Sunday, November 2, 2014

SERIE CALIENTE: El Esposo De Mi Tia ( Episodio 5 )



Me moría por saber si mi Tío Ignacio iba a aceptar mi invitación. Las manos me sudaban en anticipación de lo que podría pasar. Ya en mi cuarto me aseguré que mi disfraz estuviera en perfecto orden, le di unos ajustes a la mascara, a la peluca y listo.

Cuando pasaron de las 12:30 y mi Tio Ignacio no llegaba, los nervios se empezaron a apoderar de mi. Finalmente, a las 12:45 tocaron a la puerta. Vi por el pequeño orificio de la puerta, era EL. Mi Macho delicioso.

Antes de abrir la puerta, una idea cruzo mi mente: me jalé la cola de diabla de mi disfraz hasta arrancarla. Me vi en el espejo de espaldas. Había quedado un hoyo redondo en mi trasero, justo en mi rajada a la altura de mi culo.
Idea perfecta, retorcida, sucia pero exquisitamente perturbadora y cachonda.
Abrí la puerta y mi Tio entró con aquellos caminados tan machos y de dominio completo característicos de EL. 

Cerré la puerta mientras mi Tío pidió permiso para entrar al baño.

Cuando salió yo lo estaba esperando en cuatro patas arriba de la cama, mostrando el hoyo de mi disfraz.
Ofreciendole mi culo. Regalandome. Pidiendole que me tomara como solo los Machos como EL saben hacerlo.

--"Que rica Puta que eres!!!!" me dijo

--"Dame tu verga Papito Lindo." le contesté como perra en brama. "Hace mucho que no siento una verga rompiendome el culo. La necesito mucho."

Lo senti acercarse hasta la orilla de la cama y cuando acaricio mi agujero levemente con sus manos firmes y rasposas, me estremeci de pies a cabeza. 

--"Tienes un culito bien rosita y apetitoso, 'muñequita." me dijo EL con su voz ronca, haciendo que me volviera a estremecer, nunca nadie había logrado tal efecto en mi. Solo EL. Solo mi Tío Ignacio. De alguna manera me molestaba que me llamara "muñequita" como a las putas que se cogía, pero a la misma vez era extremadamente placentero y morboso. Mi verga se terminó de poner bien dura cuando mi Tío pasó una de sus manos por toda mi espalda, aun por encima de la tela de mi disfraz, yo podía sentir el fuego caliente de sus caricias.

--"Mi culito es todo tuyo, tomame Papito Lindo." le pedi yo, tratando de que mi voz fingida de mujer no me delatara y quedar al descubierto.

--"Te voy a tomar toda y vas a saber lo que es un Macho de verdad. Te la voy a clavar por delante y por atrás." me dijo EL y me quedé inmóvil cuando escuché que me queria dar por delante. Yo no podía darle eso. Tenia que pensar en algo, yo se que a EL le gustaba cogerse a las mujeres por el culo y que ese era un problema recurrente con mi Tia. Con mi agujero tenia que bastarle. 

--"Te quiero sentir por atrás primero, mi Papito Lindo." le asegure yo. "Llename el culito de tu verga primero." 

"Quiero que me la mames primero, que me la lubriques bien con tu saliva hasta que este lista para ensartartela por ese culito rosa que tienes, "muñequita puta y hambrienta." me ordenó EL.

Me levanté de la cama y fue cuando me di cuenta de que había mucha luz en el cuarto, eso no era conveniente para mi plan, mi Tío Ignacio podía descubrirme en cualquier momento. La peluca y la faja en la cintura me estaban matando, eran muy incomodas, pero necesarias para jugar a ser mujer.
Apagué la luz de la lampara que estaba en el buro a la orilla de la cama.

--"Me gusta mas que estemos casi a oscuras." le dije yo y me puse de rodillas ante EL, lo ayudé a bajarse su pantalon de bombero y su verga dura y jugosa quedo enfrente de mi cara; abri me boca y me le fui encima, estaba hambriento por aquella herramienta de placer, habían pasado muchos días desde que la había saboreado por ultima vez, necesitaba saciar mi hambre y no iba a perder el tiempo. Mi Tío Ignacio me agarro de las orejas y me empezó a invadir la garganta con su trozo de carne, su delicioso trozo de carne.

--"Así, asíiii…. cometela todaaaa, toddaaa…."

--"Tienes la verga mas sabrosa que me comido." le dije yo mientras trataba de soportar el dolor que me estaba causando la invasion de su verga sobre mi garganta, pero aquel dolor rápido se convirtió en placer. Un inmenso placer al sentir su parte mas intima adentro de mi boca y verlo retorcerse y gemir de deseo incontrolable. Eramos como dos animales dejandose llevar por los instintos salvajes y de la carne. Sucumbiendo en la hoguera del momento caliente y morboso.

--"Cometela todaaaa…. assiii, toda, Putaaaaa."

