Sabtu, 29 Ogos 2015

Mi Tio, Sus Amigos y Yo (PRIMERA PARTE)


Hola a Todos!
Mi nombre es Mauricio y tengo 19 años. Quiero compartir con Ustedes una experiencia que vivi con Mi Tío Rolando el hermano menor de mi Papá. Este es un relato de descripciones sexuales y lenguaje explicito que podrían ofender a ciertas personas, de igual manera es importante recalcar que voy a narrar una situación de incesto que podría molestar a algunos.

En todo núcleo familiar existe alguien a quien se le conoce como "La Oveja Negra", esa persona que va en contra de las reglas establecidas y que por lo mismo provoca el rechazo de algunos de sus familiares. En la familia de mi Papá, Mi Tío Rolando es ese "alguien" que nunca ha seguido las "reglas" establecidas, lo que le ha ganado la antipatía y hasta el rechazo de muchos de sus familiares; entre ellos mis padres, sobretodo de mi madre, que nunca ha perdido oportunidad para enfatizar todos los defectos de mi Tío Rolando.

--"No te quiero ver cerca de tu Tío Rolando, hijo. Es un descarriado que no te puede traer nada bueno."
Esa es la frase favorita de mi madre y la repite una y mil veces. No cabe duda que ella detesta a su cuñado. Y tampoco cabe duda que ella es en gran parte la culpable del distanciamiento que hay entre mi padre y mi Tío, a pesar del lazo de sangre, mi Papá no es capaz de dejar lo prejuicios a un lado y acercarse a su hermano menor.

Mi Tio Rolando tiene 39 años y nunca se ha casado. Desde que yo tengo uso de razón recuerdo que siempre ha hecho lo que le ha dado la gana, no se deja llevar por las apariencias ni mucho menos por "el que dirán" de la sociedad. No se graduó de la Universidad, en el pasado tuvo problemas de drogas y hasta estuvo algunos meses en la cárcel. Pero conforme fue madurando se fue haciendo un poco mas responsable y le fue dando un giro a su vida, algo que mis padres nunca han querido ver y lo siguen menospreciando como siempre lo han hecho.

Mi Tio Rolando ha aprendido de los golpes de la vida pero sigue siendo un ser libre y vive con intensidad cada día de su vida. Es dueño de varios puestos ambulantes de tacos, de un taller donde hacen tatuajes y hace dos meses abrió un lavado de carros. A pesar de esos logros, mi familia siempre le tira mala onda. No le reconocen ningún logro.

--"Sabra Dios de dónde habrá sacado dinero para hacerse de todo eso???"

--"Rolando nunca va a aprender, si mis padres vivieran se volverían a morir."

Típica conversación entre mi mamá y mis Tías. Siempre haciendolo menos, siempre echandole tierra. Bajo las reglas de mi familia mi Tío Rolando debió haber terminado una carrera en la Universidad, debió haber ejercido como lo hacen todos mis tíos. Otra cosa que tampoco le perdonan es que nunca se ha casado ni ha tenido hijos.

--"Por eso nunca ha madurado, nunca va a sentar cabeza. Necesita una mujer e hijos para que deje de andar como veleta por la vida."

--"Pobrecito mi hermano."

Otra vez mis Tías y mi mamá. Nunca falta mi tío en sus temas de conversación. Así ha sido siempre desde que yo era niño, quizá por eso siempre sentí una predilección por EL, por defenderlo y acercarme a EL.

Desde chico EL me ha tratado muy bien y aunque lo veía poco, siempre me trataba con afecto y cariño. En mi niñez no alcanzaba a entender muchas cosas, yo veía que mis demás tíos y tías siempre se juntaban para celebrar cumpleaños y aniversarios, pero mi Tío Rolando nunca estaba presente, solo era invitado para Navidad y Año Nuevo.
 Conforme fui creciendo, me fui dando cuenta que mi cariño de sobrino por su Tío fue cambiando, yo era el mas feliz cuando llegaba la época Decembrina porque era seguro que lo iba a volver a ver. Y en la adolescencia lo empecé a mirar con ojos diferentes. Mi Tío Rolando es un hombre muy atractivo, es alto, velludo y tiene unos ojos azules que me derriten cuando los veo. Un hombre que ha hecho con su vida lo que ha querido y no se ha quedado con las ganas de nada.

Contra la voluntad de mis padres yo me fui acercando a EL y cuando cumplí mis 18 años ya no pudieron hacer nada para alejarme de su lado.
 Una cosa que tenemos en común es que a los dos nos gusta ir a acampar a las montañas, al monte, a lugares alejados totalmente de la ciudad y de la civilización, estar en contacto con la naturaleza; hace ya algún tiempo se compro una Mini Casa Rodante, conocidas también como Caravanas que se le pegan a los vehículos y que usan mucho la gente que va de viaje para que la experiencia sea más real y más privada.


La primera vez que EL me invitó a ir acampar yo era menor de edad y les eché una mentira a mis padres para poderme escapar. Les dije que me iba a quedar el fin de semana con mi mejor amigo. Fuimos a un lugar muy lejos de donde vivíamos, con un paisaje imponente de tierras fértiles y un río bien grande.


Esa vez nunca la voy a olvidar porque no solamente estaba muerto de miedo de que mis padres pudieran descubrirme, sino porque fue la primera vez que vi desnudo a Mi Tío Rolando. Después de tanto idealizarlo, de verlo y no poder tocarlo ni mucho menos confesarle lo que sentía por EL, en nuestro primer viaje solos los dos, lo vi completamente desnudo frente a mi.

--"No mames, Sobrino. No me vengas con que te vas a meter al rio en traje de baño??. Aqui no estas en la alberca de tu casa o en la de tus amigos, aqui estas en medio de la naturaleza y la naturaleza es para sentirla, para vivirla… encuerate y metete al agua." me dijo mi Tio Rolando mientras se quitaba la camisa, dejando su firme, musculoso y velludo pecho y espalda al descubierto. Tragué saliva, mis manos me temblaban por que las ganas de acariciarlo me tenian al borde de la desesperación. Pero no solo se quitó su camisa, tambien se quitó sus botas y cuando se quitó su pantalon quedaron al descubierto sus fuertes y velludas piernas, mi verga se alborotó y yo no podia controlarme. Senti que la sangre me hervía de deseo y morbo. Mi Tio Rolando estaba casi desnudo enfrente de mi, solo unos calzoncillos blancos cubrían su verga, haciendo que se viera completamente hermoso, divino, sabroso.

--"Que esperas? Quitate esos shorts y vamos a echarnos un clavado." exclamó EL bajandose sus calzoncillos blancos, yo no podia quitarle la vista de encima, su verga saltó al aire, quedó libre y expuesta a mi mirada, para mi gozo. Era una verga gruesa y aunque no estaba erecta era grande. Volví a tragar saliva. Mi Tio Rolando tenia cuerpo de Semental y lo mas chingon es que actuaba de una manera tan natural, tan masculino sin ninguna presunción y eso lo hacia mas guapo, mas cachondo. "Yo ya estoy listo. Te espero allá abajo." me dijo echandose un clavado al río.

Yo seguia inmóvil y temblando. Se había desnudado en frente de mi como si nada. Esa vez yo apenas había cumplido 17 años y me había masturbado muchas veces en su honor, imaginando lo cachondo  que debería ser sin un solo trapo encima y ahora lo acababa de ver en vivo y a todo color completamente desnudo. Mi verga estaba  bien alborotada y si me quitaba el traje de baño, EL se iba a dar cuenta. Seguí sin moverme por varios minutos mas hasta que mi Tío me volvió a pedir que me metiera al río. Ya no podía seguir haciendome el tonto y me eché un clavado.

--"Ahh que sobrino tan cobarde tengo. Cual es la idea entonces de venir a acampar si te vas a comportar como si estuvieras en la ciudad, como si estuvieras alrededor de una bola de hipócritas que todo lo critican??" me dijo mientras se limpiaba el agua que le escurría por la cara. "Yo exploro lo que la naturaleza nos ofrece porque eso me llena, me reaviva y me da energia, quitate ese traje de baño y deja que el agua fresca y pura de la corriente del rio te llene de su energia y su buena vibra… o te lo quito yo"

Y cuando me di cuenta ya estaba enfrente de mi, muy cerca de mi. Me perdí en sus ojos azules. Mi Tío era la oveja negra de la familia, pero era el mas guapo de todos nosotros. A mi no me costaba admitirlo, aunque a todos los demás si. Aunque todos los demás se la pasaran haciendolo menos, EL era un tipazo hermoso, divino y libre. EL no vivía encerrado en círculos llenos de convencionalismos y prejuicios

--"Si mi hermano y mi cuñada me escucharan, me matarian, pero no me importa. Aprende a ser libre, Sobrino. No dejes que las reglas de los demás te detengan. Si una regla no te hace feliz no tienes porque seguirla, solo cuida que de no hacerle daño a alguien mas. Nunca le hagas daño a nadie mas."

Y sin decir nada mas, me quitó el traje de baño y lo lanzó al otro lado del rio.

--"Cuando viajes conmigo solo vas a traer la ropa necesaria para el viaje de venida y el de regreso. Durante nuestra estancia aqui no necesitas ropa. Aqui nadie nos mira, nadie nos critica y nadie nos señala."

No dije nada porque no sabia que decir.

--"Ahora vamos a nadar."

Y lo vi nadar y nadar, disfrutando cada segundo con una sonrisa alegre y plena en su rostro. Así dio inicio nuestro primer fin de semana acampando. Nadamos hasta cansarnos, yo no dejaba de mirarlo, de disfrutar cada movimiento de su cuerpo cachondo y sabroso, de aquel cuerpo desnudo que me la ponía bien dura. Poco a poco me fui relajando y disfruté de la sensación extraordinaria del agua fresca sobre mi piel desnuda y caliente, caliente por aquel hermoso ejemplar masculino que se movia de un lado al otro como pez en el agua, seguro, decidido y sin complejos. Estuvimos en el rio hasta que empezó a caer la noche. Cuando regresábamos a la casa móvil para preparar la cena, yo traté de ponerme mi traje de baño pero mi Tio me tomó de un brazo y me detuvo.

--"Yo no uso ropa cuando vengo a acampar. Deberías darte la oportunidad de experimentar esa sensación de libertad que da el andar desnudo."

Pensé que Mi Tío estaba jugando cuando me dijo que solo necesitaba ropa para el viaje de venida y de ida, pero no era una broma, era un hecho real. EL estaba desnudo y  había puesto la ropa que se había quitado mas temprano en una bolsa.

--"Si quieres echa tu short aquí." me dijo abriendo la bolsa para que yo pusiera mi ropa. Y así lo hice.

Y así empezó mi gusto por andar desnudo cuando nadie me ve y no hay nadie en mi casa. Así empezó una atracción fuerte y desmedida por Mi Tío Rolando. Desde aquella vez en el río no dejé de masturbarme en su nombre, recordando nuestro primer viaje juntos, desnudos los dos, gozando del monte, de la lejanía del sitio donde habíamos ido a acampar.
Al llegar nos quitábamos la ropa y solo nos la volvíamos a poner cuando era hora de regresar a la ciudad.

Sin ropa y al lado de Mi Tio Rolando yo conocí lo que es sentirte libre y sin ataduras…sin miedos ni prejuicios.
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Después de aquel primer viaje, siguieron varios mas. Y aunque debo confesar que era una tortura ver a mi Tío desnudo y no poder hacer nada con EL, valía la pena el esfuerzo por la cachonda experiencia de tan siquiera poder verlo desnudo y deleitarme con su hermoso y sabroso cuerpo de Macho apetitoso y perfecto.
Mi Tio nunca me faltó al respeto o me dio algún indicio de que le gustaran los hombres o que se sintiera atraído hacia a mi, como yo lo estaba por EL.
En el fondo me sentia triste porque aguardaba la esperanza de que yo le pudiera llegar a gustar. Pero eso era una locura de mi mente enferma, EL y YO éramos Tio y Sobrino, éramos familia y EL jamas se iba a fijar en mi. Y sobretodo no era gay como yo.

