Saturday, April 30, 2016

"El Ex Prisionero"

ADVERTENCIA:
Relato Erotico Gay. Mayores de 18 años Solamente. Lenguaje y fotografías EXPLICITAS. Contenido dirigido a una Audiencia ADULTA Gay !!
El relato que les voy a contar se refiere a un hecho que marcó la vida de un primo segundo de mi Papá, o sea un Tío lejano mío, a él lo llamaremos Heriberto. Es un hombre de aproximadamente 45 años, bien parecido. 
Yo me llamaré Jaime, tengo 22 años y estudio en la Universidad el ultimo año de mi carrera.

Este relato inicia cuando mi Tío Heriberto sale de la carcel después de 10 años de pagar una condena por un fraude en el banco en el que trabajaba.
Yo tenia 12 años cuando lo condenaron y mis recuerdos acerca de él eran muy vagos, solo recordaba que era un hombre buena onda y que cuando venia a la casa a visitarnos con su esposa y sus 2 hijas, le gustaba jugar futbol conmigo. También recuerdo que nos daba costosos regalos a mis padres y a mi para nuestros cumpleaños y sobretodo en navidad.
De igual manera también recuerdo que cuando lo metieron a la carcel se armó un alboroto enorme en la familia. Aparentemente el fraude había sido por una cantidad bastante considerable y envolvía a un grupo muy grande de ejecutivos, entre ellos mi Tío Heriberto. Todos fueron a parar a la carcel.
Durante los 10 años que estuvo encerrado nunca lo vi porque mis Papás consideraron que era inapropiado que un niño visitara ese tipo de lugares.
Conforme fueron pasando los años, yo me fui olvidando de él. Su esposa se divorció de mi Tío  y nunca mas volvió a visitarnos a nosotros, ni ella ni sus hijas. Creo que ella se volvió a casar y sus hijas parece que no solamente se olvidaron de nosotros sino también de su Padre.
Mi Papá era el único que visitaba a mi Tío de vez en cuando, no muy seguido pero al menos se acordaba de él. 

Cuando mi Tío salió de la carcel, recurrió a mi Papá por ayuda, porque era el único familiar que no lo había abandonado a su suerte. 
Mi Mamá no estaba completamente convencida de la decisión de mi Padre de traer a mi Tío Heriberto a vivir a la casa.

--"Será solamente por unos meses, quizá hasta menos tiempo." nos informó mi Papá mientras cenábamos. "Solamente mientras encuentra trabajo, yo le voy a ayudar a encontrar algo para que empiece a re-adaptarse a la sociedad poco a poco."

--"Espero que no sea mucho tiempo, la casa es muy pequeña para tener a otra persona viviendo aquí." le recordó mi Mamá.

--"Por el momento Heriberto no tiene muchas opciones, así que no creo que le importe dormir en la sala." le aseguró mi Papá.

Nuestra casa tenia solo dos recamaras, la principal que era la de mis Papás y la mía. Somos una familia de clase baja que trabaja duro para sobrevivir. Nuestras comodidades eran muy limitadas.
Yo no dije nada, la verdad me era indiferente lo que estaba pasando y al final de cuentas siempre se hacia lo que mi Papá dijera.
Fue así como mi Tío Heriberto llegó a vivir con nosotros. Yo no estaba en mi casa cuando mi Papá fue a levantarlo al reclusorio. Nuestro primer encuentro se dio cuando llegué de la Universidad. Pensé que no había nadie en la casa, porque a esa hora mis Papás estaban trabajando. 
Al entrar a la cocina, lo vi parado junto al lavabo y desnudo.

Por unos breves segundos me quedé inmóvil observando a aquel hombre, mejor dicho aquel MACHO divino que estaba desnudo en la cocina de mi casa; él parecía no haberme escuchado llegar. Estaba sumergido en sus pensamientos. Debía ser difícil salir libre después de tantos años y comprobar que lo habías perdido todo. Y que había que empezar desde abajo.

--"Buenas Tardes." saludé yo con voz temblorosa. Hacia mucho que no veía a un hombre desnudo y NUNCA había visto a uno en mi casa; la verdad que atrevimiento el suyo.

--"Ohh..." exclamó EL sacudiendo la cabeza, como regresando a la realidad, deteniendo sus pensamientos y después tomó una toalla que estaba en una silla para cubrirse. "Disculpa, no pensé que alguien fuera a llegar tan temprano." me dijo mientras caminaba hacia mi. "Tu debes ser Jaime." 

EL extendió su mano para saludarme. Su olor a hombre limpio, a recién bañado me llegó al fondo de mi ser, específicamente a la punta de mi verga. Tragué saliva y extendí mi mano para saludarlo.

--"Dame un abrazo, Cabrón." me dijo tomando mi mano y jalándome hacia EL. "Son 10 años de no vernos. Te acuerdas de mi??"

El abrazo efusivo e inesperado de mi Tio Heriberto me hizo estremecer al hacer mi cuerpo contacto con su pecho y torso desnudo. 

--"Estas bien grande y bien guapote." me dijo mientras me abrazaba fuerte.

Yo correspondi al abrazo con bastante nerviosismo y cuando mis manos tocaron su amplia espalda, empecé a sudar. Era una sensación bien chingona sentir su piel desnuda, el calor de su cuerpo. Mi verga se alborotó aun mas, así que tuve que terminar el abrazo inmediatamente.

--"Cla... Claro que me acuerdo de... de Usted...." le contesté casi tartamudeando. Ni yo mismo podía creer que aquel hombre tan imponente me estuviera perturbando de ésta manera tan increíble.

--"Voy a pasar unos días aquí con ustedes, espero no incomodarlos." exclamó EL con honestidad. Me pareció ver un destello de tristeza en su rostro, sus ojos denotaban una tristeza enorme. Sentí que me daba un vuelco el corazón. Un hombre tan guapo como EL no debería estar triste pensé yo.

--"Claro que no. Ninguna molestia." le aseguré yo tragando saliva rápidamente y tratando de esconder mi ereciøn con mi mochila.  "Voy a mi cuarto." le dije yo tratando de sonar lo más normal posible. "Esta en su casa. Si necesita algo no dude en decirme."

Sali rapidamente de la cocina, mi verga erecta bajo mis pantalón no ayudaba mucho, pero me fui a mi caminando lo mas rápido que pude.
Me dejé caer sobre la cama y cerré mis ojos, la imagen de mi Tío Heriberto desnudo en la cocina se apoderó de mi. Nadie en mi casa sabia que yo era gay, que me gustaban un chingo los hombres. Y sobretodo los hombres maduros como mi Tío Heriberto. 
Hacia 10 años, yo no recordaba sentir ninguna atracción por EL, quizá porque en aquel entonces ni yo mismo sabia lo que me gustaba, y porque los vagos recuerdos que tenia de EL ninguno era acerca de su físico ni su apariencia, hacia 10 años mi Tío Heriberto no estaba así de buenote y sabroso como estaba ahora.
Me acaricié la verga mientras imaginaba que recorría el cuerpo desnudo de mi Tío con mi lengua, llenándolo de lamidas y lengüetazos. Un recorrido lento. 
Conociendo, explorando y saboreando su esencia de macho.
Debía tener un sabor bien rico, bien sabroso.

Hacia tanto que no me acostaba con nadie, esa debía ser la razón por la cual me había afectado tanto verlo desnudo. No era posible que ya me estuviera masturbando pensando en EL, lo acababa como quien dice de "conocer".
Aceleré los movimientos de mi mano sobre mi verga y me vine en chorros de semen sobre mi estomago. 
La verdad parecia un adolescente de esos que se la estiran varias veces al día. 

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DIAS DESPUES. . .

Fue difícil para mi Tío Heriberto encontrar trabajo, mi papá trató de conseguirle algo en la compañía de albañiles donde trabajaba pero el trabajo estaba escaso y no había una posición vacante, ni siquiera de ayudante.
Yo veia como mi Tío caminaba de un lado a otro de la casa, como león enjaulado.
Estaba libre pero a la deriva, no tenia trabajo por lo tanto no había ingresos de ningún tipo. En las mañanas salía a buscar trabajo por las calles de la colonia, todos los días llenaba aplicaciones pero nadie lo llamaba. Después de pasar la mitad del día buscando trabajo, trataba de  ocuparse en la casa, arreglando detalles aquí y allá, pero no eran suficientes para pasar el tiempo. En la cara se le notaba la frustración y la tristeza de sus ojos no desaparecía.
Yo queria hacer algo para ayudarlo, pero no sabia cómo. 

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Por las tardes, después de la Universidad yo trabajaba en la bodega de una tienda de comida, era trabajo de medio tiempo porque mis papás no querían que desatendiera mis estudios, pero yo necesitaba ganarme mi propio dinero para cubrir mis gastos básicos. Era un Viernes por la noche cuando salí de trabajar y vi un letrero en el área de las registradoras que estaban ocupando un ayudante de bodega, inmediatamente pensé en mi Tío Heriberto. 
Hablé con mi Supervisor y le comenté que tenia un Tío que andaba buscando trabajo. Me dijo que le llevara una aplicación de empleo para que la llenara.
La distancia de mi trabajo a la casa se me hizo eterna, quería llegar para darle la buena noticia a mi Tío.
Como de costumbre mis papás aun no regresaban de trabajar, la tele estaba prendida pero no vi a mi Tío en el sofá donde usualmente lo encontraba, me dieron ganas de orinar y fui al baño, cuando abrí la puerta, vi a mi Tío Heriberto de espaldas, recién salido de la bañera.

El agua le escurría por todo el cuerpo, debí cerrar la puerta y retirarme, pero no lo hice, me quedé parado, embobado viendo aquel espectacular cuerpo de Macho, se me hizo agua la boca y la verga se me alborotó. Mi Tío Heriberto era un Semental. Un Divino y Absoluto Semental.

--"Disculpe, Tio... yo no sabia que Usted estaba aquí..." le dije cuando se dio la vuelta y me vio en la puerta.

--"No hay nada que disculpar." me aseguró EL mientras se secaba el cuerpo, ese cuerpo que me excitaba sobremanera, se pasaba la toalla con movimientos provocativos que me calentaron bastante. Me pareció ver que tenia la verga semi erecta. "Ya casi termino..." me dijo pasando la toalla por su entrepierna.

--"No se apure, yo lo espero en la sala..." le dije dándome la media vuelta y cerrando la puerta del baño a mi salida.

Era la segunda vez que lo veía completamente desnudo. Lo deseaba como a nadie. Me calentaba como ninguno.
Pocos minutos después de estarlo esperando en la sala lo vi entrar con sus shorts hasta la rodilla y una camisa negra. Mi Papá le había prestado un dinero para que se comprara un poco de ropa y EL para hacerlo rendir más se había ido a comprar ropa de segunda, pero aun con ropa de segunda mano se veía cachondo, caliente y divino.

--"El baño está libre..." me dijo mientras se sentaba en el sofá enfrente de mi. No pude evitar ver el tremendo bulto que se le veía debajo de su short. No me cabía duda que EL también andaba con la verga dura. 

--"Le traje una aplicación de empleo. En la bodega en que trabajo están ocupando un cargador." le dije yo mientras sacaba la aplicación de mi mochila. EL se levantó para tomarla y los dedos de nuestras manos se rozaron, fue un contacto breve pero electrizante. EL se me quedó viendo y yo agaché mi cabeza por miedo a que descubriera el deseo y la calentura en mis ojos.

--"Ahorita mismo la voy a llenar." me dijo. "Ya me sé de memoria todo lo que preguntan, he llenado tantas aplicaciones y de ningún lado me llaman." el tono de frustración y tristeza en sus palabras me estremeció.

--"No pierda la esperanza." exclamé yo. "Me voy a ir a bañar." y sentí cuando con una de sus fuertes manos tomó mi brazo izquierdo.

--"Gracias, Jaime." 