No solo me dejé coger por la boca, me di gusto acarciandole sus fuertes y musculosas piernas, que a la vez me servian de soporte para mantener el balance sobre mis rodillas ante la invasion sin clemencia de su verga sobre mi boca y garganta. EL no me soltaba de mis orejas, para asegurarse de que me la estuviera comiendo completa, sus movimientos ayudaban a que se me fuera completa y hasta el fondo. Así estuvimos varios minutos hasta que como pude logré sacarme su verga y mi boca y mi lengua se fueron encima de sus grandes bolas duras y listas para explotar.

--"Si sigues así me voy a venir a chorros ahorita mismo." me dijo EL.

--"No. Aun no, Papi. Quiero que te vengas adentro de mi agujero, que sientas los apretado de las paredes de mi culo y sacarte toda la leche." le pedi yo dandole unas ultimas lengüetadas a su verga y a sus bolas.

Cuando me puse de pie, nuestras miradas se cruzaron y apesar de la luz tenue que había en el cuarto, pude ver los ojos de mi Tio que brillaban por la calentura y el deseo.
Mi teléfono que estaba sobre la cama empezó a sonar. Mi tío Ignacio se quito su camisa mostrandome su cuerpo de Dios Griego que tanto me excitaba, que tanto deseaba. Aquella escena era tremendamente caliente, verlo ahí enfrente de mi sin camisa, con su pantalón hasta abajo y con sus botas de bombero aun puestas.

--"Contesta el telefono." me dijo EL mientras jugaba con su verga dura y se apretaba sus tetillas mordiendose sus labios. 

El telefono es lo que menos me importaba. Mi verga estaba endurecida y debajo de la faja que me había puesto me estaba matando, era una tortura insoportable y no era placentera.

--"Nada es mas importante que sentirte adentro de mi." le contesté yo y finalmente mi teléfono dejo de sonar.

EL se acerco a mi y agarrandome de la cintura me dio la vuelta y me arrejunto contra su cuerpo. Yo podia sentir su respiración agitada y el calor que emanaba cada parte de su piel velluda, musculosa y desnuda.

--"Ya Basta de fingir." me dijo Mi Tio al oído mientras con un movimiento veloz de su mano izquierda me quito la peluca. 
Un frio me recorrió mi espalda. Mi Tio Ignacio me había descubierto!!!!!

--"Quitate la mascara y ese disfraz, Cabrón. Te quiero completamente encueradito. RAPIDO!!!!!"

Yo obedeci en el acto, estaba temblando de miedo y emoción. No estaba seguro de como iba a terminar todo esto, pero de lo que si estaba bien seguro era de que no iba a dejar que mi Tío Ignacio se fuera de aquel cuarto de hotel hasta que me diera su verga, hasta sentirla toda. Completamente toda.

--"Eres mas puta que las putas que he conocido, Cabrón." Me dijo el con su sonrisa morbosa y perversa que tanto me gustaba. "No puedo creer todo lo que has hecho esta noche." exclamó acercandose a mi.

--"Usted dijo que yo me tenia que ganar su verga, hacer méritos para sentir su trozo de carne adentro de mi culo. Y yo sé cumplir ordenes." le contesté con voz desafiante.

--"Y a mi me gustan las Putitas que no se saben rendir." me dijo y me avento sobre la cama. Lo vi quitarse sus botas y su pantalon, quedando desnudo, encuerado y con su verga dura como yo. "Todo lo que has hecho merece un premio, Cabrón y te lo voy a dar…"

--"El unico premio que quiero es que me haga suyo, que conozca el placer que yo le puedo dar con mi culo, Tío. Hagame suyo, se lo pido. Ya no aguanto mas."

--"Cosita Rica para Tio Ignacio." me dijo EL y se dejo caer en la cama encima de mi que lo recibí con los brazos abiertos.




Nos besamos con urgencia, yo estaba hambriento de aquellos besos, de aquel cuerpo que se me había negado por tantos días y no era justo, no lo merecía, pero el castigo se había terminado y ahora llegaba mi recompensa.

--"Nunca te vuelvas a disfrazar de mujer. Nuestro secreto me gusta por lo que eres, por lo que soy, mi Cosita Rica." me dijo mordiendo mis labios, mi cuello hasta llegar a mis orejas, haciendo que me retorciera de calentura y de placer abajo de su cuerpo fuerte y firme.

--"Yo solo quería ganarme su verga adentro de mi culo, volver a tenerlo encuerado junto a mi y conocer por primera vez el placer que su verga me dará cuando la tenga adentro de mi agujero." le confesé sin miedos ni culpas. EL y yo habíamos pasado muy buenos momentos juntos, pero solo fueron cachondeos y yo siempre mamando su verga, chupando sus bolas, pero por su pierna enyesada, jamas me la había clavado. Y esta noche había llegado ese momento por mi tan esperado: Mi Tío Ignacio me la iba a clavar toda y hasta el fondo.

El ruido de un telefono interrumpió nuestro cachondeo, era el telefono de Mi Tio Ignacio. Pero EL lo dejo sonar y sonar hasta que finalmente colgaron. Seguramente era mi Tia que estaba en el salon de la fiesta buscandolo.