Uno de los viajes que mas recuerdo fue cuando fuimos a acampar a otro estado del país. Esa vez no pude mentirles a mis padres porque iba a ausentarme por muchos días. Recuerdo perfectamente cuando Mi Tío Rolando fue a la casa a pedir permiso para llevarme de viaje con EL. Yo estaba en vacaciones de verano y mi Mamá puso el grito en el cielo. Se negó rotundamente, pero eso no fue ninguna sorpresa, la sorpresa fue que mi Papá si aceptó.

--"Mauricio ya cumplio 17 años, deja que salga a conocer el mundo y que mejor que lo haga con alguien de su familia, alguien que lo va a cuidar y no va a permitir que nada le pase." dijo mi Papá mientras leía el periódico. "Yo doy permiso de que te lleves a mi hijo pero te lo encargo mucho, Rolando."

--"Yo lo voy a cuidar y nada malo le va a pasar." le prometió mi Tío.

Hice mi maleta en menos de 20 minutos, porque no tenia que llevar mucha ropa. Una de las cosas que mas me gustaban de viajar con Mi Tío Rolando era la libertad de andar desnudos y alejados de la gente. En total libertad. Solo llevaba la ropa que traia puesta para el viaje de ida y empaqué una muda para el viaje de regreso.

--"Ni una sola mentira mas a tus padres, Sobrino." exclamó Mi Tio Rolando cuando íbamos en camino. "Finalmente mi hermano hizo valer su autoridad ante tu madre y ya no mas mentiras para que me acompañes a acampar."

Mi Tio Rolando era mi héroe, había logrado que mi Papá me diera su permiso y había hecho que se borrara todo sentimiento de culpa y remordimiento que me quedaba cuando les decía mentiras para escaparme con EL. Seguramente cuando regresara del viaje no me la iba a acabar con los reproches y sermones de mi madre, pero todo valía la pena por estar cerca de mi Tío.

El viaje duró aproximadamente 6 horas y llegamos a una de las áreas mas montañosas del estado vecino. Cada lugar que conocía era mas bello e imponente que el anterior. Cuando finalmente encontramos un lugar para estacionar la casa rodante era ya de noche, yo estaba cansado y me quedé dormido en el pequeño sofá que estaba a un lado de la mesa del mini comedor. No supe cuanto tiempo pasó, pero cuando desperté todo estaba en silencio y la oscuridad solo la iluminaba la luz de la luna que entraba por la ventana. Me levanté lentamente y vi que la puerta de la casa rodante estaba abierta, el aire fresco de la noche acarició  mi rostro y fue cuando me di cuenta que aun traía la ropa puesta, prendí una lampara para buscar un lugar donde acomodar mi ropa y fue cuando vi que la ropa que traía puesta mi Tío Rolando estaba acomodada en una de las sillas del comedor… EL ya se había desnudado como siempre lo hacia cuando veníamos a acampar; inmediatamente la imagen de mi Tío desnudo se apoderó de mi mente y la verga se me alebrestó debajo del pantalón. Mi Tío era un Semental Perfecto que iniciaba en mi los mas sucios y morbosos deseos.
Me quite la ropa y apagué la lampara.

Era una noche de luna llena, una noche de viento leve y fresco. La luz de la luna hacia que todo brillara imponente, llenando cada rincón de misterio y deseos escondidos.


Era una area de montañas y arboles grandes donde decidimos acampar, pero la luz de luna llena llegaba por igual a cada espacio de éste escondite que habíamos encontrado Mi Tio Rolando y Yo.
Al salir afuera y estar bajando las pequeñas escaleras de la casa rodante lo vi a EL bajo la luz de la luna, completamente desnudo parecia una imagen sacada de un libro erotico, estaba sentado en una silla de espalda y no me podia ver;  con una mano se acariciaba el cuerpo y en la otra sostenía un cigarrillo. Me quedé observandolo sin hacer ruido. Mi verga estaba dura, bien dura.
Tenia una espalda amplia y los músculos abultados de sus brazos resaltaban cuando se acariciaba su cuerpo, yo sabia perfectamente lo que estaba pasando, Mi Tío andaba bien caliente y se estaba masturbando.

--"Se que estas ahí observando, Sobrino." me dijo sin voltear a verme. "Acercate…"

Y lentamente me acerqué. Y me sorprendí de mi mismo, de no sentir miedo ni pudor y mucho menos ganas de esconder mi erección.

--"Sientate." me dijo señalando la silla que estaba enfrente de EL. Yo seguí al pie de la letra su orden.

--"La noche, la luna, el aire fresco y la paz de éste lugar me ponen caliente." me confesó EL mirandome de arriba a  abajo. "Y veo que a ti tambien." señalø mirando fijamente  mi verga dura y afilada.

Su verga también estaba dura y afilada y la luz de la luna la hacía brillar como brillan los diamantes. Tragué saliva y la boca se me hacia agua de las ganas de lamer aquel diamante duro y lleno de vida.

--"Cuando estaba en la secundaria mis amigos y yo nos juntábamos para jalarnos la verga y ver quien aventaba mas leche…" me dijo sin dejar de mirarme. "Quieres jugar conmigo a ver a quién le sale mas leche, Sobrino??"

Moví la cabeza en señal afirmativa, tenia un nudo en la garganta, no podia hablar de la emoción y la calentura. No podia creer lo que estaba viviendo al lado de mi Tio Rolando.
EL apagó su cigarrillo y se puso de pie para acercar mas su silla a la mia. Que rico trasero y que deliciosas piernas tenia, era un SEMENTAL, un POTRO hermoso que podía combatir cualquier incendio de deseo primitivo y mi cuerpo estaba consumiéndose en el incendio de mi deseo prohibido por EL.

--"Tienes una verga grande, Sobrino." exclamó Mi Tio con tono de orgullo. "Grande para que te cogas a todas la hembras que se dejen." y se sentó enfrente de mi, su silla y la mia solo las separaba un pequeño espacio, prácticamente nuestras piernas se podían rozar con cualquier movimiento. "Que chava le podría decir que no a una verga como la tuya? Te puedes coger a la que tu quieras."

Quise corregirlo y decirle que al unico que me queria coger era a EL…
 y que el unico que queria que me cogiera a mi era EL. Solamente EL…
Quise decirle que con EL yo estaba dispuesto a lo que fuera...
 Pero me faltó valor para hacerlo.

--"El placer extraordinario de la masturbacion es que puedes cogerte a quien tu quieras sin que nadie te lo impida. La imaginación no tiene limites." me dijo mientras jugueteaba con su verga y vi que estaba escurriendo pre semen.  "Masturbarte es tambien una via para explorar los deseos mas escondidos que uno lleva clavados en la mente y que por prejuicios sociales mucha gente no los puede dejar salir, no los puede vivir."

Era fascinante escucharlo hablar, Mi Tio Rolando era mas inteligente y sabio que cualquiera de mis Tías y mis Tios.

 --"Cierra los ojos e imagina que te vas a coger a la chava que mas te gusta…"

Cerré mis ojos y me transporté a aquel primer viaje que hicimos EL y YO al río, aquel primer viaje donde lo vi por primera vez completamente desnudo. Su cuerpo fuerte, velludo y cachondo se desplegaba con una seguridad intensa sobre el agua del río.

--"Dime lo que te estas imaginando, Sobrino. Comparte conmigo tu viaje imaginario." me pidió Mi Tio Rolando en un susurro. "Me calienta compartir fantasias sexuales, Cabrón." me confesó EL con toda seguridad y honestidad.

No podia decirle que EL era el protagonista de mi viaje imaginario. Tenia que decirle algo, inventarle algo y no sabia qué.

--"Primero Usted, Tío… Cierre sus ojos y comparta conmigo su fantasía y después yo le comparto la mía." le contesté sin pensar y abrí mis ojos para deleitarme con su tremendo cuerpo brillando bajo la luz de la luna. Sentí un impulso enorme de ponerme de rodillas y meterme entre sus piernas para mamarle aquella verga gruesa y parada que tenia. Tuve que hacer un gran esfuerzo para controlarme.

--"Esta bien. Voy yo primero." me dijo EL sonriendo pervertidamente mientras se acariciaba su pecho velludo y su estomago plano y firme. Lo vi cerrar sus ojos y juguetear con su verga hermosa, apetitosa. "Antes de que te despertaras estaba pensando en la esposa de mi mejor amigo, la mujer mas guapa que conozco, la he deseado toda mi vida y me he obsesionado con ella porque no la puedo tener ni la tendré jamas… Me gusta su manera de ser y de conducirse por la vida, le tengo una envidia de la buena a mi amigo. Quisiera que fuera mía aunque fuera por una sola vez."

Me mordí los labios al escucharlo hablar con tanta vehemencia y deseo por la esposa de su amigo, al verlo darse placer a si mismo con sus manos, un Semental como EL podia tener a la mujer que EL quisiera y sin embargo estaba soltero. Me acaricié mi verga con una mano y con la otra el culo, yo también estaba al borde de la locura de ver y escuchar a mi Tío Rolando.

--"Quisiera que un día estuviera acostada arriba de la mesa de mi casa, que fuera mi cena perfecta, ofreciendome todos su ser, desnuda, caliente, bien caliente y comérmela de los pies a la cabeza a besos, lamidas y mordiscos." exclamó mi Tio con voz enronquecida de deseo, la vena del cuello le saltaba mientras aumentaba de intensidad los manotazos sobre su verga. "Mamarle la panocha hasta hacerla gritar como perra en celo pidiendo mi verga…y hundírsela toda hasta llevarla al cielo y darle la mejor cogida de toda su vida…"

Yo no podía seguir sentado y me puse de pie, estaba chorreando pre semen, mi Tio me había excitado enormemente con lo que me estaba contando. Pero yo no podía concentrarme en mi, toda mi atención era para EL, Su verga estaba bien dura y jugosa, su verga necesita una boca que le sacara la leche, y yo tenia mi boca disponible, estuve a punto de hincarme para empezar a chuparcela cuando EL abrió los ojos y aun en la oscuridad, sus ojos brillaban de deseo y lujuria. EL también se puso de pie y apresuró los manotazos sobre su verga , estaba a punto de venirse a chorros. Que envidia sentí por esa mujer que ni conocía, pero que era capaz de calentar de esa manera a mi Tio…casi de la misma manera que EL me calentaba a mi.

--"Esa hembra me pone bien caliente, Sobrino…estoy a punto de chorrearme." susurró EL poseído por el morbo y la calentura de lo prohibido.

--"Yo también me puse bien caliente de solo escuchar la fantasía que me estaba contando, Tío." le contesté y apresuré los movimientos de las manos sobre mi verga.

Se hizo un breve silencio y los dos nos vinimos a chorros al mismo tiempo, los roncos gemidos de placer de ambos interrumpieron el silencio de la noche, los dos respirábamos con dificultad, era una de las masturbadas mas chingonas que yo había experimentado en mis 17 años. Un charco de semen nos separaba y nos volvimos a quedar en silencio mirandonos fijamente y esperando a que nuestro ritmo cardiaco regresara a la normalidad.

--"Ahora cuentame tu historia, Sobrino." me pidió mi Tío después de unos minutos. "Esta noche me gusta para volvermela a jalar escuchando tu fantasía escondida…"

Su verga seguia dura. Mi verga también estaba dura. Recién nos habíamos chorreado en abundante leche de Macho y seguíamos con nuestras verga bien duras y paradas.
Había llegado mi turno de contarle mi secreto. EL había sido honesto conmigo y me había contado su deseo mas escondido: Su deseo por la mujer de su mejor Amigo. Yo tenia que corresponder con la misma honestidad.

--"Yo también me la quiero jalar otra vez ésta noche Tío…" le contesté yo y lo recorrí de arriba a abajo con mi mirada, deleitandome con su cuerpo de Potro hermoso. "Me la quiero jalar en su honor Tío.."