Su voz de Macho me producía efectos de todo tipo, pero sobretodo me calentaba como ningún hombre antes. Deseaba tanto abrazarlo... abrazarlo muy fuerte, sentir su cuerpo fuerte cobijando el mío. Sentir su respiración y el calor de su cuerpo sobre el mío.

--"De nada, Tio." le dije yo y el me apretó el brazo en un gesto de agradecimiento que a mi me hizo estremecer sin poder evitarlo. El ruido de la puerta que se abría interrumpió el momento mágico que era para mi estar a solas con Mi Tío Heriberto. 

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La casa estaba casi a oscuras. Todos dormían, menos yo.
Era imposible dormir. La calentura, el deseo y las ganas de coger me impedían conciliar el sueño. Daba vueltas de un lado al otro de la cama. 
Mi cuerpo desnudo ardía en el fuego de la calentura. Mi verga estaba bien dura y me pedía alivio. 
Y el único alivio que yo quería estaba tan cerca y tan lejos de mi. Estaba a solo unos pasos durmiendo en la sala, pero a la misma vez estaba a muchos kilómetros de distancia.
Me levanté de la cama, me puse mis shorts de dormir y salí tratando de no hacer ruido. No sé a donde iba pero no podía seguir encerrado en mi cuarto. La única luz que iluminaba el pasillo era la luz tenue de la luna que se filtraba por las ventanas de la casa. La puerta del cuarto de mis padres estaba cerrada. Seguramente dormían profunda y plácidamente después de un día largo en sus respectivos trabajos.
Me acerqué a la sala, no había nadie en el sofá. 
Dónde estaba Mi Tio Heriberto? Acaso había salido y yo no me había dado cuenta. Pero a dónde? 
Yo no sabia que tuviera amigos y los pocos familiares que tenia no vivían en nuestra ciudad.

Crucé la sala hasta el lado opuesto de la casa para ir al baño a echarme agua fría en la cara y en el cuerpo, necesitaba hacer algo para bajarme la calentura que traía. Abrí la puerta, se me hizo raro que estuviera cerrada, normalmente se quedaba abierta si no había nadie; entré y la cerré rápidamente. Una muy leve luz se filtraba desde afuera por la pequeña ventana. Iba a prender la luz cuando escuché el eco de una respiración agitada.
Era Mi Tio Heriberto, vi la silueta de su cuerpo sentado en el inodoro, se estaba masturbando.

--"Disculpe, Tio..." exclamé en voz baja. 

--"Disculpame Tu..." me dijo con voz agitada, lo había sorprendido en el punto cercano al climax. "Somos hombres y adultos. Creo que comprendes lo que estoy pasando." 

Seguíamos a oscuras, el entorno del momento era morbosamente cachondo. Mi Tío Heriberto sin camisa, sentado en el inodoro con sus shorts hasta la rodillas y jalándose la verga. Andaba bien caliente. Justo como andaba yo también.

--"Yo lo entiendo, Tio." le aseguré yo en voz baja mientras me acercaba hacia EL. "Yo también ando igual. No podía dormir. No sé que me pasa que últimamente se me para la verga a cada rato."

Si sabia lo que me pasaba. EL me ponia caliente, pero no me atrevia a decirle.

--"A tu edad es normal." me dijo "Yo te entiendo." 

Yo me bajé mi short sin pensar en nada mas que en aliviar mi calentura. Me empecé a jalar la verga que escurría pre semen y el cual usé como lubricante. 
Pero lo que realmente quería hacer era meterme entre las piernas de mi Tio Heriberto a darle una buena chupada. A darle una buena mamada como se le debe dar a un Macho Sabroso como EL. Atenderlo con todas las de la ley y hacerlo gemir de placer. Pero no me atreví.

Mi Tio se puso de pie y su short que estaba hasta sus rodillas resbaló hasta caer al suelo. Estábamos a solo unos centímetros; yo podía percibir su aroma, sentir el calor de su cuerpo. El cuarto de baño era muy pequeño igual que toda la casa, estábamos en un espacio muy reducido, pero eso hacia todo mas excitante.

--"En la carcel masturbarse era la única manera segura de aliviar las ganas de coger." exclamó EL con voz entrecortada mientras se pasaba una mano por la frente para secarse el sudor y con la otra se seguía acariciando su hermoso trozo de carne.

Se hizo un silencio, solo nuestras respiraciones agitadas se escuchaban. Yo jugaba con mi verga y el jugaba con la suya. 

--"Tiene una verga bien grande, Tío... Se la puedo tocar?" le dije yo sin pensarlo y arrepintiéndome en el acto de haberlo dicho.

Se veia tan divinamente atractivo bajo la luz tenue que iluminaba el cuarto de baño. Su cuerpo imponente me atraía como un imån. Ese hermoso cuerpo desperdiciado 10 años en una cårcel. 

--"Si..." me contestó girando en una media vuelta para quedar frente a frente. Nuestras vergas quedaron una frente a la otra. Un roce que fue como una descarga eléctrica que sacudió nuestros cuerpos.

--"Si me la puedes tocar..." volvió a repetir cuando vio que yo me quedé inmóvil.

Y luego tomando mi mano derecha se la puso sobre su verga. Yo estaba temblando y me estremecí cuando tuve su verga en mi mano, esa arma que debía dar dolor al entrar en un culo, pero también debía regalar el más grande placer. Yo quería sentir ese dolor y ese placer.

--"Espero que tus papás no se vayan a despertar..." me dijo en voz bajita y en tono de travesura.

--"No creo..." le contesté yo mientras le acariciaba su verga muy lentamente,  muy suavemente. 

--"Ahhh..." susurró EL en un gemido apenas audible, tratando de hacer el mínimo ruido posible. Yo estaba haciendo un esfuerzo enorme por controlar mis ganas de arrodillarme y comerme su verga con mi boca. Que hambre tenia yo de su verga. 
Su cuerpo tan cercano al mío era una tortura demasiado dolorosa. 
El espacio era tan pequeño que apenas cabíamos los dos. Me subí al lavabo. Y rindiéndome a mi deseo le apreté una tetilla.

--"Tu me la jalas y yo te la jalo a ti..." me dijo como haciendo un trato.

Cuando su mano grande y rasposa se apoderó de mi verga gemí de gozo y placer, para éste momento yo también estaba sudando. Mi cuerpo ardía de deseo infinito. 

--"SSShhhh..." no hagas ruido o nos van a escuchar.

--"Es que siento rico de tener su mano en mi verga..." le dije yo conteniendo mis ganas enorme de abrazarlo y de lamerlo de la cabeza a los pies y luego de los pies a la cabeza. 
Rico y Sabroso Macho que era Mi Tío Heriberto. Volví a tomar su verga en mi mano y le di un leve apretón.

--"Yo también siento lo mismo de tener tu mano jalándome la mía..."

Empecé a mover mi mano un poco más rápido y ésta vez fue EL quien gimió de placer.

--"Así... si así, no pares hasta que me venga en chorros de leche... necesito aliviar ésta calentura que traigo" me dijo en tono bajito y el aire de su aliento lo podía sentir en mi cara haciendo que yo me calentura aun más.

Los movimientos de mi Tío sobre mi verga me tenían al borde del precipicio.

--"Ahhhhh...." gemi yo mientras mordía mi otra mano para no hacer ruido.

--"Ya estoy cerca... ya casi me voy a venir..." exclamó EL.

--"Yo también... que rico que siento..."

Ambos aceleramos los movimientos de nuestras manos haciendo que nuestras vergas explotaran casi al mismo tiempo, yo me vine primero y unos segundos después lo hizo EL.

Yo llené su mano con mi leche tibia que escurría sin parar.

EL llenó mi mano con su leche tibia y abundante, pero yo no la desperdicié, me tragué hasta la ultima gota de aquel jugo de Semental, jugo tibio y salado que devoré ante la mirada sorprendida de mi Tío Heriberto. 
Chupé cada dedo de mi mano para asegurarme que me había tomado todo su jugo. Hasta la última gota. No desperdicié nada.

Nos quedamos en silencio. No podía creer que me había comido todos los mecos de mi Tío. Esto era una manera de revelarle mi verdadera orientación sexual... y también mi total atracción por EL. 

--"Vete a dormir antes de que nos descubran encerrados aquí." me dijo EL rompiendo el silencio después de unos breves minutos mientras se lavaba las manos y se limpiaba el sudor.

--"Hasta mañana, Tio. Que descanse." le dije yo poniéndome mi short y abriendo la puerta del baño tratando de no hacer ruido.

--"Tu también." exclamó EL en voz bajita. 

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Para buena suerte de mi Tío Heriberto, mi Jefe le dio trabajo en la bodega una semana después, trabajo de medio tiempo pero al menos era algo para empezar. 
A las dos semanas después lo llamaron de una mueblería para ayudante de repartidor de muebles, también era trabajo de medio tiempo, pero ya con dos trabajos así, era como tener uno de tiempo completo. Era gratificante ver como EL se iba readaptando a la sociedad y construyendo una nueva vida poco a poco.
No habíamos vuelto a hacer nada como lo que había pasado en el baño aquella noche ni se había hablado del tema. Pero mi atracción y deseo por EL iba creciendo cada día mas. En las noches esperaba a que mis Papás se durmieran para salir de mi recamara y ver si me encontraba con mi Tío en el baño otra vez, pero no, EL también estaba dormido, en el sofá de la sala. Frustrado regresaba a mi cuarto y me la jalé infinidad de veces imaginando que mi Tío Heriberto y yo nos acostábamos en la misma cama y me daba la mejor revolcada de toda mi vida.

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Un fin de semana que Mis Papás viajaron a otra ciudad a la boda de una prima de mi mamá, coincidió  con el mismo fin de semana que yo descansaba en mi trabajo y mi Tío también.
Yo me levanté temprano para ir a correr. Me gustaba hacerlo cuando no tenia que ir a la escuela o al trabajo. Me gustaba sentir el aire fresco de la mañana sobre todo mi cuerpo.
Mi Tio me sorprendió cuando me dijo que EL también quería ir a correr, que si podía acompañarme, por supuesto que le dije que si. 

A mi se me hacia bien guapo con cualquier ropa que se pusiera, pero hoy se veía mas guapo que nunca con su camisa negra sin mangas y su short deportivo azul. Fuimos a correr por casi hora y media, platicamos de cosas del trabajo y de lo bien que le iba. Estaba agradecido conmigo por haberlo ayudado a entrar a trabajar a la bodega. Durante la platica EL se me quedaba viendo fijamente varias veces y disimuladamente se pasaba la mano por su entrepierna, la ocasión en que lo hizo mas notable y era obvio que ya no estaba haciendo ningún esfuerzo por ocultarlo fue cuando nos detuvimos a tomar agua en una de las fuentes de agua publica, también cuando caminábamos por las calles de regreso a la casa. Quizá era mi imaginación pero había cierta tensión sexual entre los dos. 
No hacia muchos días yo me había comido todos sus mecos, hasta la ultima gota... aquella noche EL no dijo nada, no cuestionó nada y yo me preguntaba lo que estaría pensando acerca de mi.
La verga se me alborotó de recordar aquella noche en el baño y me tuve que pasar la mano para tratar de esconder mi erecciøn, hecho que no pasó desapercibido para mi Tío Heriberto. Me miró y lo miré. 
Cuando llegamos a la casa, los dos estábamos cansados, sudados y con hambre.
Y también estábamos calientes. Los dos teníamos nuestra vergas erectas, a los dos la ida a correr nos había acelerado las hormonas de la cachondez y el sexo.

--"Voy a preparar algo para desayunar." le dije yo quitándome la camisa, tenia calor y también tengo que confesar que lo estaba provocando. "Si quiere vaya a bañarse y cuando salga el desayuno va a estar listo." 

Mi Tio no me quitaba la mirada de encima. Se volvió a pasar su mano por la entrepierna, acomodándose su paquete. Yo me puse nervioso y me di la vuelta para buscar los utensilios de cocinar y poder hacer algo de desayunar. 

--"Yo pensaba invitarte a la fonda de Doña Chole, no es mucho pero por ahora no me alcanza para mas." me dijo acercándose a mi por detrás. Yo estaba de espaldas frente a la estufa.