--"Voy a darte lo que pides y mucho mas, Cabrón. Pero no te voy a compartir con nadie. Y cuando digo nadie, es NADIE."  sus palabras eran una orden, una advertencia. No me estaba preguntando, mi opinión no le importaba. 

Y tomando mis dos piernas las echó hacia atrás hasta tocar mi pecho, mi culo quedo enfrente de su cara.

--"Este culito rosa y apetecible es mio y no lo voy a compartir." 

Y antes de que yo pudiera reaccionar me lo empezó a mamar, mi Tio Ignacio se estaba comiendo mi culo por primera vez y yo estaba rozando el cielo con mis manos por primera vez también. Me lo habían mamado antes, pero no fue ni sentí  lo mismo que estaba sintiendo ahora. Su lengua tibia y experta se deslizaba por mi abertura de hombre incendiando las llamas de mi alma y mi cuerpo, tocaba suavemente cada entrada de mi agujero con movimientos suaves que fueron subiendo de intensidad poco a poco hasta hacerme perder la razón de todo, me agarre mis nalgas para abrirme mejor, para darle mas espacio a mi Tío y que me llevara al paraíso con su boca y su lengua. 

--"Mi culo es suyo. Solamente suyo, Tio." 

Y mis palabras eran como el cerillo para hacer mas grande el fuego que nos consumía a los dos, porque mi Tío Ignacio empezó a lengüetearme mi culo con mucha mas intensidad, comiedose lo que era suyo y que yo no quería que se terminara nunca. Yo había estado esperando esto y era justo que EL me tomara como nunca nadie lo había hecho.

--"Tu culito sabe a nectar del cielo. Te la voy a meter, ya no aguanto mas, Cabrón."

Yo tomé el lubricante que había escondido debajo de la almohada y me prepare el culo para la invasión que estaba por comenzar y que yo había estado esperando por tanto tiempo. Mi Tío me empezó a desear, un dedo primero y luego un segundo, haciendo que gimiera, que gritara como las perras en brama.

--"Asssiiii, Tioooo…que rico se siente su forma de meterme el dedoooo…."

--"Y ahorita que te meta mi verga no vas a querer que te la saque, mi Cosita Rica."

Mi culo se estaba dilatando, pidiendo mas y mas me dieron. Senti su lengua alternar con sus dedos... abriendo mi puerta de terciopelo, estaba listo para recibirlo!

--"Tio Ignacioooooooo…." grité su nombre y EL entendió mi suplica, se acomodo mis piernas en su pecho y me la empezó a meter. Primero la puntita, con gentileza, esperando a que mi agujero se adaptara a su trozo jugoso y afilado.




--"Vaya recibiendo poco a poco a su Cabrón. Hasta que le entre toda y hasta el fondo….aahhh…que rico estas."

El cielo. Esto tenia que ser el cielo. Mi Tio iba penetrando poco a poco pero con precision, con firmeza y las paredes de mi agujero fueron cediendo, con dolor que de inmediato cedió paso al placer y a la lujuria.

--"Aahhhh….oooohhhh…asssiiiii, assiiiii… soy todo suyo, Tio."

Y en un movimiento preciso, mi Tío me la dejo caer toda y hasta el fondo, me dolió pero con cada arremetida de su verga me fui acostumbrando a su tamaño. Su verga no solo era hermosa, no solo sabia sabrosa, se sentía chingonamente deliciosa dentro de mi culo, haciendome ver las estrellas, morderme los labios de infinito y desconocido placer, porque solo mi Tio Ignacio me podia hacer sentir esto.




Mi Telefono empezó a recibir mensaje de textos, uno tras otro. Nadie importaba. Solo aquel macho completo que me estaba taladrando el culo, que me estaba llenando con su verga cada espacio de mi agujero.

--"Que rico culito tienes, Cabrón. Que sabroso se siente mi verga adentro de ti….ooohhhh…"

--"Siii…asiiii Tioooo…"

--"Te gusta lo que te estoy haciendo, Cosita Rica?"

---"Siii…. me gusta muchoooo…por favor no pare…deme mas."

Y empecé a apretarle su verga con los músculos de mi culo, haciendo que mi Tio Ignacio se estremeciera de pies a cabeza, sus embestidas de verga se empezaron a hacer mas intensas y yo lo abrase con mis manos sobre su cuello y mis piernas sobre su espalda.

 Mi Tio me mordio mis labios, mi cuello y me la dejo caer aun mas fuerte. Los dos estabamos sudando, haciendo el momento mas intenso, mas caliente. Por fin estaba conociendo el placer que mi Tio Ignacio era capaz de dar con su verga. Y aullé como perro en medio de la noche, pero mis aullidos eran de placer enorme, indescriptible. 

--"Asssiii, Cabron? Asssii es como la quieeres, Putita Rica?"