Bajo la luz de la luna yo pude ver su gesto de sorpresa reflejado en su rostro. Y antes de que EL pudiera reaccionar, yo seguí hablando.

--"No se cuando sucedió ni como fue, pero Usted es el motivo de las mejores masturbadas que he tenido en toda mi vida… Soy Gay, Tío y no solo eso, también soy el peor de los hombres por haberme fijando en Usted, en el hermano de mi Papá…"

EL me miraba con ojos sin parpadear, era una confesion que no se esperaba. No solo le estaba confesando que era Gay, también le acababa de confesar que EL me gustaba.
Por unos segundos ninguno dijo nada. Pero yo no podía soportar su silencio y su mirada penetrante que no podía leer en la oscuridad de la noche, ni siquiera la luz de la luna era suficiente para leer lo que me decían sus ojos.

--"Digame algo, Tio." le supliqué yo acercandome a EL, temiendo que me fuera a rechazar.

--"No sé que decirte. No es porque me hayas confesado que eres Gay, porque eso lo sé desde hace mucho, Sobrino. Y eso para mi no es importante, eres mi Sobrino, sangre de mi sangre y te acepto tal cual…" exclamó EL y vi que la erección de su verga iba disminuyendo.

--"Gracias por aceptarme, Tío. No sé si algún día tendré el valor de confesarles la verdad de mi orientación sexual a mi padres." le dije yo abrazandolo mientras trataba de controlar mis nervios. "Y le he confesado mi atracción por Usted porque quise ser honesto como Usted lo fue conmigo… pero yo se que esto que yo siento por Usted es imposible, es sucio y no puede ser."

Yo podía escuchar su respiración agitada y mientras EL se debatía en una tormenta de emociones ante aquella inesperada confesión mía, yo me sentía protegido abrazado aquel cuerpo desnudo y fuerte, nada me podía pasar estando a su lado.

--"Eres muy joven, Sobrino. Tienes que estar confundido respecto a eso que dices sentir por mi. Debes darte la oportunidad con chavos de tu edad." me dijo EL abrazándome con brazos temblorosos. Un abrazo leve, incierto.

--"No Tio, no estoy confundido…Acaso no siente mi erección y la excitación de tenerlo tan cerca de mi. Lo deseo como a nadie en el mundo. Nadie despierta en mi lo que siento por Usted…" y levanté mi mirada para ver la suya.

Nos quedamos en silencio abrazados por varios minutos hasta que EL terminó con el abrazo lentamente. Sentí que algo dentro de mi se hacia pedazos.

--"Creo que es mejor que me vaya a dormir…" exclamó EL dando la media vuelta para irse. La luz de la luna delineaba perfectamente su firme trasero y sus piernas fuertes como el acero.

--"Que tenga buenas noches, Tío; mientras yo me quedaré aquí a aliviar éste fuego que me quema por dentro, éste  deseo prohibido por Usted… tengo que encontrar una manera de desahogar mis pensamientos mal sanos, las ganas de sentir su verga perforando mi culo…" exclamé con voz ronca de lujuria haciendo que me Tío Rolando volteara a verme otra vez.

Me sorprendí yo mismo del valor para hablarle así, de comportarme sin ningún miedo ni pudor ante EL. Pero ya no había marcha atrás, no había manera de retractarme. Y tampoco quería hacerlo. EL me había enseñado a hacer libre y ya no podía seguir callando.

--"Yo daría lo que fuera porque Usted sintiera por mi la mitad de lo que siente por la esposa de su mejor amigo…" le dije mientras me acariciaba mi verga que exigía atención. "Yo le daría a Usted todo lo que me pidiera." y me di la media vuelta y me puse en cuatro para mostrarle mi culo. "Este agujero es solo suyo, Tío. Para Usted y nadie mas."

Mi Tio Rolando no podia creer lo que estaba viendo, pero no dejaba de mirarme. Me di varias nalgadas antes de darme la vuelta y quedar frente a frente. Me escupí la mano para lubricarme mi verga y masturbarme hasta calmar estas ganas insaciables por sentir la verga de mi Tio en mi culo.

--"Esta como muchas otras masturbadas que me he hecho va por Usted, Tío." y aceleré mis manotazos sobre mi verga. EL no dejaba de mirarme y en unos de los movimientos que hizo con su mano derecha yo se la tomé y la llevé hasta mi verga. "Sienta como estoy de caliente por Usted, Tío…" y aunque EL no se opuso a tocarme la verga, tampoco hizo ningún movimiento, su mano solo estaba encima de mi sin hacer nada, sin moverla, pero yo ciego de calentura la empecé a mover con mi mano en un movimiento de subida y bajada que me hacia temblar de pies a cabeza; era una mano grande y rasposa, mano de hombre, mano de Macho, mi Tío me miraba con incredulidad pero NO alejaba su mano  y solo bastaron varios movimientos con un poco mas de precisión para que yo me viniera a chorros dejando su mano y mi mano llenas de mi semen. "Por Usted Mi Potro hermoso…"

Nos miramos fijamente antes de que EL se diera la media vuelta para regresar a la casa rodante. Lo vi perderse en la oscuridad de la noche. Yo me dejé caer en la silla mientras me pasaba mi mano llena de semen por todo el cuerpo, no podia creer lo que acababa de suceder.
Seguramente Mi Tio Rolando ya nunca mas me volveria a invitar a acampar con EL. Había sido un estúpido, había arruinado la relación que teníamos los dos todo por un sentimiento sin posibilidad alguna, prohibido, sucio y no permitido. Estúpido, mil veces Estúpido.

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Después de aquella noche nunca volvimos a tocar el tema de lo que había pasado. Durante el resto del tiempo que duró aquel viaje EL me siguió tratando como si nada y aunque me dolía no ser correspondido, entendí que no había otra alternativa. Lo mío por EL no tenia posibilidad. Y tal y como lo había imaginado, ya no me volvió a invitar a acampar. Pasaron los días, las semanas y los meses sin escuchar nada de EL.
Mi madre era la mas feliz al saber que después de aquel viaje que había hecho contra su voluntad, ya no había vuelto hacer otro con "La Oveja Negra" de la familia.
Así pasó un año y cumplí mis 18 años. Un año mas de vida y un año sin ver a Mi Tío Rolando. Pero sin embargo no pasó un solo día de ese año en que yo no me jalara la verga pensando en EL, recordando los momentos compartidos en los viajes a acampar, recordando cada centímetro de su cuerpo desnudo, de su masculinidad cachonda y perfecta. Su espíritu libre y pleno.

Finalmente un día al salir de la Universidad lo vi esperandome afuera del estacionamiento. Se me queria salir el corazón por la boca de la emoción de verlo. CHINGONAMENTE Cachondo. Sabroso como siempre.

--"Aunque sea dos semanas tarde, quise venir a felicitarte por tus 18 años, Sobrino." me dijo quitandose sus lentes oscuros y después de un año volví a ver sus ojos azules, sus inigualables ojos azules, un estremecimiento me recorrió el cuerpo. "También vine para decirte que encontré un lugar con muchas rocas grandes como me lo describiste una vez y que tanto te gustaría conocer. Ese serå mi regalo de cumpleaños."

Aquella fue la tarde mas feliz después de un año sin ver a mi Tío Rolando.
Yo estaba dispuesto a no volver a insinuarmele, todo por volver a estar cerca de EL. Al final de cuentas éramos Tío y Sobrino y yo no debería cruzar esa linea. Tenia que tenerlo muy claro. Tenia que resignarme.

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--"Disculpa que llegué tarde, Sobrino; pero el taller de lavado y engrasado generalmente esta bien ocupado a esta hora. Mira como vengo con todo el cuerpo lleno de grasa y aceite." exclamó Mi Tio Rolando cuando me ayudaba a subir mi pequeña maleta a la camioneta.

--"No se preocupe Tio." le contesté yo mientras lo recorría de arriba a abajo con mi mirada. Se veía tan guapo y sabroso con su ropa de trabajo y con las manchas de grasa y aceite en su rostro y en sus brazos. Hubiera querido abrazarlo muy fuerte y embriagarme de su olor, de su esencia, pero me tuve que conformar con el abrazo y saludo normal de Tio y Sobrino.

Después de 6 horas de viaje llegamos a un lugar mágico, tal y como yo se lo había descrito. Zona rocosa y con el mar al fondo.


 Y ahí si ya no me pude contener, ni mucho menos conformar con solo mirarlo y no poder tocar, me le fui encima y lo abrasé con fuerza, me acurruqué en sus brazos sin pensar en nada. Sin importarme si me podría volver a rechazar.

--"Gracias, Tio. Este lugar es mas fregón de lo que lo había imaginado" exclamé yo mientras lo seguía abrazando. Su olor de Macho era intoxicante y cachondo, mi verga se alborotó debajo de mi shorts. Y no sé si mi Tio sintió mi erección, porque me separó de su lado rápidamente y lo oí hacer un gemido raro.

--"Que bueno que te gusta, Sobrino. Es lo mas cercano que hay a lo que un día describiste que te gustaría conocer…" me dijo mientras nuestras miradas se encontraron y nos quedamos viendo fijamente por varios segundos, ninguno de los dos dijo nada; solo el eco melodioso del aire mezclado a lo lejos con el ruido de una manada de aves blancas que cruzaban el cielo claro y luminoso se escuchaba.

--"Mi Papá me regaló una cámara nueva y me gustaría estrenarla tomando fotos a éste lugar y a Usted, Tío." exclamé yo rompiendo el silencio que se había echo entre nosotros dos.

Mi Tio frunció el ceño sorprendido con mi comentario.

--"Fotos mias??" preguntó sacado de onda.

--"Si fotos de Usted, Tio. Yo sé que hace un año crucé la linea entre lo permitido y lo prohibido, pero dejeme siquiera tener unas fotos de Usted. Sé que no puedo aspirar a nada mas… son solo una fotos." le supliqué yo.

--"Esta bien, pero deja que me tome una cervezas para relajarme y al rato me tomas las fotos…"me prometió en voz baja.

Acomodamos la Casa Rodante en el area que mas nos gustó y lo que normalmente hacíamos después era desnudarnos, pero ésta vez no sucedió… sentí una frustración horrible, pero me tuve actuar como si nada pasara. Vi que mi Tio Rolando empezó a tomar. Las manchas de grasa por su cara y brazos le daban ese toque rudo y morboso que me estaba enloqueciendo, queria arrancarle la ropa y mamarle la verga hasta hacerlo venirse a chorros y devorarme su preciado jugo blanco de Potro hermoso, cachondo, divino.
Me ofreció una cerveza y aunque no me gustaba tomar, la acepté porque no queria decirle que No a nada que viniera de EL. Estuvimos platicando de cosas sin importancia por aproximadamente una hora.

--"Aun quieres tomarme las fotos, Sobrino?? me preguntó después de varias cervezas.

--"Claro que si" le contesté yo inmediatamente.

--"Así como ando todo sucio?" me preguntó intrigado.

--"Si, Tio.." eso lo hacia ver mas hombre, mas apetecible.

Tomé mi cámara la cual había dejado lista para cuando EL lo estuviera. Salimos de la Casa Rodante, el sol aun brillaba pero no estaba tan insoportable como en meses anteriores.

--"Donde quieres tomarme las fotos?"

--"En aquella zona que esta en la vereda, llena de rocas."

Y juntos caminamos hasta el área rocosa de la que yo estaba hablando.

--"Estas seguro que me quieres tomar las fotos así como ando todo sucio?"

Le volvi a contestar que si. Y comencé a tomarle las fotos, al principio los dos estábamos tensos y no sabíamos que hacer, pero poco a poco nos fuimos relajando. Yo le iba dando indicaciones de cual pose adoptar y EL fue agarrando la onda rapidamente. Me sorprendió cuando de manera natural se levantó la camisa para mostrarme su pecho firme y velludo. La verga se me alborotó instantaneamente.