Sentí sus manos fuertes y masculinas recorrer mi torso y mi espalda. Se me erizó la piel ante la inesperada actitud de mi Tío. 

--"No he podido dejar de pensar en lo que pasó en el baño aquella noche." me dijo al oído y su barba rasposa me estremeció el cuerpo completo. "Nadie se había comido mis mecos...  nunca... y tu te los comiste todos... no dejaste nada."

--"Yo... yo la... la verdad no sé que... que decirle, Ti..Tío..." respondí tartamudeando.

--"Después de aquella noche te he puesto mas atención y te he estado observando. Sé como me miras. Te he sorprendido muchas veces..." me dijo mientras con sus manos me bajaba el short.

Yo no dije nada. No sabia que decirle. Era obvio que EL sabia que yo era gay. También era obvio que sabia que me gustaba. Cerré mis ojos y me entregué a las sensaciones ricas de sus manos por todo mi cuerpo. Mi short cayó al suelo y mi verga estaba bien erecta, bien filosa. Yo estaba respirando con dificultad, la situación que estaba viviendo aceleraba todos los órganos de mi cuerpo. #DeliciaCompleta 

--"En la carcel uno aprende muchas cosas, en medio de todo hay que buscar una alivio a la calentura o terminas volviéndote loco." continuó EL cuando vio que yo no decía nada.  "Cuando estas en la carcel no solo te privan de tu libertad como ciudadano, también te quitan tu derecho a elegir. Tienes que sobrevivir con lo poco que hay tras las rejas. Las opciones son casi nulas. Eso incluye lo sexual. Durante los 10 años que estuve encerrado mi esposa se divorció de mi. No tenia mujer y sin derecho a nada, tuve que recurrir a las opciones disponibles. Probé el sexo con otro hombre" me confesó restregándo su verga sobre mi trasero.

--"Aahhh.... Tio..." gemí yo de placer. Estábamos solos, no tenia que reprimir mis emociones.

Yo me di la vuelta y le quité su camisa con desesperación. Quería tocarlo, besarlo, acariciarlo. Macho Caliente. Macho Sabroso.
Escondida bajo su short yo podía ver su hermosa verga, bien dura y erecta.

--"Y le gustó el sexo con otro hombre, Tío? le pregunté mientras pasaba mis manos por todo su pecho musculoso y velludo, no podía creer lo que estaba pasando. Nuestros cuerpos estaban cansados y sudados pero era mas la calentura, los dos estábamos bien calientes. Los dos necesitábamos aliviar nuestras ganas de coger.

--"Era la única opción y la tomé a los 2 años y medio de estar encerrado, cuando masturbarme ya no era suficiente, necesitaba donde meter mi verga y clavar hasta venirme. Clavar hasta saciar las ganas de sexo que tiene todo hombre. En esa época que me encerraron yo estaba en la plenitud de mi vida."

Mientras EL se confesaba, no dejaba de acariciarme y yo no perdí tiempo en bajarle el short, su hermosa verga quedó libre... Rebosante. Disponible.

--"Me clavé a algunos compañeros de celda, no es fácil porque la mayoría sale en menos de dos años y esos si aguantan sin tener sexo, pero los que pagaron una condena larga como la mía, algunos si se dejaban coger. La necesidad obliga... la necesidad se impone  y cuando el cuerpo lo pide no importa el medio para el encontrar el alivio, mientras éste se encuentre todo se vale..."

Lentamente EL me tomó de los hombros empujando para que me bajara a mamarle la verga. Me arrodillé ante EL y la tomé entre mis manos, con hambre, con desesperación absoluta. Tenia un trozo de carne divino.

--"Usted es mi Tío." le dije dandole un beso a su verga. "Quizá esto no está bien, pero me gustó desde que lo vi desnudo en la cocina..."

--"Soy un Tio lejano..." me contestó EL dándome leves golpecitos con su verga en mi cara. "Casi no hay un lazo de sangre." y me pasó la punta de su verga por mis labios. "Dime que no te gusta lo que estamos haciendo...."

Claro que me gustaba, me estaba derritiendo de deseo infinito por EL. Ricura de Macho. Ricura de Semental Completo.
Abrí mi boca y saqué mi lengua para lamer la punta de su verga, Mi Tío se sacudió de placer.
Por varios segundos le estuve lamiendo y acariciando la punta de la verga, saboreando su exquisita esencia de Macho.
 #RicuraSinFinal

--"Chupamela...  cometela toda, Jaime!!" mi nombre en su boca me gustaba, me excitaba. Y poco a poco toda me la fui comiendo mientras me acariciaba mi propia verga. "Aaaaahhhh... hacia tanto que no me la chupaban...." exclamó EL mientras me agarraba de las dos orejas y de un movimiento certero me la dejó ir hasta la garganta, haciendo que se me salieran las lagrimas, era un dolor placentero. Dolor bien recibido. 

Me empezó a coger por la boca con fuerza, con desesperación. 
El único ruido que se escuchaba eran las metidas y sacadas de su verga contra mi boca, su invasión sin tregua y sus testiculos golpeando la parte inferior de mi cara. 

--"Que rica boca y que garganta tan sabrosa tienes..." susurró EL cuando mi garganta aceptaba toda su verga, toda y hasta el fondo, adaptando cada rincón para darle espacio aquel trozo de carne, trozo de placer. 

--"Es la verga mas deliciosa que he probado." le contesté cuando le dio un descanso a mi garganta, necesitaba recuperar las fuerzas para seguir dandole placer oral. "La mejor que he mamado..." le aseguré yo y estaba siendo completamente sincero. 

--"Ahorita es toda tuya, Jaime... acábatela con esa boca y esa garganta tan chingonas que tienes." me dijo ensartándomela de nuevo. Otra vez toda y hasta el fondo, no me soltaba de las orejas. Me seguía cogiendo por la boca con fiereza y yo aceptaba el castigo sin protestar. Así estuvimos por varios minutos, EL gemía de placer, yo estaba feliz de darle ese placer y disfrutaba cada una de sus embestidas sin rajarme, aguantando con entrega total. 

--"Quiero montarte... darte una buena cogida... yo se que tu también quieres que te monte, que te la meta." me dijo ensartando su verga hasta el fondo de mi garganta y luego sacándola de un solo. "Dime que si."

--"Si..." le contesté con voz baja entrecortada por el deseo y la pasión.  EL me ayudó a levantarme del suelo e inesperadamente me cargó en sus brazos, yo me sentía como volando por el cielo, me le encajé sobre su cadera rodeándolo con mis piernas. 
Su verga erecta sobre mi trasero, provocando mi culo.
Y cuando creí que no podía ser mas feliz, su boca se apoderó de la mía. Mi Tío Heriberto y yo nos estábamos besando por primera vez!!!
Un beso lento y largo que fue subiendo de intensidad, con su lengua mi Tío fue abriendo camino en mi boca, explorando y saboreando el sabor de su propia verga, porque mi aliento y mi boca estaban llenos de su sabor. 
Sabor de Semental.
 El beso se tornó bien intenso y mi Tío me dio unas fuertes nalgadas haciéndome gemir de dolor y placer.

--"Vamos a la sala o a tu cuarto?" me preguntó frotando su verga en mi raja mientras me seguía cargando.

--"A mi cuarto..." le contesté yo en un susurro, embriagado de calentura y felicidad.

En sus brazos me llevó hasta  mi cuarto, el trayecto no fue largo porque como Ustedes ya saben, la casa era muy pequeña. Me dejó caer en la cama y se dejó caer sobre mi. Eramos un maremoto de caricias, de cuerpos sudados y ardientes. 
Después de unos minutos de cachondeo sabroso, de lamerle el cuello y beberme su sudor, ya no podíamos aguantar mas. Yo necesitaba su verga adentro de mi. EL necesitaba mi culo para saciar sus ganas; me tomó de la cintura y me acomodó en la orilla de la cama, en posición de cuatro patas. Yo saqué un bote de lubricante que tenia debajo de una almohada y se lo di.

--"Te voy a montar hasta desahogar esta calentura que me tiene loco..." me dijo mientras se acomodaba atrás de mi y se lubricaba su verga, segundos después lubricó mi culo. 

--"Metamela, Tio..." le supliqué yo.

Y después de meterme un dedo primero y después otro y luego un tercero yo gemía, mejor dicho, aullaba como los perros en brama arqueando mi cuerpo y levantando mi trasero para que me diera su verga.
EL tampoco podia esperar mas y me la fue metiendo poco a poco, haciendo un esfuerzo para controlarse y no lastimarme.
Cuando me la metió toda, se detuvo unos segundos para darme tiempo a acostumbrarme aquel enorme tronco adentro de mi. 
--"Que rico agujero tienes, Jaime... que delicia estar adentro de ti." me susurro al oído y luego me mordisqueó el cuello haciéndome estremecer de puritito placer.

--"Mi agujero es suyo, Tio... y no tengo palabras para describir lo que siento de tener su verga adentro de mi."

EL se empezó a mover lentamente, era un amante perfecto, un animal salvaje que sabia controlarse y esperar el momento adecuado para atacar.

--"Ayyy... Mmmmmm... que rico culo..." y su gemido que era casi un grito fue el inicio de su ataque a mi agujero, ataque que con cada segundo que pasaba se fue haciendo mas brutal y esa manera de metérmela me lanzó a la locura infinita, perdí el conocimiento de todo y me convertí en su juguete sexual. Sus gemidos, sus jadeos mezclados con los míos eran un eco perfecto para el ritmo de nuestros cuerpos compenetrados y sudados.

--"Mas duro, Tio... partame el culo y no pare hasta llenármelo con sus mecos..."

--"Quieres que me venga adentro de ti?" me preguntó un poco incrédulo pero complacido.

--"Si... quiero que su jugo blanco me inunde todo..."

--"Que rico Cabrón ..." exclamó EL acelerando sus clavadas. "Te voy a dar todo lo que me pides. Hacia más de 5 meses que no me montaba a alguien...."

--"Le gusta mi culo, Tio?"

--"Me gusta un chingo..." contestó dándome varias nalgadas. "Hermoso culo que me esta haciendo gozar como hacia tiempo no gozaba."

Yo apreté los músculos de mi culo para succionar su verga, lo cual lo hizo jadear de placer y acelerar sus clavadas.

--"Que rico me haces sentir... grata sorpresa me he llevado contigo..." me dijo dándome duro y agarrandome del cabello con fuerza, con dominio. "No creo aguantar mucho rato mas, Jaime."


--"Usted puede venirse cuando quiera, Tío... mi culo es para su placer, uselo como Usted quiera." susurré yo sometido al placer de ser su esclavo, su juguete. La fuerza y la seguridad con la que me estaba cogiendo me tenían completamente trastornado.

--"Yo quiero que TU también disfrutes éste momento..." 

--"Y lo estoy disfrutando, nadie me había hecho tan feliz como lo está haciendo Usted. Se lo juro."

Yo estaba completamente sometido, los bombardeos de Mi Tío Heriberto hacia mi eran sin tregua, una guerra que ambos estábamos peleando por alcanzar un mismo alivio. Sus movimientos eran rítmicos y cadenciosos, certeros y precisos. Yo me sentía más allá del paraíso. Mi Tío era un toro en la cama. 
Semental de Sementales.
Sometiendo, dominando. Dándome todo lo mejor de EL.

La cama rechinaba, haciendo un ruido extra cachondo que le agregaba un morbo extra a todo lo que estábamos viviendo Mi Tío Heriberto y Yo. 

--"Ya me voy a venir.... ya no puedo aguantar mas... Aaaahhhh... te voy a dar toda mi lecheeee... Aquí te va toda, Jaime..." gritó EL cuando ya no pudo aguantar mas, cuando se vino adentro de mi culo y su leche tibia me inundó cada rincón de mi ser. 