--"Oooohh… si…sii…assiiii tio, deme mas duro,… bien durooooo…"

Y mas duro me dio. Eramos dos seres poseídos por la calentura carnal y nada importaba. El telefono de mi Tio sonaba y sonaba, pero era un eco lejano, sin importancia. Nuestros sentidos estaban perturbados y enajenados, entregandonos el uno al otro, yo dandole lo mas intimo de mi y EL tomandolo sin reservas ni medidas. Besos, caricias y mordidas enmarcaban el hecho mas importante, mas sagrado: Mi Tio me estaba dando por el culo como jamas nadie lo había hecho.



--"Ya no voy a aguantar mucho…tienes un culito bien apretadito y sabrosoooo…" me dijo EL buscando otra vez mi boca. Un beso urgido y feroz, el ejemplo perfecto de que los dos estábamos envueltos por el deseo mas primitivo y carnal.



Y cuando EL tomo mi verga entre sus manos y sus embestidas sobre mi eran fuertes y contundentes como una maquina descontrolada, supe que ya estábamos cerca del final, yo no quería que ese final llegara, pero era inevitable, era necesario para que Mi Tio y Yo saciáramos las ganas pervertidas que nos unían y encontrar el alivio que tanto necesitaban nuestros cuerpos.

--"Assiii Tiooo…deme duro con su verga dura y gruesaaa…castigueme el culo hasta que me lo preñe con su leche….. siii…assiiii…ooohhhh, maaass, maaas…"

Sus salidas y metidas de verga sobre mi culo se hicieron mas y mas intensas y las jaladas de su mano sobre mi verga tambien, después de unos segundos yo tome mi verga entre mis manos y mi Tío me clavo su verga en embestidas magistrales una, dos, tres y cuatro veces mas hasta que un grito fue la señal inequívoca de que había llegado al punto de no regreso, un liquido abundante y tibio inundó cada espacio y rincón de mi agujero haciendo que mi verga se chorreara sobre mi pecho en sepamos enormes de leche blanca y tibia. Mi corazón palpitaba aceleradamente. Mi Tío se dejo caer sobre mi apoderandose de mi boca con dominio absoluto. Nuestras lenguas se devoraron la una a la otra, complemento total. Era un momento mágico y largamente por mi soñado.
Nos quedamos en silencio varios minutos, solo el latido de nuestros corazones y nuestras respiraciones agitadas se escuchaba. Ninguno hablaba, ninguno decía nada. No era necesario, nuestros cuerpos ya habían hablado, ya se habían entregado completamente y juntos habíamos conocido un placer infinito. La verga de mi Tío adentro de mi culo era la combinación perfecta. La nota del himno del placer que nadie iba a poder interpretar, porque solo EL y Yo juntos conocíamos la letra. Solo EL y Yo. Nadie mas.

=========

La magia de aquella noche no duro mucho, porque el teléfono de mi Tío volvió a sonar por sexta o décima vez, no se cuantas veces había sonado mientras EL y yo cogíamos como dos locos desenfrenados.
Esta vez EL se levantó de la cama y de su pantalon sacó el telefono para contestar. Obviamente era mi Tia.
Yo me levanté de la cama, para ir al baño, me dolía mi trasero, pero era un dolor placentero, ese dolor que deja una cogida intensa y completa, como le que me acababa de dar mi Tio.
#ParaisoTerrenal

Adentro de mi tenia su leche, su marca y su nombre. Un dolor como este lo quería volver a sentir una y mil veces. Que me hiciera suyo todas las veces que quisiera, sin piedad ni misericordia. Mi culo le pertenecía y no había duda. 

=========

Cuando salî del baño, Mi Tio Ignacio estaba terminando de vestirse, había encendido la luz del cuarto y tenia mi telefono en su mano. Su mirada era difícil de leer.

--"Te habló un tal Carlos." me informo El y se acerco a mi para darme el telefono.

No pude evitar ponerme nervioso.

--"Usted le contesto?" le pregunté yo tratando de sonar lo mas tranquilo posible.

--"NO. Quien es Carlos? Tienes muchos mensajes de texto de él que no has leído." me dijo mientras su mirada se clavo fijamente en mi celular. "Quiero que los leas. AHORITA 
MISMO !!!"

Mi primera reacción fue de coraje, mi Tío no tenia ningún derecho a meterse en mis cosas. Yo no le había pedido que dejara a sus "muñequitas". Pero me controlé y haciendo un esfuerzo grande por no perder la calma lo mire a los ojos fijamente.

--"Es un amigo de la Universidad."

--"Es el culero con el que te fuiste a coger la otra noche, verdad?" 

--"Si. Es el." le conteste encabronado. Que le pasaba a mi Tio? 

--"Quiero leer esos mensajes." me dijo y me arrebató el teléfono.

Carlos había muchos, mi Tío no tenia porque saber de que Carlos se trataba; sin embargo no podía dejarlo que leyera los textos  porque inmediatamente iba a descubrir de quien se trataba.

--"Deme mi telefono, Tio" le pedí yo.

--"Te lo voy a dar después de que leas esos mensajes y le digas a ese culero que ya no le vas a volver a dar tu culo. ENTENDIDO?" me dijo dandome el teléfono de regreso.