Y no paré de tomarle fotos, tenia que aprovechar esta oportunidad para tener algo de EL cuando no estuviéramos cerca, juntos.
Y conforme iban pasando lo minutos, Mi Tío Rolando se fue tomando muy en serio su papel de modelo, de la nada se quitó la camisa y fue adoptando poses mas cachondas y provocadoras. Y yo me fue calentando sin poder evitarlo. Al principio pensé que lo estaba imaginando, pero no, NO era imaginación mia, EL también estaba excitado y lo pude comprobar cuando se desabrochó el cinturón y me mostró su paquete escondido bajo unos calzoncillos blancos.
Ya no le tuve que dar mas indicaciones. EL solo fue tomando posición protagónica de la situación para mi deleite absoluto. No cabía duda que Mi Tío Rolando era un Potro Caliente y Cachondo. Y me di gusto tomandole fotos y mas fotos. EL parecia estar disfrutando el momento de la misma manera que lo estaba haciendo yo.
Cuando se recargó contra una roca grande y se bajó sus calzoncillos dejando al aire libre su verga semi erecta tuve que tragar saliva dos veces.


--"Creo que hasta aquí llegamos con esto." exclamó EL mirandome fijamente mientras se subía sus calzoncillos y se abrochaba el pantalon.

--"Esta bien, Tio. Se lo agradezco." le dije con sinceridad. Y agarré la camisa para que se la pusiera.

Era raro que los dos siguiéramos con ropa. Una de las cosas que mas me gustaban de acampar juntos era que inmediatamente llegando al lugar elegido, inmediatamente nos desnudábamos, pero parecía que esta vez no iba a ser así. Yo la había regado hacia un año cuando le confesé lo que sentía por EL.
Pero sin embargo hacia apenas unos minutos EL se había bajado los calzoncillos para mostrarme su verga.

En silencio regresamos a la Casa Rodante. Yo queria preguntarle Por qué no nos habíamos encuerado como siempre los hacíamos, pero no sabia cómo, qué palabras usar.

--"Cuando cambio la regla de desnudarse al venir a acampar, Tio?" le pregunté finalmente.

--"No es una regla, es una elección personal…" me contestó  EL con sorpresa. "Si tu quieres encuerarte, hazlo. Aquí no hay reglas, Sobrino."

--"Yo quiero que sea como antes, Usted y yo desnudos como al principio." le contesté acercandome a EL.

--"El tiempo pasa y las cosas evolucionan, todo cambia…" me dijo EL mirandome intrigado ante mi cercanía. Yo me acerqué aun mas.

--"Hay algunas cosas que no cambian…" le contesté yo mordiendo mi labio inferior. "Mi deseo y mi atracción por Usted no ha cambiado, sigue igual que siempre…" le dije sin miedo, sin cobardía. Hacia apenas unos minutos me había mostrado su verga semi erecta. Quizá había una oportunidad para mi. Y no lo iba a saber si no lo intentaba.

EL respiró profundo y se me quedo mirando fijamente. Sus ojos azules eran inexpresivos, pero su respiración estaba agitada. Tomo mi cámara y la dejó en un escalón de las escaleras de la entrada de la casa rodante y luego regresó hasta donde estaba yo.

--"Lo único que quieres de mi es mi verga, Cabrón??…." me dijo agarrandome bruscamente de mi camisa y acercandome a EL. Centímetros separaban su boca de la mia, podia sentir su aliento a cerveza. "Entonces mi verga te voy a dar?"

Sus palabras retumbaron en mi cabeza. Yo no podía creer lo que acababa de escuchar.

--"A mamar verga, Cabrón…" me dijo mientras de un movimiento brusco e inesperado me ponía de rodillas ante EL. "Así tu lo has querido y te voy a conceder tu deseo… voy a apagar esa calentura que traes y que no te deja en paz…" me dijo bajandose el cierre de su pantalón. "Sacame la verga y empieza a chupar. Vamos a ver que tan chingon eres para mamar verga…"
Yo estaba temblando y aunque esto era lo que yo mas quería, nunca me imaginé que podría llegar a pasar. Pero estaba pasando, mi Tío Rolando me estaba ofreciendo su verga.

--"Abre bien la boca y demuestrame que sabes mamar verga… demuestrame que tan caliente andas por mi…" me dijo con voz retadora.

Su verga estaba semi erecta pero cuando le empecé a dar lengüetazos, fue creciendo rápidamente hasta ponerse bien dura. Jugosamente dura.

--"Aaahhhh…. Oohhhh…."

Solo los gemidos de placer de mi Tio se escuchaban. Yo recorria su verga de arriba a bajano con mi lengua tibia, haciendo que su verga palpitara en regocijo.
Vi como EL se quito su camisa, dejando al descubierto su pecho, haciendo que mi verga se terminara de poner bien dura. Que chulada de Potro era mi Tio Rolando.
Que momento tan chingon estaba yo viviendo al estar de rodillas mamando la verga y haciendolo gemir de placer.

--"Así… que rico se siente… cometela toda, Cabrón…toda hasta que no dejes nada de fuera…" su voz era ronca y entrecortada por el placer que yo le estaba obsequiando sin ninguna condición, rendido ante sus pies sin esperar nada a cambio.

De un movimiento inesperado EL me quito mi camisa, eso hizo que un estremecimiento d e placer me recorriera el cuerpo y de un solo me tragué su verga, toda y hasta el fondo, casi se me salen las lagrimas del dolor que senti al introducir aquel enorme trozo de carne el la estreches de mi garganta; pero me aguanté y me la tragué toda, haciendo que mi Tio aullara de placer, haciendo que le temblaran las piernas ante mi ataque oral.
Se la estuve mamando por un buen rato y cuando sentía que me faltaba aire, tuve que sacarme su verga para tomar un breve descanso para recuperar energías . Y mientras me recuperaba se la estuve jalando suavemente con la mano, haciendo que sus bolas se pusieran mas duras ante el roce de mis dedos.


--"Le gusta la mamada que le estoy dando, Tío?" le pregunte yo mirando sus ojos azules oscurecidos por el morbo y la calentura,

--"Sigue mamando…. no pares, Cabrón… cubre mi verga con tu lengua tibia y caliente…" me contestó EL. Ese fue un SI para mi. Si le estaba gustando como se la estaba chupando. SI lo estaba disfrutando igual que yo.

Yo obedecí su orden con una alegría imposible de definir. Y mientras me llenaba mi boca con su verga venido, grande y sabrosa; le bajé sus calzoncillos y su pantalón, todo eso estaba estorbando, impidiendo que yo disfrutara completamente de cada poro de piel de Potro hermoso que era mi Tio.
Después de algunos minutos de mamarle la verga y extraer cada gota de pre semen, EL me empezó a dar leves y suaves vergazos en la cara.

--"Te esta hirviendo la sangre, verdad Cabrón??… que lengua tan experta tienes. Donde aprendiste a mamar verga de esa manera?? 
Yo no respondí a su pregunta, me le fui encima de sus bolas y una a una se las fui chupando, lamiendo. acariciando… Su olor de Potro, de hombre sudado, de hombre que había trabajo toda la mañana me llegaron al fondo de mi ser. Le llené de besos la parte de la entre pierna y recorri el camino hasta llegar de nuevo a su verga. Necesitaba otra vez su verga. Toda su verga en mi boca y toda me la metió, invadiendo mi garganta sin detenerse, sin importarle nada.
--"Uufff… si que rico, asiiii… devorate mi verga, no dejes nada sin mamar… quiero verte lleno de mi verga…. cada rincón de tu boca lleno de mi trozo de carne…."


Y nos fundimos en un juego de metidas y sacadas, Mi Tio Rolando estaba caliente, bien caliente y su calentura y la mia solo las podia apagar su verga adentro de mi culo.
No se quien estaba rendido ante quien, si yo ante EL por finalmente darme a probar de su hombría o EL ante la mamada de verga que le estaba dando; el caso es que nos estábamos complementando como jamas ninguno de los dos lo podíamos haber imaginado.

Cuando sentí la mano de mi Tio atras de mi cuello, entendi perfectamente su señal, necesitaba mas, queria mas. Subi de intensidad los lengüetazos sobre su verga jugosa y afilada.

--"Te voy a dar toda mi leche… te voy a dar a probar mi jugo… lo quieres?"

--"Si Tio, lo quiero todo…. deme a probar su jugo de hombre, dejeme saborear su esencia de Macho."

Y en breves segundos un abundante liquido tibio y agridulce llenó cada rincón de mi boca. Me atraganté de su jugo, saboreando cada gota hasta dejarlo seco, completamente seco. EL se sacudió en espasmos de placer aullando como aúllan las bestias al alcanzar su climax.

--"Ya me sacaste la leche con tu boca… ahora quiero que me la saques con tu culo. Querías mi verga, la vas a tener por los dos agujeros, Cabrón." y con un movimiento preciso me despojó de mis calzoncillos y mi pantalon corto. "Ponte en cuatro… dejame ver ese culito que me voy a chingar. RAPIDO, Cabrón… su Tio necesita meterle la verga y ver que tan apretadito esta…"

--"Hace dos años que no le doy mi culo a nadie Tío…. esta listo y estrecho para Usted… deme su verga, la quiero todaaa…"

--"Que rico pides verga… y verga te voy a dar…" exclamó EL ensalivandose dos dedos para luego acariciarme el culo. "Ya estas casi listo… tu culo tiene hambre de verga."

--"Estoy hambriento de su verga, Tio… he esperado éste momento toda mi vida. Tome mi culo y haga conmigo lo que quiera…yo soy suyo y de nadie mas."
Un dedo primero y luego el otro, mi Tío me preparó para recibirlo. 

--"Aqui te va mi verga…te la voy a meter toda y hasta el fondo…."


Mi agujero estaba mas que listo y grité de regocijo y placer con cada centimetro que me iba metiendo, con movimientos precisos y lentos, Mi Tio Rolando fue tumbando las barreras de resistencia de mi culo.
--"Que rico siento, Tío…deme toda su verga, haga mi culo suyo, me entrego a Usted sin medidas ni reservas… lo quiero todo adentro de mi, perfore mi agujero hasta que me lo llene de su sabrosa leche…"

Y toda me la clavó, podia sentir sus bolas duras rozar mi trasero, haciendo que mi ritmo cardiaco se acelerara fuera de control. 

--"Que goloso eres… te la estas comiendo toda y hasta el tronco…"

--"Toda papito chulo… de Usted yo quiero todo Mi Potro Hermoso…"

Aqui alejados de toda señal de civilización estabamos mi Tio y yo unidos en alma y carne, como las bestias dejandonos arrastrar por el impluso y sin hacerle caso a la razón.
Aquí bajo los rayos del sol y en medio de las rocas y el sonido del mar mi Tio Rolando me estaba reventando el culo con cada embestida de su verga…embestidas salvajes que me hacían gritar de dolor y placer.
Aquí solo había testigos silenciosos que nunca iban a poder delatarnos, ahora eran nuestros cómplices. Todo era silencio y solo nuestros gemidos de calentura y placer descontrolado se escuchaban. 
Aquí se estaba cumpliendo el mas grande de mis sueños.
Un sueño prohibido, no permitido. Un sueño señalado por la sociedad.
Pero aquí nadie podía hacer nada para impedir la nueva historia que comenzaba entre Mi Tío Rolando y Yo. Y mientras EL me llevaba a tocar el cielo con cada una de sus metidas y sacadas no me importo nada ni nadie. En Mi familia ya no había solamente "una oveja negra", ahora éramos dos….
Y grité y grité fuera de si, sintiendome libre…
Apreté una y mil veces la verga de mi Tio con los músculos de mi culo, haciendo que EL también gritara de placer y me empezó a dar de nalgadas.

--"Mas duro, Tio… quiero que me de mas duro."

Y mas duro y fuerte se hicieron sus clavadas de verga y las nalgadas que me estaba dando.

--"Que rico aprietas, Cabrón… no voy a aguantar mucho…"

--"Quiero que se chorree adentro de mi Tio…. lleneme el culo de su leche…."