Después de venirse a chorros de leche, de llenar mi culo con su abundante y preciado jugo, la verga de mi Tío seguía dura y siguió clavándome, siguió dándome verga. EL sabia que yo aun no me había venido y estaba cumpliendo con lo que me había dicho, de que quería que yo también disfrutara este encuentro completamente.

Yo no recordaba haber estado con un hombre que después de venirse me hubiera seguido clavando, normalmente se venían y sacaban su verga y ya era cosa mía si me venia mientras me la clavaban o me la jalaba después de que ellos alcanzaran el climax.
Pero Mi Tío Heriberto no solo era un hombre sumamente atractivo, ademas de ser un Macho Sabroso, también era un gran amante, un SEMENTAL como pocos. Mientras me seguía bombardeando, mi culo empezó a chorrear su semen, yo sentí como su leche tibia y abundante me escurría, eso me hizo estremecerme y gemir, aullar como perro en brama; EL metió una de sus manos por abajo de mi cuerpo para tomar mi verga y empezar a masturbarme, no pasaron muchos minutos cuando me vine en espasmos de leche por doquier, haciendo un charco sobre las sabanas de mi cama.

--"Aaahhh... Ohhh que ricooooo...." grité yo y EL me la seguía metiendo, haciendo que mi culo se dilatara del placer cada vez que su verga rozaba mi próstata. #DeliciaCompleta #SabrosuraTotal.

--"Que experiencia tan caliente he tenido contigo, Jaime!!" exclamó Mi Tío Heriberto dejándose caer sobre mi. Los dos respirando con dificultad, EL arriba de mi, su pecho fuerte y velludo sobre mi espalda. Su verga aun adentro de mi culo. "Espero que tu la hayas disfrutado como lo hice yo." me susurró al oído y luego me dio un breve soplido de aire que hizo que se me erizara la piel.

--"Por supuesto que la disfruté como Usted no se lo imagina, Tío. Es el hombre más hombre con el que yo me he acostado. Se lo juro!!" 

De verdad estaba siendo sincero, NADIE antes y no creía que alguien después fuera a hacer capaz de hacerme sentir y gozar como lo había hecho EL.

--"Me voy a dar un baño, ando bien sudado de haber ido a correr y luego otra vez sudado de coger contigo, ya de verdad necesito darme un regaderazo." me dijo mientras sacaba su verga de mi agujero y se puso lentamente de pie. Yo me di la vuelta  y seguí recostado en la cama.

--"Usted vaya a bañarse, el desayuno estará listo para cuando salga." le dije yo guiñando un ojo. EL me contestó con una sonrisa masculina y provocadora que me alborotó la verga, me acababa de venir hacia minutos y otra vez mi verga estaba poniéndose dura. Lo vi salir de mi cuarto. Yo estaba feliz, con mi culo bien cogido, casi destruido por la excelente clavada que me había dado mi Tío, éste momento no lo cambiaba por nada. Una cogida rica, una cogida bestial que jamas iba a olvidar.

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El desayuno estaba listo cuando mi Tío salió de bañarse. Le estaba terminando de servir cuando se escuchó el timbre del teléfono de la casa.
Estaban hablando de la mueblería buscando a mi Tío. Uno de los repartidores de muebles se había reportado enfermo y necesitaban ayuda.
Me puse un poco triste porque yo pensaba que iba a pasar el fin de semana completo juntos. Pero por otro lado estaba contento porque eso era dinero extra para EL.

--"Con mi siguiente pago del trabajo me voy a comprar un teléfono celular." exclamó EL mientras se arreglaba para irse a trabajar. "Nos vemos a la noche para ir a cenar. Yo invito unos tacos." me dijo

EL se fue y yo me quedé en la puerta viéndolo, deleitándome con su tremendo porte de Semental,  hasta que desapareció de mi vista. Mi verga estaba dura, metí a bañar y me la jalé recordando la cogida tan extraordinaria que mi Tío me había dado. Me vine a chorros como si hubiera tenido días de no venirme y no había pasado ni una hora que mi Tío me había dado tremenda cogida. 
Yo estaba loco, trastornado por ese Macho Sabroso y Hermoso.

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Eran cerca de las 5 de la tarde cuando salí del centro comercial. Esperaba que a mi Tío le gustara la sorpresa que le había comprado.
EL regresó del trabajo a las 7 de la noche, yo estaba listo para irnos a cenar.

--"Me doy un baño rápido y nos vamos." y me guiñó el ojo. 

--"Usted tomase su tiempo." le contesté yo.

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La cena aunque sencilla, fue muy agradable y la pasé muy contento, porque lo más importante era la compañía, a mi lado estaba un ejemplar masculino envidia de muchas.... y de muchos.
A la mesera solamente le faltaba quitarse el calzón enfrente de todos y darcelo a Mi Tio. No le despistaba nada.
Y a la hora de pagar y regresarle el cambio, la fulana le puso su nombre y su teléfono en el recibo!!!!!
Obviamente el detalle le gustó a EL. Disimuladamente guardø el recibo en la bolsa de su pantalon y salimos de la fonda.

Cuando llegamos a la casa nos pusimos a ver una película, en el primer corte a comerciales yo fui a mi cuarto a traerle la sorpresa que le había comprado en la tarde.

--"Este telefono es para Usted." le dije yo entregándole una caja. "Para que los de su trabajo lo puedan localizar sin problema... y para que le llame a la mesera..." exclamé yo y sin darme cuenta la ultima frase me salió con tono de molestia.

--"Por qué hiciste eso?" me preguntó mi Tío incrédulo. 

No sabia si se referia al sarcasmo con el que me había referido a la mesera o por haberle comprado el teléfono celular.

--"Porque en el plan de mi celular yo calificaba para una segunda linea con un descuento del 15% de mi pago mensual." le contesté yo.

--"Yo te voy a dar el dinero del costo cuando me den el siguiente cheque." me dijo EL poniéndose de pie.

--"No. Esto es un regalo que yo le hago. Uno no es nada comparado con todos los regalos que Usted nos dio a mi familia y a mi antes de que lo metieran a la carcel."

--"Gracias, Jaime." me dijo agradecido y se acercó a mi. 

--"De nada, Tio." 

Yo queria abrazarlo, estaba tan cerca de mi, olía tan rico. Me gustaba tanto.
Se hizo un silencio.
EL se acercó mas y me abrazó. Un abrazo sincero, un abrazo genuino. Un abrazo fuerte. Un abrazo agradecido.
Yo correspondí al abrazo tratando de no abusar. Mi Tio me abrazaba porque estaba agradecido por haberle ayudado a conseguir trabajo y por el celular que le estaba regalando.

--"Pero yo voy a pagar la mitad de tu pago mensual." me dijo terminando el abrazo.

--"Yo le aviso cuando llegue el cobro."

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El silencio de la noche y la oscuridad de la casa deberían ayudarme a conciliar el sueño. Era una noche tranquila, escenario perfecto para descansar y dormir plácidamente... pero me era imposible cerrar los ojos, mi mente y mi cuerpo ardían en calentura completa; mi mente llena de imágenes de Mi Tío Heriberto desnudo en el baño, imágenes de Mi Tío Heriberto dándome verga después de llegar de correr, imágenes de Mi Tío Heriberto cenando conmigo en la fonda de Doña Chole...mi mente estaba atiborrada de imágenes cachondas de EL.

Mi cuerpo ardia de ganas y deseo por EL. 
Estaba sudando, mi verga erecta y mi piel desnuda ardiendo. Mi mente y mi cuerpo lo necesitaban, lo reclamaban junto a mi, a mi lado y en mi cama.
Me puse de pie, no debería hacerlo pero no me importaba nada, solo podía concentrarme en encontrar la manera de aliviar esta calentura que me estaba destrozando. Tenia que ir a buscarlo, seguramente estaba durmiendo en el sofá como lo hacia todas las noches. Salí de mi cuarto y lo vi.
Lo vi parado en el pequeño pasillo que llevaba a la sala. La casa estaba oscura pero la poca luz me permitía ver que estaba completamente desnudo...como yo.
Caminé hasta EL preguntándome a mi mismo Cuánto tiempo llevaría EL en el pasillo? Preguntándome si EL también tenia su mente llena de imágenes mías? Preguntándome si su cuerpo ardía de ganas y deseo?

--"Iba a ir a buscarte..." me dijo en voz bajita como si alguien nos pudiera escuchar, estábamos solos, no había nadie en la casa, pero su voz bajita y ronca me excitaba y me calentaba aun mas.

--"Y que lo detuvo, Tio?" le pregunté yo a solo centímetros de distancia, los dos estábamos respirando agitadamente. 
--"No sé si tu ibas a querer..." contestó con una frase a medias. Estábamos tan cerca, casi a punto de besarnos, su nariz rozó la mía.

--"Que si iba a querer Qué...? le volví a preguntar con voz entrecortada.

Se hizo un silencio de breves segundos y su respuesta fue agarrarme de la cintura y del cuello para arrinconarme contra la pared.

--"Estuve encerrado 10 años y el sexo adentro de la carcel era muy escaso y rápido..." exclamó EL mientras nuestras vergas se acomodaban una encima de la otra, nuestros cuerpos restregados uno contra el otro. "No tengo esposa ni novia para quitarme esta calentura de tantos años de privarme de una actividad sexual como la tiene la gente normal... iba a tu cuarto para ver si querías estar conmigo otra vez."

Yo lo miré fijamente y le tomé su mano derecha.

--"Mi respuesta es mas que evidente..." exclamé llevando su mano hasta mi verga.

--"La tienes bien dura..." me dijo EL con su voz ronca, con su voz de Macho y le dio un apretón a mi verga.

--"La tengo dura por estar pensando en USTED..." le dije llevando su otra mano hasta mi trasero. "Y mi culo reclama su verga. No aguantaba mas... Yo también iba a buscarlo..."

EL le dio otro rico apretón a mi verga.

--"Los ex prisioneros y los soldados que regresan de la guerra se parecen en algo, en que sus esposas no van a dormir por lo menos en 6 meses por las cogidas que les van a dar sus maridos todas las noches... yo no tengo a nadie para que me atienda..."

--"Pero aqui estoy yo." lo interrumpí agarrando su verga entre mis manos. "Yo lo voy atender todas las veces que Usted quiera, desquite conmigo tanto tiempo de sexo escaso..." 

Y ahora fue EL quien me interrumpió tomando mi boca con la suya, besándome como besan los Machos, lengua contra lengua; explorando, devorando, marcando y robándote el aliento.
Me cargó en sus hombros y me llevó a mi cuarto, me aventó contra la cama y se dejó caer encima de mi.

--"Vamos a ver si aguantas verga duro y tupido todos los días, Cabrón." me dijo mientras me besaba y mordía el cuello. 

--"Pongame a prueba para que vea..." le dije yo retándolo.

--"Te voy a dejar el culo reventado, Cabrón y me vas a pedir que ya no te la meta..." me dijo dándome  otro beso de lengua contra lengua y luego sacó debajo de mi almohada el lubricante.

--"Usted necesita desquitarse de todos esos años sin donde meter su verga y yo tengo lo que Usted necesita..." exclamé mientras abría y levantaba mis piernas para que me lubricara.

--"Tienes un culito bien estrecho, me gusta bastante; no dejas que te la metan seguido, verdad Jaime?" me preguntó cuando terminó de lubricar mi agujero y su verga.

--"No." le contesté yo mientras veía como me la iba metiendo. "Ahorita estoy enfocado en mis estudios y el trabajo, no tengo tiempo para casi nada."

--"Entonces nos vamos a ayudar mutuamente mientras se pueda." exclamó EL con voz ronca y se fue abriendo camino en mi agujero.

--"Aaaahhh... que rico dolor siento, que verga tan grande tiene...Aaahhhh..."

--"Te gusta como te la voy enterrando, Cabrón?"

--"Siii.... que deliciosa manera de meterla tiene, Tío..." exclamé yo disfrutando las sensaciones que estremecían mi cuerpo completo ante la invasión suculenta de aquel trozo de carne que me iban enterrando en el culo.