Yo le quite el candado a mi teléfono y abrí los mensajes de texto de Carlos y no me di cuenta cuando mi Tío se vino encima de mi para quitarme el teléfono otra vez.

--"Te estoy buscando pero no te encuentro." empezó a leer mi Tio. "Donde estas, Edgar? Quiero verte. Estoy en la fiesta del hotel a la que viniste" siguió leyendo mi Tío en tono burlón. "Ya no te escondas, Edgar, quiero que hagamos lo mismo de la otra vez." terminó de leer mi Tío y ante mi sorpresa, lo vi contestarle a Carlos.

Yo me le fui encima para tratar de arrebatarle mi teléfono pero era demasiado tarde. Ya le había enviado un mensaje.

No podía creer lo que le había contestado.

[[[[ Te estoy esperando 
en el cuarto 515 ]]]

--"Se tiene que ir Tio. No me haga esto. Usted tiene sus "muñequitas" y yo no le voy a pedir que las deje. Yo también puedo tener mis amigos."

Mi Tio se acerco a mi y tomandome de la espalda me arrinconó contra la pared.

--"Si tu quieres que hagamos otra vez lo que hemos hecho antes y lo que hicimos hoy, vas a ser mío solamente. No te voy a compartir con otro culero." me advirtió con su voz ronca y luego me dio un beso en la parte trasera de mi cuello, justo al lado de mi oreja, donde mas me gustaba que me besaran.
Me estremeci sin poderlo evitar y le restregué mi cuerpo desnudo contra el suyo. EL me abrazó posesivamente y me dio la vuelta para besarme en la boca. Yo correspondí como si nada estuviera pasando, aquel Macho delicioso me trastornaba sobremanera y solo recuperé la cordura, cuando tocaron a la puerta.

--"No abra por favor, Tío". le supliqué yo.

--"Claro que voy a abrir y delante de mi le vas a decir al culero ese que no lo quieres volver a ver. ENTENDIDO?" me dio otro beso fuerte y se fue a abrir la puerta.

Yo lo vi caminar hacia la puerta con esa manera tan masculina y de dominio total que le pertenecían solo a EL.

No me queria ni imaginar lo que pasaría cuando abriera la puerta y descubriera quien era el culero, como le decía EL, cuando descubriera quien era CARLOS.

CONTINUARA… No se pierdan el EPISODIO 6  ( ==FINAL??==) de esta SERIE CALIENTE !!!!!

MUY PRONTO…. Los Espero Cabrones !!!!










































Friday, October 31, 2014

SERIE CALIENTE: El Esposo De Mi Tia ( Episodio # 4 )


Mientras observaba el chupetón que me acababa de hacer mi Tio Ignacio, sus palabras retumbaban en mi mente y mis oídos:

--"Eso es para que el hijo de la chingada que te la clavó esta noche, sepa que el único dueño que tienes soy Yo, tu Tío Ignacio y nadie más."

Su voz ronca era como una caricia sobre mi piel desnuda, era una advertencia de que estaba celoso?? Mi verga estaba dura de tan solo pensar en esa posibilidad. Todo esto era morbosamente excitante. A tan solo unos metros de distancia estaba la recamara de mis Tios. Mi Tia había regresado y ahora compartía la cama con SU marido. El Macho mas delicioso que yo conocía y que acababa de salir de mi cuarto dejandome una marca en mi cuello. Como si yo fuera de su propiedad. Dejando bien claro que no me iba a compartir con nadie. Marcando su territorio.
Me mordí el labio inferior recordando los sabrosos momentos en que le había chupado la verga y sacado su leche a mi Tio Ignacio. Con una mano me empecé a jalar la verga y con la otra me apreté mis tetillas, fuerte, bien fuerte…una auto-tortura deliciosa.
No había pasado mucho tiempo desde mi acostón con Carlos y mi verga estaba endurecida otra vez y mi culo hambriento como si no me hubieran dado aquel tremendo revolcón. No había duda alguna que había gozado la reventada de culo que Carlos me había dado. Era un Semental completo.
Pero esta calentura interminable e incontenible tenia un nombre: Mi Tio Ignacio. Su efecto sobre mi era imposible de describir, de entender.
Mi calzoncillo cayo al piso y abri mis ojos para verme frente al espejo. A Carlos le había gustado mi cuerpo, sus manos me habían recorrido todo, explorando, disfrutando, a mi me gustaba un chingo el suyo. Pero el cuerpo de mi Tio Ignacio era mi veneno; mi mente lo sabia, pero mi corazón no lo entendía.
Cerré mis ojos para seguir disfrutando del placer que me estaba regalando a mi mismo. Mi Tío me había dejado una marca en mi cuello para que lo recordara cada vez que la viera.
Pero si a EL le gustaba andar cogiendo con todas sus "muñequitas", y no me refiero a mi Tia, ella era su esposa y yo así lo entendía. Pero a las otras mujeres seguramente se las iba seguir cogiendo cada vez que pudiera… entonces yo también me iba a seguir acostando con Carlos si él me lo volvía a pedir. Aunque me moría por sentir la verga de mi Tío Ignacio adentro de mi, no iba a despreciar a un macho como Carlos.