Y en cuestión de segundos mi Tio Rolando se empezó a retorcer en espasmos de placer mientras se venia en abundantes chorros de leche…. Leche de Semental, su jugo de Macho inundando cada rincón de mi escondite corporal mas sagrado… 

--"Desde ahora tienes MI marca, Cabrón…me has dado tu culo y me ha gustado, no sabes en la que te acabas de meter…" me dijo mientras se dejaba caer encima de mi. "Desde hoy tu culito es mío y yo sabré cuando lo comparto o no lo comparto…" me advirtió y me llenó de mordiscos suaves y lentos todo la parte trasera de mi cuello.

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Aquella noche fue la primera vez que compartimos la cama de la Casa Rodante. Normalmente EL se quedaba en la mini recamara y yo dormia en el sofa. Pero aquella noche fue diferente, después de regresar de bañarnos en el mar y de cenar, Mi Tio Rolando me volvió a coger encima de la mesa de la mini cocina y una vez mas en su cama.

--"Desde hoy vamos a dormir juntos cada vez que vayamos a acampar…" me dijo mientras me sacaba la verga de mi culo y se venia a chorros en mi cara.

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Mi Tio y Yo solo nos veíamos cuando íbamos a acampar, pero manteníamos contacto por teléfono, ya fuera por llamadas o por texto. No pasaba un solo día sin que me escribiera o me llamara. Yo contaba los días y las semanas para irnos de viaje.
Desde el viaje donde me cogió por primera vez, hicimos varios mas y cada vez nuestra unión sexual fue creciendo mucho mas. Los dos éramos igual de calientes y nos complementábamos a la perfección.

Les voy a dar un adelanto del ultimo viaje que hicimos EL y YO… los detalles de ese viaje se los voy a contar en la SEGUNDA y ULTIMA PARTE de éste relato. Ojalá que les haya gustado y me acompañen la próxima vez.

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Habían pasado 2 semanas desde el ultimo viaje a acampar que habíamos hecho. Yo ya no aguantaba las ganas de estar con mi Tío, era demasiado castigo solamente verlo en los viajes, pero Mi Tío había dejado muy en claro que esa era la única manera que lo nuestro iba a funcionar. No solamente porque teníamos que cuidarnos de nuestra familia, sino porque no vernos seguido iba a mantener viva la llama del deseo y la calentura entre los dos. Y era verdad, cada vez que nos veíamos nos queríamos comer vivos el uno al otro. Era emocionante esperar a vernos. Generalmente nunca pasaba mas de 2 semanas entre viaje y viaje, aveces, cuando se podía nos íbamos cada fin de semana.

El ultimo viaje fue a una zona de potreros ubicada en la parte Oeste del estado donde vivimos. Siempre tratábamos de ubicar un lugar alejado y que tuviera un lago, rio o mar para bañarnos.
Yo nunca había visitado ésta parte del Estado, la cual era conocida por su riqueza en ganado de alta calidad.
Después de manejar por un camino bastante difícil y alejado de cualquier pueblo o ciudad, llegamos a nuestro destino.
Colocamos la Casa Rodante en un lugar que nos gustó y procedimos a quitarnos la ropa inmediatamente. Y por supuesto que el cachondeo y el agasajo no se hizo esperar. Me devoré la verga de mi Tio como siempre lo hacia, hasta deslecharlo y sacarle toda su leche.

--"Tu lengua y tu boca son una adicción, Cabrón." me dijo EL mientras yo bebía cada gota de su leche.

Cuando estábamos terminando de preparar la cena, escuché el ruido de una camioneta que se acercaba. Me asomé por la ventana para ver de quien se trataba. Era una camioneta grande como la de mi Tio de color rojo, se estacionó enfrente de la Casa Rodante.

--"Llego una camioneta, Tio." le informé yo al ver que EL no había hecho ni dicho nada al escuchar el ruido. "Invitó a alguien a venir aquí? quise saber yo.

--"Si." contestó el con un tono y actitud normal.

--"Tenemos que ponernos ropa para recibirlos." le dije yo mientras buscaba mi ropa y la de EL.

--"No es necesario. Invité a 3 amigos y ellos también le gusta andar desnudos como a Ti y a Mi." me informó Mi Tío guiñando el ojo.


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Khamis, 18 Jun 2015

Don Gerardo: El Papå De Mi Mejor Amigo


Gerardo Junior y yo éramos amigos desde primer grado de primaria. Su familia y la mia se conocían desde antes que nosotros naciéramos.
Nuestra amistad había perdurado por muchos años y a pesar de todos los buenos y malos momentos que habíamos vivido juntos y de la gran amistad que nos unía, yo jamas me había atrevido a decirle que  me gustaban los hombres. Gerardo era muy machista y siempre se expresaba con burla acerca de los homosexuales, sus comentarios me molestaban pero no podía cambiar sus ideas ni juzgarlo, porque yo mismo no tenia lo huevos necesarios para salir del closet y defender mi verdadera sexualidad. Al menos él era sincero y expresaba lo que sentía.

Pero yo no solo le había ocultado que era gay, también escondía otro secreto; mi atracción desmedida por su Papá, Don Gerardo.

No sabría decirles cuando me empecé a sentir atraído por EL, pero solo puedo decirles que a pesar de la diferencia de edad, Don Gerardo me volvía loco y me calentaba inmensamente.
Innumerables veces me jalé la verga pensando en EL, imaginando sentir su cuerpo encima del mio, que me sometía y me hacia suyo en una cogida larga y sudorosa. Clavadas de verga sin misericordia y sin descanso.

Don Gerardo, El Papá de Mi Mejor Amigo. Hombre masculino, de carácter recio y decidido. Su pelo ya tenia algunas canas, su cuerpo musculoso y fornido hacían que aun a sus 52 años fuera capaz de despertar deseo y pasión. Yo a mis 19 años se me paraba la verga cada vez que lo veía.
#SementalCompleto

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Una tarde que salí de la Universidad, tuve problemas para que mi carro arrancara. Yo no tenia idea alguna de cómo arreglar ningún problema mecánico. Después de varios intentos, finalmente logré que arrancara; pero se le oía  un ruido raro.  Así que de regreso a mi casa,  pasé por el taller mecánico de Don Gerardo, ya estaban a punto de cerrar.

--"Buenas Tardes!!" saludé a uno de los ayudantes cuando me estacioné a la entrada del porton del
taller.

--"Buenas Tardes. En qué le podemos ayudar, joven?" preguntó el ayudante amablemente.

--"No sé que tiene mi carro que hace rato cuando lo quise arrancar no quiso, tuve que hacer varios intentos hasta que logré echarlo andar."

--"Ahorita lo reviso, joven. Pero no le prometo que lo pueda arreglar hoy porque ya faltan 15 minutos para cerrar. Como quiera le voy a echar una revisada rápido." me dijo y le di las llaves.

Le di un vistazo al taller. La ultima vez que había estado aquí había sido con mi papá hacia varios años. Desde que yo tenia uso de razón, Don Gerardo era mecánico. Su taller era el mas ocupado de la colonia. Me llamó la atención los pósters y calendarios sexy y provocativos de mujeres en las paredes del lugar.

Por alguna extraña razón eso me excitó, la verga se me empezó a poner dura. No me estaba calentando por ver mujeres, sino por imaginarme a Don Gerardo morboseando y calentandose viendolas a ellas.
Cómo tendría su verga?? A juzgar por sus pantalones ajustados que casi siempre usaba, se le veía un muy buen paquete. Se me hizo agua la boca nomás de imaginarme lo sabroso que la debería de tener y lo riquísimo y excitante que seria darle una buena chupada.
Seguí recorriendo el lugar con mi mirada y pude ver que la camioneta de Don Gerardo estaba estacionada a un lado del taller, pero a EL no lo podia ver por ningun lado. De seguro estaba adentro de la pequeña oficina.

El ayudante puso mi carro arriba de un aparato para inspeccionarlo.

--"Quiere agua o algún refresco mientras espera,  joven?" me preguntó otros de los ayudantes.

--"Si. Gracias." Estaba haciendo una calor de los mil diablos, eran casi las 6 de la tarde y el sol estaba a todo lo que daba. "Digame donde están y yo voy por el agua."

--"El refrigerador está en la oficina del Patron."

El Patron era Don Gerardo, se me aceleró el corazón de solo saber que lo iba a ver en cuestión de segundos.

--"El Patron está ocupado." casi gritó el otro ayudante, el que estaba inspeccionando mi carro.

--"No hay problema, yo espero aquí hasta que se desocupe." contesté yo sentandome en una de las sillas de espera que estaban a la entrada del taller. Me intrigaba saber con quién estaba ocupado Don Gerardo. Mi duda quedó despejada varios minutos después cuando lo vi salir de su oficina con una mujer. No era su esposa.  Desde mi asiento me les quedé observando, la mujer era muy guapa y tenia un cuerpo exuberante y bien formado. Lo que mas me llamó la atención era la forma tan descarada con la que le coqueteaba a Don Gerardo y EL le seguía el juego. Sentí celos. Se veía tan guapo. Traía un pantalón de mezclilla que delineaba sus fuertes y musculosas piernas, el pantalón estaba viejo y sucio, lleno de grasa y aceite, eso lo hacia mas cachondo y deseable ante mis ojos. La camisa azul con las mangas arremangadas también estaba llena de grasa y mostraba unos brazos grandes, bien formados, de hombre de verdad, hombre completo. Tragué saliva y me puse un libro sobre mi entrepierna para que nadie se diera cuenta de que mi verga estaba alborotada.

--"Buenas tardes, Muchacho!!" me saludó EL con esa voz ronca y masculina que lo caracterizaba. "Qué le pasa a tu carro?" preguntó mientras se acomodaba su cachucha, un movimiento que hizo que le resaltaran los músculos de su brazo derecho. Yo hubiera querido levantarme de la silla y caminar hasta EL para abrazarlo, para sentir sus brazos fuertes y grandes arropandome contra su pecho.

--"Tuve problemas para arrancarlo cuando salí de la Universidad y está haciendo un ruido medio raro." le contesté yo tratando de sonar casual. Mi mirada iba de EL a la mujer y de la mujer a EL. Ella lo miraba embobada, mas obvia y se moria. Solo le faltaba quitarse el calzón y aventarcelo en la cara.

--"Ahorita lo reviso yo. No debe ser algo serio." me dijo EL mientras yo me embriagaba  del olor de aceite y grasa impregnados en su ropa. Un olor que encajaba perfectamente con su personalidad masculina y cachonda. La ropa parecía que se le iba reventar en cualquier momento, su cuerpo tenia demasiada fuerza y fortaleza. "Voy a entregarle el carro a la Sra. Ortiz y regreso a revisar el tuyo."

Lo vi desaparecer de mi vista mientras mis ojos se clavaban en su bien formado trasero y su espalda amplia y fuerte. Volví a tragar saliva. Don Gerardo me tenia completamente loco. Y obviamente no solo en mi producía ese efecto, en la tal Sra. Ortiz también. Ella no le quitaba los ojos de encima y se movía provocativamente, era evidente que se le estaba ofreciendo. No debía sorprenderme, a un Semental como Don Gerardo, cualquier mujer se le iba a ofrecer y a regalar,

Pasaron varios minutos cuando lo vi regresar y cerrar las puertas dobles y grandes del taller.

--"Esteban y Orlando ya se pueden ir a descansar, marquen tarjeta. Yo reviso el carro de Manolo." le dijo a sus empleados mientras se dirigía hacia mi. "Si acaso requiere de un trabajo detallado, lo vas a tener que dejar aquí y mañana lo arreglo. Yo te doy un aventón a tu casa si ese es el caso."

Yo asentí con la cabeza, su cercanía me tenia perturbado y no podía hablar. Los 2 empleados marcaron tarjeta y se fueron. La calor adentro del taller se sentía aun mas horrible con las puertas cerradas, los abanicos grandes echaban un aire caliente que no ayudaban en nada. Pero la calor que me quemaba por adentro de mi cuerpo era la mas grande de todas. Me estaba quemando de ganas, de deseo y de lujuria por aquel Macho tan chingonamente sabroso que estaba frente a mi.