--"Ooohhh... que sabroso siento de enterrarte mi verga, Jaime... te la voy a meter toda..."

--"Demela toda, Tio... toda bien adentro se lo pido..."

Y de un movimiento perfecto me la metió haciéndome jadear de placer, un jadeo que se convirtió en aullido de animal en brama, de animal urgido de placer y gozo.

--"Aahhh....Mmmmm..." los gemidos de mi Tio me excitaban aun mas, nos miramos fijamente y EL inclinó su cabeza para besarme. 
Beso de bestias en celo, de bestias hambrientas de sexo.

Mi Tio se empezó a mover poco a poco, eso me encantaba de EL, su paciencia para esperar a que yo estuviera listo, a que mi culo se acostumbrara a su deliciosa y enorme verga. 
Después de unos segundos, fui yo quien se empezó a mover sobre su verga, haciendo que EL gimiera de placer.

--"Sigue así, no pares... me gusta como te estas moviendo." susurró EL. "Me gusta mucho tu culo, Jaime, me siento mal por abusar de la confianza de tus Padres, pero no puedo negar que me gusta mucho lo que hacemos."

--"Yo soy adulto y Usted no esta haciendo nada contra mi voluntad, mis Padres nunca van a saber nada, Tío." le prometí yo acariciándole su firme amplio pecho.

Nos empezamos a mover mas rápido, su verga entrando y saliendo de mi agujero. 
EL tomó mis piernas y se las puso sobre sus hombros, haciendo que ese movimiento uniera mas nuestros cuerpos, enterrandome mas su verga y haciendo que yo gritara de placer pidiéndole mas, que me diera duro, que no tuviera piedad de mi, que me lo partiera en dos.
Su mirada era de lujuria, de deseo y de morbo,  que te miren así te prende, te excita y te calienta.
EL estaba sudando y eso lo hacia verse mas guapo de lo que ya era, tragué saliva porque no era posible que éste MACHO de MACHOS me gustara tanto y sobretodo que me calentara a niveles que yo no había conocido antes.

--"Deme mas duro, Tio....no pare nunca por favor..."

Y mas duro me dio, sus arremetidas fueron duras y tupidas, haciendo que yo empezara a jalar mi verga que exigía atención y pedía alivio. EL no me permitió que me la jalara por mucho tiempo, solo unos breves segundos, después EL la tomó con una de sus manos.

--"Quiero que te vengas al mismo tiempo que yo." me pidió mientras me masturbaba con su mano grande y rasposa, lo cual hizo que  yo me arqueara ante aquel contacto único... perfecto... y delicioso. EL aceleró sus clavadas. Uno conoce ese momento cuando esta por llegar el instante del placer infinito, ese instante que dura tan poco pero que te lleva al cielo, que te hace sentir que el sexo es hermoso y debe ser disfrutado cuando dos cuerpos se entregan como lo estábamos haciendo mi Tío y yo.
Mi Tio dio una embestida hasta el fondo que me hizo aullar y un movimiento experto con su mano me hicieron explotar en chorros de leche y mi agujero se contrajo de una manera de rendición total que hizo que mi Tío también explotara adentro de mi.

--"Ahhhhh..... AAAhhhhhhh..." su gemido y el mío eran el mismo, un bramido al unísono de placer completo y compartido, de tocar el cielo juntos. Nuestras respiraciones aceleradas y agitadas.

Se hizo un silencio de unos breves minutos, los dos necesitábamos recuperar la respiración normal. Mi Tío tenia su mano llena de mi semen.Yo fui el primero en hablar.

--"Dejeme chupar mi leche en su mano." le pedí.

EL me sacó su verga y luego extendió su mano para darme a probar mi propio semen, uno a uno chupé sus dedos haciendo que EL se estremeciera de pies a cabeza.

--"Ahorita que no están mis papás quiero que se quede a dormir en mi cuarto, Tío." le dije cuando terminé de comerme mis propios mecos. Me moví a un lado de la cama para hacerle espacio.

--"Cuando estemos solos, quiero que me llames Heriberto solamente." me dijo EL acostándose a un lado mío. 

--"Me parece bien, Heriberto." exclamé yo y de un movimiento de dominio absoluto me tomó de la cintura y me restregó contra su cuerpo fuerte, grande y desnudo.

--"Espero que no te arrepientas de haberme pedido que me quedara a dormir contigo, porque lo ultimo que vamos a hacer es dormir...." me dijo abrazándome por atrás. Era riquísimo sentir su pecho velludo y fuerte contra mi espalda.
 Y su verga semi erecta contra mis nalgas era el paraíso.

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TRES MESES DESPUES...

--"No es la gran cosa, pero es suficiente para mi." me dijo mi Tío mostrándome el pequeño departamento que había rentado. Un lugar que tenia la cocina y la recamara en un mismo espacio.

--"Mas adelante podrá conseguirse algo mas grande. Le ha ido muy bien en su trabajo en la mueblería, ya es empleado de tiempo completo." le dije yo dandole ánimos.

Mi Tio se había  mudado a su nueva casa, a su propio espacio. Poco a poco se había ido readaptando a la sociedad. Aun le faltaba mucho camino por recorrer y metas que alcanzar, pero iba muy bien. En la mueblería ya le habían dado trabajo de tiempo completo como repartidor de muebles, por lo que tuvo que dejar el de medio tiempo en la bodega donde yo trabajo. 
El dueño de la mueblería le prometio recomendarlo con un amigo suyo que tiene una oficina de contabilidad, lo cual sin duda será un trabajo mejor remunerado.

También una de sus hijas lo vino a buscar hace poco, lo cual lo puso muy feliz, ella trató de darle dinero para ayudarlo, pero EL no aceptó, no por orgullo sino por dignidad. 

El otro dia escuché a mi mamá comentar que se oyen rumores de que Mi Tío Heriberto anda saliendo con una de las vendedoras  de la mueblería. No les voy a negar que sentí algo en la boca del estomago, no sé si fueron celos, no sabría definir con exactitud lo que sentí porque mi Tío y yo hemos cogido rico y sabroso cada vez que se ha podido, pero siempre supe que algún día iba a buscar o conocer una mujer.  Un Macho como EL no puede ni debe estar solo.
EL no me ha dicho nada y ayer hasta me dio una llave de su departamento, cosa que me sorprendió mucho.
Supongo que algún dia me va a decir que conoció a alguien. Entiendo que eso es normal y que tiene que vivir su lado heterosexual.
También supongo que si me sigue buscando y me ha dado una llave para entrar a su casa es porque piensa seguir viviendo su lado homosexual conmigo.
No sé cuánto vaya a durar, pero no me voy a preocupar pensando en eso, porque yo también haré mi vida cuando me gradué de la Universidad.
Seguramente si ambos seguimos pasándola bien como hasta ahora, nos podremos escapar de vez en cuando para vernos y pasarla tan sabrosamente como siempre.
Porque Machos chingones para coger no se encuentran todos los días. Y Sementales como Mi Tío Heriberto mucho menos.

Cada vez que me la mete es una experiencia inolvidable, así que mientras me siga buscando yo le seguiré dando lo que quiera, lo que me pida y necesite; porque no solo se preocupa de gozar EL, siempre se asegura de que yo también la esté pasando rico y gozando de nuestros encuentros.

Aveces bromeo con EL y le digo que no tenemos llene, que no importa cuantas veces me la meta, siempre andamos calientes y con ganas los dos, EL me contesta que fueron muchos años encerrado y que aun falta mucho tiempo por recuperar.

--"Apoco ya no aguantas tanta cogida?" me preguntó EL. "No que muy chingøn?"

--"Aqui hay culo cada vez que quieras, Heriberto." le contesté yo mientras esperaba a que se desnudara para que me diera verga otra vez.

--"Eres igual de caliente que yo, nunca me dices que no." exclamó EL complacido.


Yo sé que Ustedes también hubieran hecho y harían lo mismo que yo si estuvieran en una situación como la mía. 
Y no me digan que no!!!

F I N

Saturday, April 2, 2016

Jugando A Los Esposos (Primer FINAL Alternativo)

Este es un Relato Caliente-Erotico Para Mayores de 18 años. Lenguaje y fotografías EXPLICITAS.

Después de la cena, cada quien se fue retirando a sus respectivos cuartos, solamente mis hermanos, dos de mis primos y yo nos quedamos afuera de la casa platicando y tomando cerveza. Yo estaba cansado y de verdad quería irme a dormir, pero no me sentía preparado para compartir la cama con mi hijo. Decidí quedarme a platicar y dejar que el tiempo pasara para que él se durmiera y no tener que enfrentar una situación difícil.

Desde afuera se veía que casi todas las luces de la casa estaban apagadas, cuando el cansancio y el sueño me derrotaron, me despedí y me fui al cuarto.
Todo estaba a oscuras y en silencio.
Sentí cierto alivio, me quité las botas y la camisa tratando de no hacer ruido, de no despertarlo.
Por unos segundos no sabia si quitarme el pantalón o no, decidí que no iba a poder dormir a gusto si no me lo quitaba, pero me quedé con mis calzoncillos puestos, la noche estaba medio fresca, así que me metí entre las sabanas tratando de no moverme mucho y dejando un espacio prudente entre mi hijo y yo.
No se movia, por lo que asumí que estaba profundamente dormido. Cerré mis ojos para tratar de dormirme y descansar.
No sé cuanto tiempo pasó, pero desperté por que me dieron ganas de ir a orinar, estaba bien cansado y no quería pararme, pero eso me sacaba por haber tomado mucho, cuando removí la sabana, accidentalmente destapé a mi hijo y vi que estaba desnudo, me quedé paralizado observando su sabroso trasero y su rico culito rosa. 

Tragué saliva y como pude me levanté de la cama sin hacer ruido. Mi verga estaba dura y mi mente se nubló con la deliciosa imagen del trasero perfecto de mi hijo.

Yo recordaba perfectamente el sabor de su culito, el placer que había sentido al meterle mi verga y deslecharme en él. 
Batallé para orinar, mi verga estaba bien dura y la tarea no fue fácil. El ruido del toilette debió despertar a mi hijo, porque cuando regresé a la cama, él estaba boca arriba y con la verga bien dura.

Me percaté de que estaba temblando y de que las manos me sudaban.
Mi hijastro me hizo una señal para que me metiera en la cama mientras removía la sabana y quedar completamente desnudo ante mis ojos.

--"Necesito a mi esposo... me ha tenido muy abandonada." exclamó él en voz baja. "Ya no le gusto? Mi culito ya no le gusta, Papacito?" me preguntó mientras se acariciaba el pecho y su verga erecta. "Quiero jugar a Los Esposos otra vez, Papi..."

Yo me quité mis calzoncillos y los arrojé al suelo, no le contesté, solo me subí a la cama y le puse mi verga enfrente.

--"No tiene idea de cuanto he extrañado su verga, esposo mío..." susurró en voz entrecortada y bajita.

Yo temblaba de los pies a la cabeza. No podía combatir éstas ganas sucias y prohibidas por volver a estar con mi hijo y volver a Jugar A Los Esposos...

--"Chupame la verga... mira como estoy, princesa..."

Le pedí en voz baja, para que nadie nos pudiera escuchar en los cuartos de a lado; él no perdió tiempo en llevarse mi verga a su boca, yo gemí de placer cuando su lengua y sus labios tibios fueron recorriendo mi verga desde la cabeza hasta el tronco.

--"Aaaaahhh...." una sensación exquisita me invadió el cuerpo completo.  "Ooooh... Que rico. Escupe mi verga... así mero, mi amor, lubricala bien y cométela toda..." susurré tomándolo por las orejas y empujando para que se comiera toda mi verga. "No hagas mucho ruido porque nos pueden escuchar..." le pedí. 