Aceleré los manotazos sobre mi verga, ya no aguantaba mas, necesitaba encontrar el alivio y venirme.

--"No puedes dejar de pensar en mi."

Pensé que lo estaba imaginando, pero cuando abrí los ojos, vi a Mi Tío Ignacio de regreso en mi cuarto. Se acercó a mi hasta quedar a milímetros de distancia, yo podía sentir el calor de cuerpo atrás del mío, yo traté de cerrar la distancia entre nosotros y le quise restregar mi trasero y mi espalda contra su pecho y su verga, pero no me dejó; dio un paso hacia atrás.

--"No me toques, Cabrón. Te fuiste a buscar otra verga y me dejaste aquí…" su voz era baja, era un reclamo casi silencioso, pero acusador.

Mis bolas estaban duras y necesitaba chorrearme, tener a mi Tio Ignacio tan cerca de mi, sentir el aliento de su boca era el detonador que necesitaba para terminar de auto-satisfacerme. Yo queria tocarlo, pero EL no se dejaba. Yo podia ver su cara a traves del espejo. Estaba enojado conmigo.
Yo me di la vuelta y quedamos frente a frente.

--"Pero Usted estaba con mi Tia, yo pensé que nosotros no teníamos una posibilidad esta noche…yo creí que…"

--"Callate, Cabrón." me ordenó con esa seguridad y dominio de si mismo que tanto lo caracterizaba. "Tu Tia y yo cachondeamos bien chingon pero no me la cogí porque anda en sus dias. Y no me la pude coger por atras porque no le gusta darme el culo."

Recordé la escena que vi en su cuarto, donde mi Tia se la estaba mamando y mi Tío se venia a chorros. Su explicación  me dejo sin palabras. Mi Tio Ignacio iba a cumplirme su promesa si yo no me hubiera salido de la casa??
Me acerqué a EL, quise abrazarlo, pero no me dejo, volvió a dar otro paso hacia atrás. Su verga estaba semi dura.

--"No me toques, Cabrón." Me volvió a ordenar.

--"Pero yo no quiero que este enojado conmigo." le dije esperando que entendiera que estaba siendo sincero.

Su mirada se clavó en mi verga dura.

--"Se te puso dura recordando la cogida que te dieron, verdad?" su tono de voz era acusador y hasta de rabia. O eran ideas mías??

--"Nooo." le contesté yo y no me di cuenta que subí mi voz.

--"Habla bajito, tu Tia está dormida y no quiero que se despierte, Cabrón."

--"Se me puso dura porque estaba pensando en todos los momentos que compartimos Usted y yo antes de que regresara mi Tia. En las ricas mamadas de verga que le di. En las deliciosas sacadas de leche que le di."  Y me acerqué a EL. Esta vez no se movió, estabamos a solo centímetros de distancia. Su cuerpo desnudo irradiaba un calor caliente y torturador.

EL se escupió una de sus manos y luego tomo mi verga para empezar a jalarmela. Yo quise acariciarle su musculoso y velludo pecho, pero otra vez no me dejo hacerlo.

--"Tu no me puedes tocar, hasta que yo te de permiso!!"

Me sentia frustrado de no poder tocarlo y al mismo tiempo estaba temblando por el placer que me estaba dando al masturbarme con sus manos; eran unos movimientos precisos y deliciosos que hablaban de un macho que sabia como masturbarse EL mismo y ahora me lo estaba haciendo a mi. Cerré mis ojos y me entregué al placer que me estaban dando aquellas manos fuertes y masculinas. No pasó mucho tiempo antes de que me viniera en chorros enormes de leche, me estremecí de pies a cabeza. Disfrutando cada espasmo de placer. Cuando abrí mis ojos, vi que casi todo mi semen estaba en las manos de mi Tío Ignacio.
EL sonrío de esa manera cachonda y pervertida que tenia que tanto me excitaba.

--"Eres un secreto prohibido que no voy a compartir con ningún hijo de la chingada, ENTENDIDO?"

Y antes de que yo pudiera contestar, mi Tío Ignacio me paso sus manos por mi rostro, llenandolo de mi propia leche, abrí mi boca y saboree aquel exquisito y tibio jugo. Mi jugo.

Me quedé inmóvil mientras EL fue a lavarse las manos al baño, cuando regresó yo me acerqué a EL.

--"Usted es el unico que me vuelve loco Tio Ignacio. Nadie mas me importa." le dije con toda la sinceridad del mundo.

--"Eso me lo vas a tener que probar. Yo te voy a decir como le vas a hacer para ganarte mi verga adentro de tu culo, Cabrón." exclamó EL mientras me paso los dedos de su mano derecha por el chupetón que me había hecho. Y sin decir mas, salió de mi cuarto.