--"Entra a la oficina y espera ahí hasta que yo termine de revisar tu carro, muchacho. Adentro hay aire acondicionado."

--"Aquí estoy bien, Don Gerardo." le contesté yo mientras lo veía desabrocharse su camisa. Me estremecí de los pies a la cabeza. Tenia un pecho plano y marcado, sus vellos eran una mezcla de negro con blanco, era una combinación fabulosa que incendió una hoguera adentro de mi y casi me nubló la razón. Que hermosura de Macho. Hombre lleno de experiencia y encanto. Semental de los que ya casi no existen.

--"Tuve que cerrar las puertas porque sino la gente sigue llegando y la verdad hoy tuvimos un día muy ocupado, me quiero ir a descansar temprano."

--"Disculpe que llegué a la hora de cerrar." le dije yo poniendome de pie pero asegurandome de que el libro escondiera mi erección.

--"No tienes que disculparte. Eres el hijo de uno de mis mejores amigo y el mejor amigo de mi hijo." me dijo EL con una sonrisa mientras  buscaba una herramienta. "Te molesto si te pido que me traigas una cerveza del refrigerador de la oficina? Y si quieres puedes agarrar agua o refresco. O si prefieres agarra una cerveza…"

--"No es molestia, ahorita se la traigo." le dije y fui rapido a la oficina a traerle lo que me pedia. Yo aproveché y tambien agarré una cerveza para mi.

El liquido frio aminoró un poco el calor infernal que me consumia por dentro, no podia quitarle los ojos de encima a Don Gerardo. El calor que me sofocaba por fuera no había disminuido en lo mas mínimo.
El cuerpo de Don Gerardo estaba empapado de sudor, tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para controlar mi ganas de pasarle mis manos por cada centímetro de su pecho semi desnudo. De mojarme las manos con su sudor y luego chuparme los dedos para conocer su sabor de Macho de verdad.
Así pasaron varios minutos de tortura visual, de ver y no poder tocar.
Tenia que conformarme con solamente mirar… y miré como Don Gerardo se desplazaba de un lado a otro de mi carro y en cada movimiento que hacia mientras lo inspeccionaba un músculo de su pecho, o de su brazo me robaba la atención.


 Ya no aguantaba mas me estaba muriendo por tocarlo, lamerlo, morderlo… Yo quería sentir esas manos expertas quitandome la ropa y deslizandose por mi espalda, por mis nalgas, por mi entrepierna, sometiendome como los Machos como EL someten a su presa.

--"Traeme otra cerveza, por favor y agarra otra para ti." me pidió EL mientras con un brazo se limpiaba el sudor que le escurría por la cara.

--"Claro que si. Ahorita vuelvo."

Fui y vine a la oficina lo mas rapido que pude. Cuando le di la cerveza nuestras manos se rozaron y senti  un choque eléctrico que me recorrió de cuerpo completo.

--"Estas empapado de sudor." exclamó Don Gerardo viendome de arriba a abajo. "Quitate la camisa... yo me voy a quitar la mia."

--"Okay…" le dije y no perdí un segundo en aceptar su sugerencia, mientras observaba maravillado como EL se quitaba la suya. Estábamos mojados en sudor.   Dejé la camisa a un lado de la de Don Gerardo. Que cachondo y provocativo se veia sin camisa. Me mordi los labios sin darme cuenta.

--"Deberías convencer a mi hijo para que te acompañe al gimnasio. Se ve que tu si le echas ganas." me dijo EL dandole un trago a su cerveza.

--"Algún día quiero llegar a tener el cuerpo que tiene Usted." le contesté yo mirandolo fijamente a los ojos. Don Gerardo le dio dos tragos a su cerveza y siguió inspeccionando mi carro. Yo casi me acabo mi cerveza de un trago.

Así pasaron como 10 minutos mas.  Y yo no dejaba de deleitarme con EL, imaginando lo delicioso que debería ser que ese Macho Sabroso me perforara el culo.

--"Traeme otra cerveza… ya casi termino y nos vamos." su voz era ronca y de imaginarmelo hablandome al oido me ponía mas caliente.

Cuando regresé con la tercera cerveza, no vi a Don Gerardo.

--"Don Gerardo…?"

--"Estoy aquí en el sanitario orinando…" me gritó

Yo puse su cerveza y la mia en una de las mesas del taller y sin pensarlo caminé hasta el sanitario. Cuando entré al lugar vi a Don Gerardo orinando y con los pantalones hasta las rodillas, me estaba dando la espalda. Se me hizo un nudo en la garganta, aquella vista era morbosamente caliente. Que buen trasero y que piernotas tenia. Una espalda ancha y bien marcada. Unos brazos que parecían de acero. #RicuraMasculina #RicuraTotal

Yo me paré al lado de EL, en el siguiente espacio para orinar. De reojo vi por primera vez su verga grande y gruesa. Tentación completa.  #CosotaRica

Y lo que mas me gustó era que estaba semi erecta.

Se hizo un silencio por varios segundos. EL no decía nada. Yo no decía nada. Lo seguí mirando de reojo. Yo quería mamarle la verga… las piernas me temblaban por el deseo contenido, por las ganas reprimidas de confesarle que lo deseaba como a nadie. EL me sorprendió viendolo y se sonrió. Yo me puse rojo de la vergüenza.

--"No tiene porque darte pena, muchacho; es normal que a tu edad quieras ver otras vergas para ver si la tienen mas grande o pequeña que tu…" exclamó EL con una naturalidad que me dejó sin nada que decir, EL estaba muy lejos de pensar que lo estaba mirando porque me gustaba mamar verga, porque me gustaba que me la clavaran por atrás. "De que tamaño la tienes tu?" me preguntó.

--"Mas chica que la de Usted…" le dije yo en voz baja. "Usted la tiene bien grande." le dije yo y mi verga se me iba endureciendo mas, lo que dificultaba que terminara de orinar.

Don Gerardo terminó de orinar y se dio media vuelta hacia mi lado izquierdo.

--"Acaba de orinar para comparar…" me dijo EL con un gesto morboso en su rostro.

Nos miramos fijamente mientras yo seguía orinando. Vi como Don Gerardo jugueteaba con su verga esperando a que yo terminara para compararla con la mia. Cuando terminé yo me di la media vuelta para quedar frente a frente. Mi verga estaba endurecida como una espada lista para la guerra.

--"Tu verga tiene un muy buen tamaño, Muchacho…" señalø EL clavando su mirada en mi verga, sin dejar de manosear la suya que estaba completamente erecta también.

Por instinto, por deseo y por calentura yo también clavé mi mirada en la suya. Era una verga hermosa y apetecible, chingonamente apetecible. Me moria por tocarla, por recorrerla con mi lengua y con mi boca, me moría de ganas de conocer su sabor, de tragarmela toda y hasta el fondo

--"La tiene bien grande, Don Gerardo…" susurré yo avergonzado.

--"Quieres tocarla, Muchacho?.. Apoco no te has masturbado en grupo con tus amigos?"

--"No…"

--"Tocamela…" me dijo EL tomando mi mano y poniendola sobre su verga que se movió deliciosamente al contacto de mi mano temblorosa. Su verga estaba tibia y dura… bien dura.

--"Es cierto lo que se rumora por ahí, muchacho? Que te gusta mamar verga y que te la claven?" me preguntó Don Gerardo de la nada, repentinamente y dejandome atónito.

--"Yo… no… "

No supe que contestar. No supe que decir. Estaba completamente sorprendido. No esperaba esta revelación de su parte. Y si EL lo sabia, eso significaba que su hijo también lo sabia!!??

--"Me dijeron por ahí que Pepe el albañil te revienta el culo seguido… Yo no le voy a decir a nadie. Ni a tus padres ni a mi hijo Gerardo… a nadie. Esa es tu onda y nadie tiene porque meterse."

Yo no podía dejar de mirar su verga, Don Gerardo seguia frente a mi y no se subía el pantalon, seguia mirandome.

--"No he tenido los huevos suficientes para decirle la verdad a mis Padres y tampoco a su hijo." le confesé yo sinceramente.

Nuestras miradas se clavaron una en el otro.

--"Eso es muy respetable. Tu sabrás cuando lo harás si es que algún día decides hacerlo." me dijo EL acercandose mas mi. Yo empecé a frotarle la verga en subidas y bajadas. Se me hizo agua la boca. "Tienes que tener cuidado con quien te metes. Pepe el albañil es muy bocón y le gusta hacer alarde de su bisexualidad…" yo podía sentir su aliento a cerveza, oler su aroma a Macho mezclada con el aceite y la grasa de los automóviles, estaba tan cerca de mi que ya no pude aguantar mas y yo también me le acerqué, nuestras vergas quedaron entrelazadas. Yo estaba embriagado de deseo y calentura por El Papá de Mi Mejor Amigo.

Se hizo un silencio. Ninguno dijo nada, solo disfrutamos de las sensaciones chingonas al hacer  contacto nuestras vergas.
Y de improvisto, Don Gerardo me agarro de la cintura, me dio la vuelta y quedé de espaldas. Sin pensarlo le restregué mis nalgas contra su verga dura y afilada de la excitación. Me estremecí al roce de su pecho sudado con mi espalda también mojada de sudor.

--"Don Gerardo yo al único hombre que de verdad deseo complacer es a Usted…" y cuando me di cuenta ya le había dicho la verdad que por tanto tiempo había callado. Me quede inmóvil esperando su reacción. Debí de haber sonado como una chava que le declara su amor al novio de la adolescencia. O sea, no mames, Cabrón.

--"Varias veces te sorprendí mirandome y Pensé que eran ideas mías, pero cuando me llegó el rumor de que te acostabas con el albañil, me puse a observarte mas detenidamente y esa idea me ha estado dando vueltas en la cabeza…esto está mal, eres el mejor amigo de mi hijo, tu papá y yo somos amigos desde la preparatoria... " me dijo con voz baja al oido. Yo podía sentir su verga dura frotando sobre mi trasero. "Yo puedo ser tu padre, te doblo la edad…"

--"Pero no es mi padre y quiero estar con Usted…y su edad es una de las cosas que mas me gustan de Usted…  haremos solamente lo que Usted quiera…"

--"No se lo vas a decir a nadie, Cabrón? Me lo prometes?" me preguntó dandome un leve manotazo sobre mi verga que estaba chorreando pre semen.

Yo me le restregué aun mas, haciendo que su verga quedara acomodada en mi raja de macho, rozando mi culo.

--"Nunca diré nada, Don Gerardo. A ninguno de los dos nos conviene que alguien lo sepa…"

--"Que te gusta que te hagan cuando te quitas la ropa y te quedas encueradito?…" su voz era ronca, masculina y me volvia loco. "Dime… dime que te gusta que te hagan para hacertelo…" y me agarro del pecho presionandome contra su espalda. "Dime que te gusta y te lo hago." exclamó EL frotando su verga contra mi raja de macho.

--"Me gusta que me hagan de todo, Don Gerardo… cuando me quitan la ropa me vuelvo loco y solo quiero dar placer y que me lo den a mi tambien…que me revienten el culo, que me sometan, que hagan conmigo lo que quieran…"

--"Te conviertes en una putita cualquiera, verdad Cabrón?" y me mordio el cuello levemente, su respiración estaba agitada. Mi respiración estaba agitada. Ambos estábamos sucumbiendo ante la fragilidad de nuestros cuerpos calientes. "Yo te voy a hacer mi putita por una horas, Cabrón!!!"

Y sin decir mas, Don Gerardo se subió su pantalon y me tomó en sus brazos.

--"Vamos a mi oficina a pasarla rico… te voy a enseñar como clavan la verga los hombres maduros como yo."

Y con sus brazos fuertes y firmes me cargó hasta su oficina y me arrojó contra el sofa. Era una oficina pequeña y al igual que el taller tenia posters y calendarios  de mujeres semidesnudas por todas la paredes.