--"No me vuelvas a castigar tanto tiempo sin darme verga, Papacito..." exclamó él después de varias lengüetadas y succionadas a mi verga.  "O acaso te encontraste una mejor hembra por ahí?" me preguntó y se volvió a devorar mi tronco de carne. Así estuvo por varios minutos, afuera se escuchaban ruidos de puertas que se abrían y se cerraban, nadie se imaginaba lo que estaba pasando en nuestro cuarto, la atmósfera era la idónea para enmarcar el morbo del juego prohibido que estábamos jugando mi hijo y yo.

--"No... no he encontrado ni buscado a otra hembra." le respondí yo y le ensarté la verga hasta el fondo de su garganta. 

--"Lo vi muy entretenido con la Sra. Raquel..."

--"Está celosa mi princesa?"

--"No. Porque yo sé que ella no le puede ofrecer un agujero joven, estrecho y apretado como el mio..."

Su comentario provocador, obsceno y sucio me provocaba de mil maneras. Lo tomé de los hombros y lo levanté hasta tenerlo enfrente de mi. Tenia los labios hinchados de mamarme la verga. No pude contenerme mas y lo besé con deseo desmedido.

--"Yo me pregunto si mi princesa anduvo buscando verga por ahí todo éste tiempo que no hicimos nada..." quise saber yo luego del beso de bestias en brama que nos acabábamos de dar. De probar el sabor de mi propia verga en la boca de mi hijo.

--"No... después de probar su verga, no puedo pensar en tener otra que no sea la suya..." me contestó en voz baja mientras me chupaba las tetillas. "Aunque ofertas no me faltaron, como su Compadre Lalo que fue un día a la casa a buscarlo y Usted no estaba, andaba tomado y me dijo que yo tenia unas nalgas muy ricas y que seguramente estaban mejor que las de su mujer..."

Sentí un coraje y una rabia dentro de mi al escuchar aquella revelación. Primero porque mi Compadre Lalo se había pasado de lanza con mi hijo y segundo porque me dieron celos de que alguien mas quisiera cogerselo.

--"Te gusta mi Compadre Lalo?" le pregunté yo tomándolo por el cuello con fuerza y restregandolo contra mi. "Te acostaste con él? Dejaste que te metiera la verga?" él hizo un gemido de dolor y fue cuando me di cuenta que lo estaba lastimando sin querer, 
de inmediato aminoré la fuerza con la que sujetaba su cuello. Me hervía la sangre de solo imaginar que alguien mas lo pudiera acariciar, besar y hacerle todo lo que se dejaba hacer por mi. De que le hiciera a otro lo que me hacia a mi.

--"El único que quiero que me de una cogida como la que me dio aquella noche hace meses, es Usted esposo mío..."

Me complació escuchar su respuesta.

--"Antes de clavartela por atras, te quiero mamar ese rico trasero que tienes, princesa..." le dije yo dandole varias lengüetadas en el rostro, el cuello y en las orejas. "Quiero preparar con bastante saliva ese agujero antes de meterte toda mi verga... para que sepas quién es tu dueño..." 

--"Yo soy su esposa y USTED es mi dueño..." me contestó él abrazándome fuerte, nuestras respiraciones estaban aceleradas y nuestros cuerpos desnudos ardían en las llamaradas de lo más bajo y obsceno.

Nos acomodamos en la cama, yo abajo boca arriba y él  casi se sentó en mi cara. Su trasero estaba a solo centímetros de mi boca, su olor me la puso más dura.

--Quieres que me coma tu panochita, Princesa? le pregunté yo mientras le olfateaba su culito.

--"Si mi amor, cométela toda!!" me contestó él casi en un suplica, se puso mucho mas caliente cuanto me escuchó referirme a su culito como si fuera una vagina de mujer.

Lo llené de lenguetazos y de saliva. Aquel culo era delicioso. Y después de varios minutos, se abria y se cerraba bajo mi boca y mi lengua.

--"Asi...si Papacito, asi comértela toda.... aaaahhhh que rico...me gusta cuando me muerdes las nalgas y tu barba me las raspa todas...... me gusta tu lengua en mi panochita,,,," y se agarro las dos nalgas para abrirse mejor, para restregarme su trasero en mi cara y me lo seguí devorando. "Si... así mi esposo, Usted si sabe comer panocha y complacer a su hembra..."

--"Quieres que te la rompa a vergazos? Quiere mi esposa que le meta la verga adentro de su panochita? le pregunté después de varios minutos de comerle y atragantarme con su culo delicioso, de llenarlo de lengüetazos y mordiscos.

--"Si, mi Papacito... rompemela  a vergazos, metemela toda y préñame con tu leche, esposo mio." me pidió en una suplica entrecortada por el morbo y la lujuria.

--"Me gusta mucho que mi nueva esposa si me da todo lo que le pido y a la hora que yo se lo pido."

--"Este culito es todo tuyo, esposo mio.... yo si sé complacer a mi esposo con lo que a él mas le gusta."

Sus palabras me  detonaban la dinamita que sacaba lo mas bajo y sucio de mi ser. Era un depravado y había descendido a lo mas bajo, y en éste momento nada ni nadie me importaba, solamente mis ganas de hacer nuevamente mío a mi hijastro.

--"Tu panochita es solamente mia y no se la vas a dar a nadie, verdad princesa?

--"Si solo tuya, Papito... méteme tu verga ....no me haga esperar mas..."

--"Mia y solamente mía... ENTENDIDO, Cabrona?" le seguí hablando y tratando como una hembra. Eso me prendía sin que lo pudiera explicar o controlar, mas bien nos prendía a los dos. Nos hacia quemarnos en el mismo juego prohibido y depravado de éste secreto caliente.

--"Entendido, Papacito.... solamente suya mi esposo chulo."

Le di unos últimos lengüetazos a su culito para asegurarme que estuviera bien lubricado y luego le pedí que se acostara en la cama, yo lo tomé de las piernas y me las puse sobre los hombros.
Le sobé su raja de macho antes de metercela... y eso nos hizo perder cualquier remanso de cordura que nos quedaba.

--"Dame esa verga, papito... enzartamela toda.... ya no puedo esperar ni un segundo mas...te necesito adentro de mi..."

--"Aqui te va toda, Cabrona...."

--Metemela...entra con esa vergota que tienes y adueñate de mi... entra Papacito... entra a mi panocha y dámela toda..."

Se la fui metiendo lentamente, se sentia bien rico irme abriendo paso en su estrecho agujero, 
agujero de hombre, agujero de lujuria interminable. El placer era enorme y aceleré mi metida, quería llegar hasta el fondo, que mi verga completa estuviera adentro.

--"Ahhhhhh..... me duele, siento que me va a partir en dos..." exclamó tratando de no gritar para que no nos escucharan en los otros cuartos de la casa.

--"Tranquila princesa..."  le dije yo inclinándome para besarlo pero sin sacarle la verga.

El dolor debió pasar pronto porque mi hijo comenzó a moverse hacia adelante y hacia atrás. Yo lo agarré con una mano del cuello y con la otra le empecé a dar leves cachetadas mientras le decía que era hermosa, que era la esposa ideal. Nos empezamos a mover los dos como si estuviéramos poseídos y nuestros cuerpos no aceptaran ningún otro comando que no fuera el de saciar las inmensas ganas de coger y gozar, yo su culo y él mi verga.

--"Ahhhh....Ohhh, así me gusta Papito... asiiii.... duro y tupido....no pares nuncaaaaaa...."

--"Mi nueva esposa si sabe aguantar verga... te voy a preñar, Cabrona..." seguí cogiéndomelo con fiereza y descontrol.

--"Preñame, Papito... venirte adentro de mi..." me pidió con vehemencia y aceleré mis embestidas, él también se movía con fuerza, también buscaba alcanzar el alivio a la necesidad física que nos dominaba.

Yo tomé su verga con una mano y mientras se la seguía clavando toda y hasta el fondo lo hice que explotara y cuando los músculos de su culo apretaron mi verga al venirse en chorros de semen, yo ya no pude aguantar mas y también exploté adentro de su delicioso y estrecho agujero. #DeliciaProhibidaYcompleta

Después de unos minutos me dejé caer sobre él, nos abrazamos y besamos.

--"No vuelva a desatenderme por tanto tiempo, esposo mío..." me pidió él. 

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Al siguiente dia me levanté temprano, porque al igual que la primera vez, no quería hablar con mi hijo después de lo que había vuelto a pasar entre los dos.
Ya había mucho movimiento en la casa. Era el día de la fiesta y todos andaban de un lado para el otro ayudando con los últimos preparativos. Para mi sorpresa, Raquel era la organizadora,  era dueña de una agencia que se dedicaba a organizar bodas y quinceañeras. Por lo que pude ver le iba muy bien, tenia varios empleados trabajando para ella.
Todos estaban ayudando, yo también me puse ayudar. Me tocó ayudar con la instalación de la carpa que iba a cubrir las mesas y la pista de baile. 

Cuando me di cuenta ya habían pasado varias horas y me estomago me rechinaba de hambre.

--"Mira lo que te preparé!!"

Levanté mi mirada después de asegurarme que el ultimo poste de la carpa estaba bien colocado y solido. Era Raquel que tenia una charola con dos platos de comida. Me puse de pie y vi que me había preparado mi platillo favorito: Carne cortada en salsa verde, se me hizo agua la boca. Nos sentamos en una de las muchas mesas que se habían colocado para los invitados. Me pude percatar que Raquel seguía siendo una mujer muy guapa, el pantalón de mezclilla le quedaba a la perfección, una nalgas bien paradas y una cintura de avispa. Tragué saliva. 

--"Espero que te guste." me dijo ella con una sonrisa. 

--"Esta muy rica." le contesté yo después de darle una probada a la carne y un trago al agua de Jamaica que había preparado ella. 

Los dos nos pusimos a comer y a platicar como en los viejos tiempos, hacia mucho tiempo, pero recordaba muchos detalles de nuestra amistad y de una relación amorosa que pudo haber sido buena pero que no se dio.
No me di cuenta que mi hijo estaba parado al lado opuesto de la carpa ayudando a su prima a colocar los arreglos de las mesas. Cuando les tocó la mesa en la que estábamos sentados nosotros, él trató de disimular su enfado??... sus celos??... 
Raquel trató de hacerle platica y le ofreció traerle un plato de comida, pero él no aceptó, usando de excusa que ya había comido con sus abuelos adentro de la casa.

--"Creo que no le caigo bien a tu hijo?" exclamó Raquel cuando mi hijastro y mi sobrina se alejaron.

Yo creia saber la razón, pero obvio no se la podía decir; así que inventé una excusa también.

--"Cree que su madre y yo aun podemos volver a estar juntos y ella siempre estuvo celosa de ti." 

--"Y esa posibilidad de que ustedes se reconcilien, existe?" me preguntó Raquel con una necesidad por saber mi respuesta.

--"No." le contesté yo contundente.

--"Estas seguro? Te darias la oportunidad con alguien mas? Aun eres joven."

--"Si. Quiero volver a tener a alguien a mi lado." le contesté yo con sinceridad. Vi que sus ojos se le iluminaron.

Después de comer, seguimos preparando todo para la fiesta. Terminamos en 2 horas. 


Me sorprendió el resultado. La verdad Raquel tenia talento y visión para decorar; algo que yo desconocía en ella.

--"Nos vemos mas tarde." me dijo antes irse a arreglar para la fiesta que iba a empezar en unas horas. "Gracias por toda tu ayuda."

--"De nada." le contesté yo.

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Yo también me encaminé al cuarto para darme un baño, en la sala de la casa me encontré a mi madre que con una sonrisa se acercó a mi.

--"Raquel y Tu hacen una pareja divina. Siempre lo fueron. Nunca entendí porque cada uno hizo una vida por separado. Pero el destino es sabio, ella quedó viuda y tu pronto estarás divorciado."

--"Mamá, usted no cambia." exclamé yo con una sonrisa porque sabia muy bien por donde quería ella llevar el tópico de nuestra conversación. "Voy a ir a darme un baño y descansar un rato, la fiesta empieza en unas horas." 