========

Era ya muy tarde cuando desperté, era un día soleado de Octubre. La casa estaba en total silencio. Era Sábado y seguramente de lo cansado que estaba no había escuchado ningún ruido. Después de darme un buen baño, me vestí y salí de mi cuarto. No había nadie en la casa.
Cuando pasé por el cuarto de mis Tíos, la puerta estaba abierta y no pude controlar mis ganas de entrar. Todo estaba en orden.
Por alguna razón, un sobre color anaranjado que estaba sobre uno de los buró me llamó la atención. Era una invitación para una fiesta de disfraces de Halloween, la organizaba la compañía para la que trabajaba mi Tío Ignacio. Se llevaría acabo en uno de los salones de eventos mas importantes en el área hotelera de la ciudad.
No me imaginaba a mis Tíos asistiendo a un evento así, pero la celebración mas que de Halloween era para celebrar los 100 años de fundada la empresa.
Dejé el sobre cuidadosamente sobre el buró, tratando de que no se notara que alguien lo había movido.
Caminé sin pensarlo hasta el baño de la recamara de mis Tios y el aroma de afeitar y el jabon que usaba mi Tio Ignacio me llegó hasta las entrañas. Me vi al espejo y el chupetón que EL me había hecho ya estaba pasando de color rojo a un color morado. Tenia que ponerme una camisa que lo escondiera mejor. No podia arriesgarme a que alguien me lo fuera a ver y me empezaran a hacer preguntas incomodas.
Mi verga se empezó a alborotar cuando vi la canasta de la ropa sucia. Tomé una de las camisas del trabajo de mi Tio Ignacio y la empecé a oler. Su aroma de Macho no se comparaba con nada, su olor de hombre, su esencia masculina era total y completamente adictiva; pero cuando tomé uno de sus calzoncillos y me embriagué de su aroma mi verga estaba totalmente endurecida y mi culo protestaba en frustración. Cuanto tiempo mas iba a tener que esperar antes de sentir por primera vez la verga de mi Tio Ignacio??

El sonido de mi celular me sacó de mi mundo calenturiento. Era un mensaje de texto de Carlos.

[[[[ Hola Edgar !
Solo quería decirte que me la
pasé bien rico contigo anoche]]]]]

Aquel mensaje me dio bastante gusto, porque yo también me la había pasado muy bien.

[[[[ Yo también Carlos !
Eres increíble ]]]]]

Le contesté yo. Y así inicio una serie de mensajes entre Carlos y Yo que poco a poco fueron subiendo de tono. Yo había pasado una gran noche con él y no iba a perderme la oportunidad de volver a gozarlo. Solo tenia que tener cuidado que mi Tío Ignacio no me descubriera. EL tenia a todas sus muñequitas… yo tenia a Carlos.

=========

Aquella tarde cuando mis Tíos regresaron, yo estaba en la sala con mi lap top haciendo tarea. Sus risas se escuchaban desde que se bajaron de la camioneta. Sentí algo desconocido dentro de mi. Era la primera vez que iba a verlos juntos después de la ausencia de mi Tia.
Ella me saludo con la misma efusividad de siempre y yo me sentí un miserable por sentir lo que sentía por su marido. Pero el leve remordimiento pasó rápidamente cuando vi a mi Tío Ignacio entrar a la casa. Traía puesto unos shorts negros y una camisa verde sin mangas que marcaban y remarcaban el tremendo cuerpo que tenia. Bajo sus lentes oscuros no podía ver ni leer su mirada, pero se que me estaba mirando. Yo me había cambiado de camisa, para asegurarme que no se viera el chupetón que EL me había hecho.

Cuando mi Tia y yo nos quedamos solos, ella me contó que habían ido a la tienda a comprar unos disfraces para la fiesta del trabajo de mi Tío Ignacio.
En el fondo de mi, pensé que me iban a invitar. Pero no. Ninguno de los dos me invitaron. Quizá el cupo era limitado.
Por la noche, mis Padres regresaron de visitar a sus familiares en la ciudad y pasaron la noche con nosotros. El Domingo fui a desayunar con ellos antes de que se regresaran al pueblo. Mi Papá me dio la mensualidad del mes y un dinero extra por las buenas calificaciones. Y ese dinero extra solo sirvió para que se me viniera una idea a la mente….

=========

Una de las tardes que regresé de la Universidad, no había nadie en la casa. Mi Tío Ignacio debía estar en el trabajo y mi Tia seguramente andaba con alguna de sus amigas. No podía desaprovechar la oportunidad.
Sin miedos ni titubeos, entré a la recamara de mi Tios. Pensé que iba encontrar lo que buscaba sin batallar, pero no estaba en el mismo lugar de hacia dias. Pero cuando abrí el cajon del buró, la encontré.
Tomé la invitación para la fiesta de disfraces de Halloween del trabajo de mi Tio. Era Miércoles y la fiesta seria el Viernes.
Yo también iba a asistir a esa fiesta. Yo también tenia una invitación para tan importante evento. Y yo también tenia mi disfraz que me había comprado hoy de regreso a la casa.