--"Quiero que me la mames, Cabrón…que me la chupes y comprobar si sabes chupar verga o no..."

Yo no perdí tiempo en obedecer su orden. Me puse de rodillas sobre el sofá y EL me puso su verga dura y jugosa enfrente de mi boca.

--"Chupa, Cabrón… abre la boca y empieza a chupar…" me ordenó acarciandose la verga como dandomela a desear, haciendo que yo me calentara aun mas.

Abri bien mi boca y empecé a chuparcela lentamente, saboreando cada parte de aquel bello y delicioso trozo de carne.

 No podía creer que esto estuviera pasando, que Don Gerardo me tuviera de rodillas en la oficina de su taller pidiendome que le chupara la verga… esa verga con la que yo tanto había soñado y en nombre de la cual me la había jalado infinidad de veces.
#PapacitoRico

--"Te gusta mi verga, Cabrón…?"

--"Si… Si me gusta un chingo… es una verga grande y sabrosa…he soñado con éste momento desde que me fijé en Usted..."

--"Llegale, Cabrón...  Acabatela a lengüetazos…!!!"

El teléfono celular de Don Gerardo sono y aunque el dudó en contestarlo, finalmente lo hizo.

--"Esperame tantito. No hagas ruido…"

EL alcanzó su celular para contestar, pero no se movió del lugar donde estaba parado. Yo tomé su verga y me acaricié el rostro con ella, estaba bien dura y jugosa. Le pasé una mano por sus bolas llenas de leche.

--"Lo siento mi amor, pero voy a llegar tarde, tengo que entregar una camioneta que necesitan en la compañía de la luz para mañana… no me esperes a cenar… Un beso..."

Don Gerardo colgó el telefono y lo puso en silenciador.

--"Ahora si, vamos a seguirle con lo que empezamos… Quiero que me la mames un rato mas y luego quiero que me des tu culito…. porque vas a dejar que remoje mi verga en tu agujerito, verdad Cabrón?"

--"Todo lo que Usted quiera yo se lo doy, Don Gerardo."

--"Vamos a ver si es verdad que puedes aguantar una verga dura y grande como la mía, Cabrón… Ponte de pie..."

Yo me levanté del sofá y EL se sentó. Me puse de rodillas y me le meti entre las piernas. Necesitaba seguir mamandolo, disfrutar de su verga que había estado esperando por tantísimo tiempo. Y como si fuera un biberon para saciar mi hambre, se la segui mamando. Sensaciones de placer infinito recorrían mi cuerpo completo.

--"Ahhh…. Eso Cabrón, que rico la chupas…ahhhh que ricooo..."

--"Es la verga mas chingona que he mamado en toda mi vida, Don Gerardo." le confesé yo sin ninguna culpa ni pudor.

--"Eso le debes decir a Pepe el albañil también… a mi no me engañas, Cabrón…"

--"No… su verga es mil veces mejor que la de Pepe el albañil…"

Y decidido a demostrale que yo estaba diciendo la verdad y que solo EL y solamente EL me producian las enormes ganas de chupar verga como si no hubiera mañana, me la tragué toda de un solo, haciendo que casi se me salieran las lagrimas del dolor que senti al perforar mi garganta con aquella enorme espada de carne.

--"Ahhhh…. mmmmm…. Ohh si… así… sigue chupando y no pares…" con una mano me agarro de la cabeza y con la otra me empezó a acariciar el culo… provocandome, torturandome.



--"Suavecito y rico se siente tu rajita de macho, Cabrón…"

--"Quiero que me la reviente con su verga… quiero que me la meta a pelo para que vea que si sé aguantar verga..."

--"Nunca le vayas a decir nada a nadie, Cabrón. A NADIE!!"

--"Nunca, Don Gerardo. No se preocupe por eso."

Se la segui chupando por varios minutos mas hasta, haciendo que gimiera de placer… de infinito placer mientras el me acariciaba mi cabello levemente.


--"Que ricoooo… no pares nunca…. aahhhh…."

Me volvió a pasar una mano por mi raja de Macho y luego me empezó a meter un dedo por mi agujero, lentamente pero con precisión. Yo me arquee de placer.

--"Te gusta mi dedo en tu culo!! Espera a que te meta mi verga, Cabrón…"

--"Mmmm… "  volvi a gemir de placer y de morbo al oir sus palabras y por la sensación cachonda de su dedo jugueteando con mi culo. Un dedo dio paso a un segundo y la sensación de placer se intensificó. Fueron unos breves segundos, pero fueron exquisitos y llenos de calentura total. Cuando me sacó un dedo y luego el otro, quise protestar, pero tenia mi boca llena y ocupada con su verga; EL me la fue sacando poco a poco.

--"Mira Cabrón… Mira como huelo el olor rico e intoxicante de tu agujero…"

Lo vi pasar los dedos por su nariz mientras cerraba sus ojos para olfatear y disfrutar de mi esencia de Macho impregnada en sus dedos. Abrió los labios y apreto los dientes como lo hacen los toros cuando huelen el trasero de su hembra, o como lo hacen los chivos cuando huelen el trasero de su hembra al orinar.
Empecé a sudar otra vez, el aire acondicionado de la oficina había calmado la calor que hacia afuera en el taller, pero estaba otra vez sudando de ver, de gozar, de experimentar todo lo que Don Gerardo me estaba haciendo. Nos habíamos convertido en dos animales, arrastrados por la lujuria y la calentura.

--"Que rico te huele tu culo… olor diferente al de mi mujer… olor diferente al de las putas que me he cogido… pero me gusta igual, me calienta igual, Cabrón…"

Y después de darle varias olfateadas mas, me metió sus dedos en mi boca para que los chupara.

--"Prueba tu propio sabor… Alguna vez te has metido el dedo y luego te lo hueles? Te has dedeado y luego chupado el dedo para saborearte a ti mismo??" me preguntó con voz enronquecida por el morbo y la perversión. Su mirada estaba oscura de calentura total.

--"Varias veces, Don Gerardo…" le contesté yo y volvió a meterme sus dedos para que siguiera chupando.

Me faltan las palabras para describirles las sensaciones que llenaban mi cuerpo al ver como Don Gerardo y yo nos íbamos complementando en una sesión de sexo sucio y caliente, sexo salvaje y sin limites. Mi verga no dejaba de chorrear pre semen como resultado del grado de excitación al que este maravilloso hombre me estaba conduciendo.
Luego de varios segundos de chuparle los dedos, de chupar mi propio sabor; me sacó los dedos y me los volvió a meter por el culo, estaban mojados por mi saliva, lubricante perfecto para resbalarse en mi agujero.

--"Tu culito ya esta casi listo para recibirme, Cabrón…se te abre y se te cierra pidiendo que le meta mi verga."

Yo asentí con mi cabeza… no podía hablar, estaba perdido en la calentura de deseo y morbo, Don Gerardo me tenia mudo solo podía moverme como animal en brama.

EL dedeo mi agujero que se dilataba ansioso por ser tomado, poseído por algo mas grande y grueso que sus dedos, luego me los sacó y ésta vez fue EL quien se los metió a su boca para chuparlos, para probar el sabor de mi lugar mas escondido, mas privado.

--"Mmmmm…. eres el primer culito de hombre que me voy a echar, Cabrón... ya no aguanto mas, te la tengo que meter y saciar estas ganas de deslecharme…"

Yo me le fui encima de su verga y se la empecé a mamar, a devorar, sacandole todo el liquido de pre semen que estaba chorreando. Lo hice jadear y estremecerse de pies a cabeza.

--"Te gusta mi liquido color claro, verdad Cabrón?"

--"Si Don Gerardo… jugo de Macho… de macho de verdad..."

EL sonrió conplacido y me agarro de los brazos y nos pusimos de pie.

--"Y espera a que pruebes mi leche blanca…"

Me cargó en sus brazos y abrió una puerta que estaba a un lado del escritorio, era la puerta que llevaba a un cuarto muy pequeño pero lo suficientemente grande para una cama. Yo vi la puerta cuando había venido a la oficina por las cervezas, pero no pensaba que esa puerta era para un cuarto.

--"Este es su escondite, Don Gerardo??…"

--"Este es mi cuarto para echarme unas siestas cuando el trabajo esta lento, Cabrón. Tengo que consentirme de vez en cuando, que de algo sirva que soy el dueño." me dijo EL sonriendo y arrogandome a la cama. "Y también de vez en cuando lo uso para darle mantenimiento a alguna puta que necesita cambio de aceite…"

Yo me acomodé en medio de la cama mostrandole mi cuerpo, invitandolo a que se uniera a mi.

--"Yo también necesito cambio de aceite…" le dije pasando una mano por mi culo.

--"Oh Si??…" me preguntó EL acariciando su verga dura y afilada. "En tu caso el mantenimiento va a requerir de varias etapas, a lo mejor no te alcanza para pagarlo." exclamó sonriendo.

Yo eché mis piernas al aire para ofrecerle una mejor vista de mi agujero.

--"Acepta pagos, Don Gerardo? Puedo venir a darle abonos una vez a la semana…"

Y no acabé mi frase porque se subió a la cama y se subió arriba de mi. Yo lo arropé en mis brazos y le puse mis piernas alrededor de su espalda.

--"No sé que chingados me pasa, esto que estamos haciendo es de mucho riesgo… pero ya estamos aquí y no puedo ni quiero dar marcha atrás…"

--"Yo no le voy a decir nada a nadie, Don Gerardo." le prometí otra vez mirandolo fijamente a los ojos. "Sigamos haciendo cositas ricas… cositas que nos gusten a los dos…. Deme su verga… tome mi culo y lleneme de su grande y gruesa verga… yo le voy a pagar en abonos el mantenimiento que le va a dar a mi carro…y a mi culo..."

Y sacando un bote de lubricante del mueble que estaba al lado de la cama, ya no había marcha atras, no hubo marcha atrás.

--"Te voy a perforar ese culo sabroso que tienes y cuando vayas a buscar verga con Pepe el Albañil vas a comprobar que nadie te lo hace ni hará como yo, hijo de la chingada…"

--"Quiero toda su verga, Don Gerardo… yo se que le va a gustar mi culo y quiero que me lo llene de su leche…quiero que me escurra cuando Usted termine adentro de mi…"

--"Eres mas caliente que cualquier puta que me he cogido, Cabrón…mira como abres y cierras el culo, estas bien dilatado esperando por mi verga..."

--"Metamela toda para que vea que tengo mejor culo que las putas que se ha cogido… compruebe por Usted mismo lo que le digo…le voy a sacar la leche apretando su verga bien rico….metamela ya."

Yo temblaba de cuerpo completo, de la emoción de que mi sueño de estar con el Papá de mi mejor amigo se estaba cumpliendo. Temblaba de gozo al ver aquel tremendo ejemplar masculino sudando y excitando a punto de adueñarse de mi.
Don Gerardo se escupió varias veces su verga y cuando EL iba abrir la botella de lubricante, yo lo detuve.

--"No Don Gerardo… metamela a pelo, solamente su saliva y lo dilatado de mi culo serán suficientes. Quiero recordar éste momento toda mi vida, quiero sentir como su verga se va abriendo camino por mi culo, quiero sentir el dolor que lleva al mas grande placer…" le dije agarrando mis piernas y echandolas mas hacia atrás, hasta tocar casi mis hombros. Abriendome para EL, dandole acceso completo a mi agujero….regalandomele completa y absolutamente.

--"Ay Cabrón… me estas volviendo loco… eres una perra completa hijo de la chingada…"

Y el momento deseado, el momento por mi tan esperado llegó…



Don Gerardo me la dejó caer de un solo. Sentí que me faltaba aire, aquella invasión aunque era infinitamente deseada y esperada, no dejaba de ser dolorosa, era un ardor insoportable. Me estremecí y me mordí los labios para no gritar, tenia que aguantar como los verdaderos hombres.
Pero Don Gerardo se las sabia de todas a todas. Se quedó quieto por varios segundos esperando a que me acostumbrara a tener mi culo lleno de su trozo de carne.