Pensé que me iba a encontrar a mi hijo en el cuarto, pero fue un alivio que no estuviera. Me quité la ropa y me metí a bañar.
Tenia los ojos cerrados disfrutando del agua tibia cuando sentí que alguien me empezó a acariciar la verga. Al abrir mis ojos vi a mi hijo desnudo a la orilla de la tina del baño.
Me estremecí al contacto de su mano sobre mi verga que se iba poniendo dura con sus caricias.

--"Vi a mi esposo muy amable con su novia de la juventud." me dijo mientras se metía a bañarse conmigo y sin dejar de jugar con mi verga. "También vi la manera en que ella lo miraba." 

Yo no le dije nada, solo me le quede mirando; él se arrodilló y era obvio lo que se disponía a hacer. Me iba a chupar la verga. Yo permanecí inmóvil y no puse resistencia.

--"Ahhhh..." susurré yo cuando sentí su lengua recorrer mi verga lentamente desde la cabeza hasta mis bolas y luego de regreso desde mis bolas hasta la cabeza de mi verga que empezaba a chorrear pre semen.

--"Mi esposo es un hombre bien guapo e interesante, tiene una verga hermosa y deliciosa, no debería sorprenderme que tenga tantas admiradoras..." otra vez estábamos Jugando a Los Esposos y otra vez no pude negarme a jugar.

--"Raquel es solo una amiga de la juventud..."

--"Una amiga que Quiere que Mi esposo se la meta, quiere su verga... esa mujer anda caliente por Usted, esposo mío" me dijo succionando con su lengua y su boca mi verga dura y afilada, yo gemí de placer porque su manera de mamar verga era única y me gustaba un chingo. 

--"Le pusiste candado a la puerta del cuarto?" le pregunté yo con voz entrecortada. No podía olvidarme de la realidad, allá afuera estaba toda mi familia y lo ultimo que necesitaba era que alguno de ellos nos descubriera.

--"Si..." me contestó levantando su cara para verme, se veia deliciosamente cachondo con su boca llena de mi verga. Me lo empecé a coger por la boca, atravesando su garganta sin piedad, necesitaba saciar mis ganas prohibidas y sucias de sexo con mi propio hijastro; él se puso rojo, pero aguantó mi invasión con entereza y se tragó toda mi verga, forzando su garganta a aguantar mi trozo de carne.

--"Ahhhh.... Mmmmm... Que rico te la comes, princesa..." le dije mientras me agarraba de la pared para no perder balance y él se agarraba de mis piernas por la misma razón.

Así estuvimos por varios minutos, cada embestida a su boca y garganta era una sabrosura total y perfecta. Nos fundimos en un ritmo que me hizo venirme a chorros, traté de contenerme y alargar el momento pero no logré, era demasiado el placer para luchar contra él y me rendí, llené la boca de mi hijo con mi jugo de hombre, un jugo que él se devoró sin desperdiciar una sola gota.
Yo temblaba bajo el agua que recorría mi cuerpo y mi respiración estaba agitada, cerré mis ojos por un momento esperando que mi presión arterial regresara a la normalidad.
Cuando abrí mis ojos, mi hijo estaba de pie frente a mi, sus rodillas estaba rojas, marcadas de haber estado hincado mamándome la verga, me estremecí y lo abrasé fuerte. Aun en éste juego sucio, prohibido e innombrable él me lo daba todo. 
Sentí su verga dura contra mi cuerpo, él también necesitaba un alivio, él también necesitaba atención. Le di la media vuelta poniéndolo contra la pared y de espaldas a mi. 

--"Es mi turno de ocuparme de mi princesa..." le susurré yo al oído haciendo que se estremeciera cuando le mordí una oreja e inicié mi recorrido de besos y mordiscos por su cuello, luego su espalda hasta llegar a su nalgas perfectas, nalgas deliciosas.

--"Ohhhh... si, eso me gusta..." dijo entre gemidos bajitos. 

Le mordí las dos nalgas y luego le pasé mi lengua lentamente por su raja de macho; él me restregó su trasero en mi cara y yo le metí mi lengua por el culo, lo que hizo que se le erizara la piel.

--"Que rica panochita tiene mi princesa..." exclamé yo después de unos minutos de saborear y comerme su culito a lengüetazos y lamidas.

--"Mi esposo es el mejor...." me contestó él y se empezó a jalar la verga, yo dejé que se la jalara por varios segundos y después hice que quitara su mano y le agarré la verga con la mía mientras le seguía comiendo el culo. Y luego le metí el dedo.

--"Aaaahhhh.... siiiii... que ricooooo...."

--"Sssshhhh... No hagas mucho ruido nos pueden oír." le pedí yo mientras le metía y le sacaba el dedo.

No pasó mucho tiempo en que lo hice venirse y fue delicioso meterle la lengua en su culito cuando se abría y se cerraba al momento de chorrearse, de alcanzar ese punto más alto del placer, ese punto de no regreso que te hace llegar al cielo por unos segundos, breves segundos que valen la pena todo.
Nos quedamos en silencio y sin movernos por varios minutos, luego me puse de pie y lo abrasé por atrás.

--"Vamos a bañarnos y arreglarnos para la fiesta..." le dije yo y él asintió con la cabeza.

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La fiesta estaba muy animada y llena de familiares y amigos. Tuve la oportunidad de reencontrarme con mucha gente que tenia años de no ver. Entre los invitados estaba mi Compadre Lalo y su familia. Lo vi desde lejos y ésta vez lo vi de diferente manera, tenia sentimientos encontrados por todo lo que mi hijo me había contado. Le di un trago a mi cerveza. No podía imaginarme a mi hijo y a mi Compadre encuerados cogiendo. No podía soportar que mi Compadre quisiera darle verga a mi princesa...
Sacudí mi cabeza avergonzado, porque lo que había iniciado como "un juego" entre mi hijo y yo  estaba cruzando cualquier limite. Era una locura. Era pecado. Era sucio. Esto tenia que terminar, debía terminar.

Estaba tan sumido en mis pensamientos mal sanos y sucios que no me di cuenta cuando Raquel se acercó a mi. Se veía hermosa con su vestido azul entallado y con un escote pronunciado que dejaba ver su bien formado cuerpo y unos senos que se me hizo agua la boca. De verdad tenia una chichotas bien ricas y yo hacia mucho que no probaba unas. Le di un trago a mi cerveza. El olor de su perfume también me gustaba. Necesitaba cogerme una mujer y olvidarme de mis calenturas depravadas con mi hijo, porque aunque no llevara mi sangre no era mi hijastro, era mi hijo.

--"Te felicito, la fiesta ha quedado excelente, mi sobrina tendrá unos 15 años inolvidables." le dije yo a Raquel. "De verdad eres una excelente organizadora de eventos."

--"Gracias." me contestó ella con una sonrisa y un brillo en sus ojos. De inmediato se me vinieron a la cabeza las palabras que mi hijo me había dicho en el baño: Esa mujer quiere que mi esposo le meta la verga.

--"La música está muy buena... Bailamos?" le pregunté yo.

--"Si." aceptó ella y la tomé de la mano para conducirla hasta la pista de baile.

Así empezó una velada alegre y feliz a lado de mi novia de la juventud. Bailamos una canción y otra y otra. Y también tomamos una cerveza y después otra y otra.  
Recuerdo que en algún momento de la noche, gente que nos conocía desde jóvenes y sabía de nuestra historia, se acercaron a saludarnos y comentaron que hacíamos una buena pareja. También recuerdo que algunos me felicitaron por el buen chico que era mi hijo, lo educado e inteligente. Y lo guapo.

--"Me gustaría para yerno" comentó una de mis conocidas.

--"Aun está muy joven para casarse." contesté yo. "Apenas comenzó la Universidad, le falta camino por recorrer."

Recuerdo también que mi hijo se la había pasado bailando con sus primas, sus tías y su abuela. Recuerdo que de vez en cuando mientras yo seguía bailando con Raquel yo buscaba entre la gente a mi hijo y a mi compadre, no se que buscaba, quizá verlos platicar a solas o una pista que me indicara que se traían algo entre manos. 
No vi nada.
 Los dos estaban pasando un buen rato por separado. Recuerdo que fue una fiesta muy chevere. Lo que no recuerdo es cómo amanecí en el cuarto de hotel donde se estaba quedando Raquel.
Iba casi a amanecer cuando desperté y me di cuenta que estaba en una cama con ella. No se necesitaba ser muy inteligente para saber lo que había pasado. Los dos desnudos y abrazados. Ella seguía dormida.
Conforme me fui despertando, recordé todo. 
Yo había insistido en acompañar a Raquel. Yo la había seducido para llevármela a la cama. Y cogimos bien rico. Hacia tanto tiempo que no lo hacia con una mujer que de verdad lo necesitaba. 

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Era cerca del mediodía el Domingo cuando regresé al rancho con la familia. Me había preparado mentalmente para las respuestas que seguramente iba a tener que darles a todos. Pero sobretodo a mi hijo.
La primera que vi cuando llegué fue a mi madre y obvio sabia de donde venia.

--"Quieres comer algo, hijo?" me preguntó cuando me senté junto a ella en la mesa de la terraza. Yo sabia muy bien que lo que realmente quería preguntarme era acerca de Raquel, su sonrisa picara la delataba.

--"No. Gracias. Ya comi."  contesté yo, lo cual era verdad. Raquel y yo habíamos ido a comer a un restaurant del pueblo. "Dónde está mi hijo? Tenemos que alistar maletas para regresar a casa. Mañana es día de trabajo para mi y Universidad para él."

--"Mi nieto se regresó anoche con tu Compadre Lalo y su familia. Dijo que tenia que ir a estudiar para un examen. Yo insistí para que se quedara, podía estudiar aquí, pero olvidó sus libros." 

No iba a tener ningún examen. 
No me había mencionado nada al respecto.
Yo podía jurar que se había regresado antes porque estaba enojado de haber visto que yo me había ido con Raquel. Me levanté de la silla. Tampoco me gustaba que se hubiera regresado con mi Compadre Lalo... por lo menos no se habían regresado solos, estaba la Comadre y sus dos hijas.
Pero se me cruzó un pensamiento por la cabeza, el Compadre podía dejar a su familia en su casa y luego ir a la mía a dejar a mi hijo... mi casa para ellos solos.

--"Voy a ir a preparar mi maleta. Ahorita vengo a despedirme, Mamá." exclamé yo tratando de no perder la calma.

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En menos de 30 minutos ya iba en camino de regreso a mi casa. Me iba a tomar 4 horas el regreso.  Llamé a mi hijo a su teléfono celular pero no me contestó. Llamé a la casa y tampoco. 
Era evidente que Me estaba ignorando, no me cabía duda.
Llamé a mi Compadre Lalo a su celular y tampoco. me contestó.  Se me nubló la vista del coraje, de la rabia.
Imágenes de ellos dos sudados y cansados en la cama después de coger como desquiciados se apoderaron de mi mente. 
Le pisé al acelerador de mi camioneta. 
No sabia lo que iba hacer cuando llegara a mi casa y los encontrara cogiendo. 

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Cuando llegué a la casa, sentí un alivio de no ver la camioneta de mi Compadre Lalo. Al entrar, todo estaba en silencio. Al pasar por el cuarto de mi hijo pude escuchar el ruido de la televisión.

--"Puedo pasar?" le pregunté mientras tocaba la puerta.

--"Si, pase Apá." me contestó.

Entré al cuarto decidido a cuestionarlo por haberse regresado del rancho antes que yo. Pero no lo pude hacer, él se comportó como si nada hubiera pasado.
Tuvimos una platica normal y común de las que sostiene diariamente un Padre con su hijo. 

--"Que descanse, Apå." me dijo cuando salí de su cuarto. Cuando llegué al mío me dejé caer sobre la cama, tenia sentimientos encontrados. La actitud de mi hijo era la correcta, nosotros solamente "jugábamos a los esposos", NO éramos esposos; pero la duda me carcomía por dentro: Mi Compadre y mi hijo se habían acostado en mi ausencia??

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Pasó un dia.
Otro dia.
Y varios dias mås. 