--"Ahorita va a pasar el dolor…"me dijo mirandome fijamente a los ojos. "Tienes un culito bien apretado…bien calientito y sabroso."

No podía hablar, eran demasiadas las sensaciones que se agolpaban en mi cabeza y en mi cuerpo. Solo lo miré fijamente, de la misma manera que EL me estaba mirando.

--"Tienes toda mi verga adentro de ti, Muchacho…y siento bien rico, no te la quiero sacar, pero si te duele mucho te la saco…"

--"NOOO." casi grité yo. "Ya se me está pasando… quiero que me reviente el culo, Don Gerardo…quiero su leche escurriendo por mi agujero…"

--"Ya no puedo mas, Cabrón. Me hablas así y me vuelvo loco…. Te voy a empezar a bombardear el culo…"

Don Gerardo se empezó a mover con embestidas leves y suaves, y yo no podia dejar de maravillarme viendo su cuerpo grande y musculoso fundido al mio. Sus embestidas empezaron a subir de intensidad, el dolor se fue desvaneciendo y el placer de sus metidas y sacadas se apoderó del momento. Magico momento. EL momento de la union de la verga del Papá de mi mejor Amigo con mi culo.


--"Que rico culooooo, me gustan tus contracciones anales, Cabrón….eres una puta completa."

--"Ayyyyy… así Don Gerardo, asiiii… no pare, no pare Por Favor!!!!!"

Y mientras EL me bormbardeaba yo apretaba y afloja los músculos de mi culo, haciendo que la vena del cuello de Don Gerardo se le saltara del placer que estaba sintiendo. Del placer que yo le estaba dando. Mis contracciones anales lo hacían abrir y cerrar sus ojos de la misma manera que yo lo hacia con cada una de sus embestidas. 

--"Asi mero, Cabrón… suelta y aprieta … suelta y aprieta mi verga…. hasta que me saques toda la leche. Lo siento por mi mujer pero esta noche no me la voy a coger, te voy a dar toda mi leche a ti… ella va a tener que esperar hasta mañana…."


--"Si Don Gerardo, demela toda a mi… lleneme el culo con su leche de Macho….toda para mi nomas, que su esposa espere a otro dia… hoy usted es mio…. su esposa puede tener su verga cada vez que ella quiera… yo no, yo he esperado años por éste momento…. y quiero toda su leche, necesito toda su leche….demela toda a mi y su mujer que se espere hasta mañana..."

Don Gerardo se empezó a mover mas rápido, me escupió la cara y luego me paso sus manos para limpiarla.

--"Te voy a llenar el culo con mi leche y tu cara con mi saliva, para que te acuerdes de mi siempre, para que nunca olvides este momento, Cabrón…." me dijo y me volvió a escupir y yo me pasé mis dedos para limpiarme y luego me los chupé, probando, saboreando su saliva, su sabor de macho completo. EL me dio unas bofetadas, no fueron fuertes pero tampoco leves, solo suficientemente fuertes para dejar en claro que en éste momento yo era suyo y marcar su territorio. En este momento yo era de su propiedad.


--"Duro… mas duro, Don Gerardo. No tenga piedad de mi… revienteme el culo para que mañana no pueda caminar. Quiero quedar adolorido para acordarme de lo chingon que se siente tener mi culo lleno de su verga... "

--"Eres una perra, Cabrón… te voy a reventar el culo hasta que se te pongan los ojos blancos…" y me volvió a dar dos bofetadas mas. Sensaciones nuevas y desconocidas me hicieron estremecer, el dolor de las bofetadas era el contraste perfecto para el placer que estaba sintiendo en mi agujero con cada bombardeo de su verga grande y gruesa, era el contraste que me sumergía en lo mas bajo del placer perverso y sucio… pero lejos de sentirme mal, me sentia inmensamente feliz y completo. Infinitamente completo. El Macho mas deseado por mi me estaba dado una de las mejores cogidas de mi vida. CORRECCION: La Mejor Cogida de Toda mi vida.  Nuestros cuerpos perdidos en un vaivén de placer incontrolable. Morbo y deseo sexual que atrapa cuerpos y pensamientos. Atrapados en nuestra calentura sin final.

--"Asiiii….asssiiiii…. Que rico se mueve adentro de mi Don Gerardooooo…. no pare…no pare por favor…."

--"Asi me gusta que me pidan verga, Cabrón… así con desesperación y con hambre…"

Apesar del aire acondicionado del pequeño cuarto, nuestros cuerpos estaban sudados y estábamos mojando las sabanas de la cama que rechinaba sin parar. El eco de los rechinados hacían perfecta mezcla con el ruido de nuestros jadeos y gemidos, haciendo que todo fuera mas intenso, mas delicioso. Las paredes con posters de mujeres semidesnudas y otras completamente desnudas y en poses provocativas me producían un efecto de excitación inexplicable; me imaginaba que así eran las putas que se cogía Don Gerardo a escondidas de su esposa, putas hambrientas de verga… de la verga de Don Gerardo.
Pero en este justo momento, éste tremendo Semental al que se la estaba clavando era a MI, yo era el que estaba sintiendo la fuerza de su cuerpo musculoso y firme sobre el mío, yo era el que estaba unido a EL, pegado a EL como se pega el perro a su perra. Envueltos en placer, atrapados y consumidos en el morbo y la perversión lujuriosa del momento.

--"Te gusta como te la estoy clavando, Cabrón? O te gusta mas como te lo hace Pepe el Albañil…? me preguntó Don Gerardo mirandome fijamente a los ojos. Vi una lujuria y una pasion interminable que me sacudieron el alma de dicha y placer.

--"Usted me está dando la mejor cogida de toda mi vida, Don Gerardo…" le contesté apretando su verga con las contracciones de mi culo y haciendo que EL jadeara de placer. "Pepe el Albañil no siempre me la mete, la mayoría de las veces solo quiere que se la chupe…"


--"Que pendejo es el Pepe de no sacarle provecho a este culito rico que tienes, Cabrón…"me dijo y se empezó a mover en movimientos aun mas fuertes y mas intensos. Su verga tocó mi prostata y un chorro de pre semen salió de mi verga, el charco de pre semen en mi estomago se hizo mas grande. Yo abrazé a Don Gerardo por la espalda y el se arqueo para que nuestras caras quedaran mas cerca. "Yo si te la voy a clavar por el culo cada vez que me vengas a dar un abono… yo no me voy a conformar con una chupada nadamas." me dijo dandome una embestida mas fuerte que rozó mi prostata otra vez.

--"Aahhhh…. Don Gerardoooo." grité su nombre mientras mi cuerpo se consumía de placer, le mordí una de sus tetillas haciendo que un ronco gemido saliera de su boca ante la invasión de la mía sobre su grande y sabrosa tetilla.

--"Asi, muerdeme pero levemente, no me dejes ningún chupeton, mi mujer no puede sospechar nada … comeme… llename de lamidas…."

Y nos abrazamos para que yo le mordiera la otra tetilla, para que le lamiera su cuello, su pecho…su piel desnuda y mojada de sudor, saboree cada centimetro de su pecho firme y musculoso.

--"Eres bien caliente…. mas caliente que cualquier puta que me he cogido, Cabrón." y volvió a emitir otro gemido enronquecido de placer.

Yo seguí lamiendo su pecho y mordiendo sus tetillas, estaba totalmente descontrolado. Don Gerardo me tenia descontrolado. EL aumento la intensidad de sus clavadas. Senti que el orgasmo se estaba acercando.

--"No me muerdas muy fuerte el cuello, no puedo llegar con marcas a la casa." me dijo con voz bajita, era un susurro. "No creo aguantar mas, Muchacho…estoy a punto de venirme."

--"Yo tambien, Don Gerardo…. deme toda su lechita, Por favor." le pedí yo en una suplica de voz aguda. Y sin importarme si me podia rechazar, me le fui encima de su boca para besarlo y el corazón casi se me detiene de la emoción que senti cuando EL me correspondió. Nos besamos con hambre de sexo completo, con sed de deseo desatado. Nuestras bocas invadiendo el terreno ajeno. Su sabor de cerveza mezclado con su sabor de hombre. Sabor Delicioso. Sabor Unico. Sabor de Don Gerardo.

Apreté mi culo con toda la fuerza que pude, dandole el máximo placer, decidido a sacarle todo su jugo de macho. Y todo su jugo de Macho me dio. Don Gerardo se estremeció en espasmos de cuerpo completo, era la señal de que se empezaría a chorrear adentro de mi. Y en ese justo momento yo me vine en grandes chorros de leche espesa y tibia. Tuve la eyaculación mas grande e intensa de toda mi vida y se la debía a Don Gerardo: El Papá de mi mejor Amigo.
EL se vació adentro de mi, llenado mi agujero con su leche abundante y espesa. Mi culo estaba repleto. Lleno. 

Se hizo un silencio, ninguno de los dos habló, necesitábamos tiempo para que nuestros cuerpos agitados regresaran a la normalidad. Ahí estábamos los dos mojados en sudor, abrazados, cansados. Le di un leve beso en la frente y EL sonrío y me cerró un ojo.

Después de varios minutos, me sacó su verga de mi culo, con cuidado, con gentileza y se acostø a mi lado, abrazandome por detrás.

--"Nunca se lo vayas a decir a nadie, Cabrón."

--"Nunca diré nada, Don Gerardo…" le prometí yo.

Seguimos abrazados por unos minutos mas sin decir nada. Luego sentí cuando me pasó un dedo por mi agujero.

--"Te está escurriendo mi leche por tu culo…" me dijo metiendome el dedo.

--"Tomeme una foto con mi celular, Don Gerardo… quiero una foto de mi culo escurriendo su leche." le pedi.

EL me sacó el dedo y me lo metió a la boca. 

--"Prueba el sabor de mi leche, Muchacho…"

Y yo devoré su leche que me ofrecía, devorando aquel dedo con sed desmedida.

--"Sabor de Macho de verdad…" exclamé yo.

Don Gerardo se levantó de la cama y fue a sacar mi celular de mi pantalon. Yo levanté mis piernas al aire y me pasé un dedo por mi culo que estaba escurriendo leche del hombre mas atractivo y cachondo que había sobre la tierra.
EL me empezó a tomar fotos.

--"Te dejé el culo bien preñado, Cabrón…" me dijo sonriendo morbosamente. "Marqué mi territorio con mi leche." dijo cerrandome un ojo. "Alguna vez Pepe el Albañil te ha preñado el culo así?"

--"Nunca, Don Gerardo…. a EL le gusta mås que se la chupe que cogerme."

--"Ahorita que termine de tomarte las fotos, pasas a la oficina a firmar la factura, Cabrón." exclamó Don Gerardo con una sonrisa morbosa. "El enganche por arreglar tu carro estuvo muy bueno, pero tenemos que ponernos de acuerdo como vas a pagar el balance. Tenemos que hacer un desglose detallado de los abonos…" me dijo agarrandose la verga. "Tu carro necesita varios arreglos y mientras abones a la cuenta, yo te lo sigo arreglando…."

Y así inició el secreto sabroso y compartido entre Don Gerardo, el Papá de mi mejor amigo y yo. Quedamos en que yo le iba a dar por lo menos un abono a la semana. Así que después de que EL cierra el taller, yo lo voy a ver para darle su abono. Yo le doy mi culo y EL me da su verga. Hasta ahorita la cuenta de crédito que tengo con Don Gerardo tiene balance ilimitado. Lo que sea de cada quien, EL es un excelente mecánico. Mi carro nunca había estado en tan excelente condición como lo está ahora. 
Y ni les cuento de las magnificas afinaciones y cambios de aceite que me da a mi. Don Gerardo es el Semental mas chingon y sabroso que me ha reventado y preñado el culo.

Tengan mucho cuidado a quien le llevan a arreglar su carro. Les recomiendo altamente el taller mecánico de Don Gerardo, buenos precios y te los deja en abonos.

F I N