Un mes después de la Quinceañera de mi Sobrina, Raquel vino a mi Ciudad y la invité a que se quedara en mi casa.
Mi hijo y yo no habíamos vuelto a jugar a los Esposos, debo admitir que hubo varias noches en que me dieron ganas de ir a su cuarto, de meterme en su cama y jugar otra vez, pero haciendo un esfuerzo enorme había logrado controlarme, así que cuando Raquel vino a la Ciudad yo no iba a desaprovechar la oportunidad para estar con ella.
Y aunque ella no quería quedarse porque "qué iba a decir la gente", logré convencerla. Su estancia en la casa fue de 2 días.
Mi hijo se portó amable con ella, pero yo lo conocía bien y sabia que estaba algo enojado, aunque lo disimuló muy bien. Una de las noches se fue a dormir a casa de uno de sus amigos "para no molestar a los tortolitos."

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MESES DESPUES...

Una tarde que llegaba del trabajo, vi estacionada la camioneta de mi Compadre Lalo afuera de mi casa.
No recordaba haber quedado de vernos o algo parecido. Intrigado entré, estaba todo muy callado. Dónde estaba mi Compadre Lalo?
Dónde estaba Mi hijo?

Los únicos ruidos que alcancé a escuchar provenían de una de las recamaras, era de la recamara de mi hijo. Al acercarme aquellos sonidos se hicieron mas claros y detallados.
Mi hijo y mi Compadre estaban cogiendo.

 Abrí la puerta y vi que mi Compadre Lalo le estaba comiendo y chupando el culo.

Mi hijastro estaba disfrutando con vehemencia de aquella mamada de culo que le estaba dando mi Compadre.

--"Que rico se siente su lengua y su barba raspando mi cola..." susurraba el Cabrón de mi hijo.

Los dos estaban tan sumergidos en la calentura del momento, que ninguno se dio cuenta de mi presencia.
Después de varios minutos de ver como mi Compadre le devoraba el trasero, mi verga ya estaba bien dura, bien jugosa.
Nunca me había imaginado que ver algo así me calentara de ésta manera. El ruido de los lengüetazos que mi Compadre le daba al culo suave y delicioso de mi hijo se escuchaban morbosamente excitante. Mi hijo le restregaba su trasero en la cara y lo tomaba de la cabeza para acercarlo mas su agujero que se dilataba de la calentura y del deseo.

Mi Compadre Lalo se preparó para meterle la verga.
Mi hijastro gritó de dolor y placer cuando mi Compadre se la empezó a introducir.


--"Que rico mueve su verga adentro de mi, Lalo..." exclamó mi hijastro cuando se la dejaron caer toda y hasta el fondo.

Ya no pude aguantar mas y entré al cuarto mientras me desabrochaba mi pantalón. 
El hijastro y mi Compadre Lalo se quedaron inmóviles por unos segundos ante la sorpresa de mi llegada.

EL primero en hablar fue mi hijastro.

--"Mire como su Compadre me la va metiendo toda, Papi... mire como tengo cada centímetro de la verga de su mejor amigo en mi culo... este culo que es suyo solamente y ahora también de su Compadre." me dijo mi hijastro mientras se restregaba sobre la verga grande y gruesa de mi Compadre Lalo. 

Yo estaba maravillado observando aquella escena de sexo y lujuria que se desarrollaba en vivo y a todo color ante mis ojos.

--"Que rico culo tiene tu nueva esposa, Compadre... " exclamó mi Compadre Lalo  mientras se la metía toda por el culo a mi hijastro y le daba fuertes nalgadas.

Me quedé tenso al saber que el "secreto", el "juego" entre mi hijastro y yo había sido revelado a mi Compadre Lalo. Pero conforme todo se tornaba más bajo y depravante, más morboso y caliente se iba   haciendo.

--"Revientacelo todo... y bate tus mecos adentro de su agujero, eso es lo que quiere la muy puta." le ordené yo.


Mi Compadre Lalo empezó a subir la velocidad de sus metidas y sacadas haciendo que mi hijastro gritara de dolor y de placer, haciendo que se retorciera sobre el sofá aullando como animal en brama buscando el alivio a la calentura y al fuego que lo quemaba por dentro, hasta bien adentro de su ser.

--"Soy la puta que les va a dar todo lo que sus esposas nunca les han dado ni les darán..." nos prometio mi hijastro con voz entrecortada. Mi Compadre Lalo le dio varias nalgadas y se le pusieron rojas las nalgas.

--"Vamos a ver si es verdad." exclamó mi Compadre dandole mas nalgadas. "Te voy a perforar esta panochita rica que tienes a ver si aguantas, porque mi mujer no le gusta que le de duros tupido, mucho menos por atrás."

--"Yo si aguanto, conmigo se puede desquitar hasta deslecharse..." le dijo mi hijo mientras le perforaban el culo sin ninguna clemencia.

Yo me quité mis botas, el pantaløn y mi camisa y me acerqué a mi hijastro.

--"No cabe duda que te gusta que te revienten el culo hasta que te lo dejen bien preñado." le dije yo y le di unas leves cachetadas, haciendo que gimiera de placer, el cual se multiplicó cuando Mi Compadre Lalo le daba de nalgadas al mismo tiempo.

--"Ya tengo la verga de su Compadre en mi culo, ahora Usted metame la suya por la boca, esposo 
mío ..." me pidió abriendo la boca y sacando la lengua, hambriento...caliente y suplicando, rogando.

Me bajé el calzoncillos hasta mis rodillas y mi verga que estaba bien dura, bien afilada le quedó casi en mero enfrente de la boca, a unos cuantos centímetros.

--"Que rico huele mi esposo cuando llega de trabajar... quiero chuparcela." 

Yo le acerqué la cabecita nomas, él me la acarició con la lengua.


--"Mmmmm... que rica verga que tiene mi esposo..."


Le restregué mi verga por su labios, haciendolo esperar, él se la quería comer ya...pronto. Después de varios minutos yo ya No podía ni quería esperar mas y le metí la verga de un solo, que rico sentí cuando su lengua y su boca tibia se apoderaron de mi.

--"Le gusta la panochita de mi nueva esposa, Compadre?" le pregunté yo a mi Compadre Lalo guiñando un ojo.

--"Esta bien rica y apretadita... ahora entiendo porque se buscó una esposa más joven." contestó él sonriendo y subiendo de intensidad las clavadas de su verga al culo de mi hijastro.

--"A huevo, Compadre, una panochita para amoldarla a mi gusto..." exclamé yo con voz cortada por el gozo y el placer que estaba sintiendo de tener mi verga en la boca y la garganta de mi hijo. "De vez en cuando se la puedo prestar."

--"A mi esposo le gusta acostarse con "otras" yo también puedo acostarme con "otros." dijo mi hijo cuando saqué mi verga de su boca.

--"Callese!!" le dije metiéndole la verga otra vez y dandole unas cachetadas. "A su Macho no se le habla así..." y le empecé a meter y a sacar la verga en embestidas descontroladas.

Vi que Mi Compadre Lalo ya estaba cerca de chorrearse.

--"No creo aguantar mucho." me dijo. "Esta panochita se siente demasiado rica y me aprieta la verga bien chingon."

--"Usted préñela, llénela con su leche Compadre, déjela lista para que yo se la meta...." 

--"Se la voy a dejar lista y mojada para que le entre la verga suya sin ningún problema, Compadre..." susurró Lalo mientras nalgueaba a mi hijo y sus clavadas de verga se hacían mas y mas intensas...no cabía duda que estaba disfrutando igual o mas que yo del culo delicioso que tenia mi hijo.

--"Asiiii, asi Compadre, aviéntele todos los mecos a ésta perrita hambrienta... Ahorita sigo yo." le dije al Compadre mientras yo le sacaba mi verga a mi hijo de su boca.

--"Siiii... siii Lalo quiero toda su lechita....!!!"

Y mi Compadre Lalo ya no podía aguantar mas y en tres embestidas profundas y contundentes se chorreo adentro del agujero de mi hijo que se retorcía de placer infinito, placer sucio, placer único.

--"Su Compadre me ha dejado sus mecos adentro, esposo mío... Ahora quiero los suyos." me pidió cuando el Compadre Lalo le sacó la verga del culo.

--"Y te los voy a dar, princesa..." le prometí yo.

Mi Compadré Lalo se sentó en una silla a observar como le iba metiendo la verga a mi hijastro que se agarraba ambas nalgas abriéndose para mi. Tenia el culito bien dilatado, bien caliento y bien lleno de leche; en cuestión de segundos me empece a mover adentro de el y el placer que sentí no se los puedo describir con palabras. Le batí los mecos del Compadre que eran mejor que cualquier lubricante.

--"Siiiii... asiiiii.... Ayyy siiii... que ricoooo... no me la saques nunca Papacito chulooo..." gritó el Carbón mientras yo le taladraba el culo y entre metidas y sacadas de mi verga le chorreaba la leche que mi Compadre Lalo había descargado en él.


Lo tomé de la cintura y lo restregué contra mi pecho sin dejar de clavarle la verga toda, completa y hasta el fondo, haciendo que aullara de dolor, de placer, de gozo, todo se lo di, todo.

Mi Compadre Lalo no podía dejar de mirarnos, estaba hipnotizado por la escena que estaba presenciando. No tenia mucho de haberse venido y ya la tenia dura otra vez.

--"No pares, Papito... no pares, dame toda tu lechita, te lo pido....siiii....mmmmhhh..." gritó otra vez mi hijo. 

Mi Compadre se levantó y caminó lentamente hasta nosotros.

--"Es  hora de darle a mi Comadre la atención que ella tan amablemente me ha dado." exclamó Mi Compadre Lalo tomando la verga de mi hijo con una mano y dandole unas cachetadas con la otra.

--"Aaaahhh... Oh si.... que rico que siento..." gimió mi hijo.

Yo aceleré el ritmo con el que taladraba su culo, ya no aguantaba mas, necesitaba alcanzar el alivio que mi cuerpo sudado y caliente me exigía;
el alivio que mi mente oscurecida de morbo y deseo también me pedía y me vine en grandes espasmos de placer, llenándolo de mi leche. 
Su culo perfecto y delicioso recibió mi leche con gozo infinito. Dos cargas de leche de Macho para u agujero hambriento y sabroso.

Mi Compadre lo seguia masturbando hasta que lo hizo venirse a chorros, yo lo abrasé mientras mi Compadre colectaba los mecos de mi hijo.

--"Voy a tener que venir mas seguido a visitar a Mi Comadre y a Mi Compadre." exclamó Lalo mientras le embarraba la cara a mi hijo con sus propios mecos.

--"Las puertas de ésta casa siempre estarán abiertas para Usted, Compadre." le dije yo siguiendo el juego de mi Compadre, porque ahora ya no era solamente el juego de mi hijo y yo. Ahora también Mi Compadre Lalo iba a jugar con nosotros.

--"Nomas nos avisa que va a venir para estar preparados y recibirlo como se merece, Compadre." dijo mi hijo guiñando un ojo. "Verdad, esposo mío?" volteo él a verme con una sonrisa provocativa y picara.

--"A huevo!!" contesté yo y les hice una seña para irnos a costar a la cama de mi hijo a descansar.

Los tres estábamos cansados, sudados, pero contentos y felices. Mi hijo se acostó en el medio y mi Compadre y yo uno en cada lado. A mi hijo le escurría la carga de leche que le habíamos dado sus 2 machos.

F    I    N 

Los invito a leer mi nueva SERIE CALIENTE que llega MUY PRONTO.
Si te gustó mi primera Serie "EL ESPOSO DE MI TIA" de 7 Episodios
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entonces no te puedes perder mi tercera serie "LOS PRIMOS" que se estrenará 
proximamente y tendrá un episodio cada semana. 

ADEMAS será una
SERIE INTERACTIVA porque USTEDES van a elegir el final mediante encuestas, mensajes y comentarios.

No Se pierdan #SerieCALIENTE

LOS PRIMOS
proximamente....

GRACIAS!!!!