=========

El Viernes durante el desayuno, mi Tia comentó que no encontraba la invitación para la fiesta. Para mi buena suerte, mi Tío Ignacio le dijo que no era necesaria, que podían entrar con el gafete que EL usaba en su trabajo.
Yo no tenia ni idea de que iban a ir disfrazados, pero era importante saberlo para poder llevar acabo mi plan. Por la noche, mi duda quedo despejada.
Mi Tia se disfrazó de Princesa, se veia muy bien, tenia un buen cuerpo y todo lo que se ponía le quedaba bien.
Cuando vi salir a mi Tio de su cuarto, se me quiso detener el corazón; estaba disfrazado de Bombero. Pero no un Bombero cualquiera, un Bombero calenturientamente hermoso y deseable !!

Un disfraz que marcaba su musculoso cuerpo.  El pantalon ceñido a sus fuertes piernas, acentuando sus nalgas paradas y su buen paquete. Aquella verga que tanto me gustaba. La camisa roja pegada mostrando aquellos brazos llenos de músculos, fuertes y masculinos. Se me hizo agua la boca, las manos me temblaban por las ganas incontrolables de acariciar aquel delicioso Macho. Su porte y personalidad formaban el complemento ideal para hacerlo ver rudo e imponente. Un Bombero apetecible escapado de un cuento de hadas, o mejor dicho de una película porno. Mi Tio Ignacio se veia chingonamente antojable y provocador.
Nuestras miradas se encontraron y EL me guiño el ojo mientras ayudaba a mi Tia con su vestido. Después de una semana desde aquella noche en mi cuarto, me daba un poquito de su atención. Seguía molesto conmigo, pero sabia bien que lo estaba admirando, que se veía guapísimo con ese disfraz y mucho mejor sin el. Era un castigo verlo y no poder tocarlo.

--"Vas a ir a celebrar a algún lado con tus amigos, Sobrino?" me preguntó mi Tia.

--"Si, Tia. Al rato va a venir un Amigo a levantarme para irnos a una fiesta. No voy a llegar a dormir." le contesté yo.

Atraves de su mirada,  Mi Tio Ignacio me estaba preguntando a donde chingados iba a pasar la noche. Seguramente estaba asumiendo que con el hombre con el que me había ido hacia una semana. La vena del lado izquierdo se le saltó, haciendose mas visible y eso le pasaba cuando se enojaba y no podía decir nada. Como ahorita, que tenia que irse sin saber a donde me iba a ir  yo. Ni con quien.

=========

Media hora después de que mis Tios se habían marchado, el taxi que había llamado llegó por mi. El trayecto al hotel donde se iba a llevar acabo la fiesta de disfraces no fue largo.
Al llegar fui directo al lobby a registrarme y levantar la llave del cuarto que había reservado. Me iba a terminar todo el dinero que me habían dado mis padres para los gastos del mes, pero en este momento no me importaba nada.
Camino a mi cuarto en el quinto piso, pasé por el salon donde se iba a llevar acabo la fiesta, había mucho gente y todo tipo de disfraces. Mi Tío Ignacio trabajaba para una empresa internacional, era obvio que el evento iba a ser muy concurrido.

Ya una vez instalado en el cuarto, puse manos a la obra. Me bañé y di inicio a mi transformación. Mi disfraz tenia que dar el resultado que yo esperaba, causar el efecto que necesitaba para llevar acabo mi plan. Todo tenia que salir bien. Como hasta ahorita. Y así tenia que ser hasta el final.
Paso a paso me fui convirtiendo en una nueva persona, gracias a la magia del maquillaje, los colores, la ropa, la peluca, la mascara y el arte completo de un disfraz.
En poco mas de una hora por fin terminé. Me vi por ultima vez frente al espejo, admirando mi propio trabajo de transformación.
Era una fiesta de Halloween y todos se valia. Todo estaba permitido.  No había reglas. Me había convertido en una provocadora Diabla roja.

Yo estaba listo para el ataque. Listo para hacer caer en mi magia roja al que se dejara. Y el primero en caer tenia que ser mi Tío Ignacio. Al precio que fuera lo iba a conseguir. Durante toda una semana me había castigado con su indiferencia. Seguía enojado conmigo por haberme ido a buscar verga la misma noche que EL me había prometido la suya. Ahora me tenia esperando hasta que EL quisiera. Una espera que yo no estaba dispuesto a soportar. Yo le iba a demostrar que EL no siempre iba a ganar ni a salirse con la suya. Esta noche y con la ayuda del disfraz de Diabla Roja la ultima palabra la iba a tener Yo.
Debo confesar que no me sentia comodo disfrazado de mujer, no por estigmas equivocados, sino por lo incomodo de usar las botas de tacon, la faja para hacerme una cintura de mujer y el brazier con los senos falsos. Pero estaba dispuesto a aguantar cualquier incomodidad y sacrificio por mi Tio Ignacio. Me vi por ultima vez en el espejo, asegurandome que todo estuviera en su lugar. Tomé la invitación a la fiesta y la llave del cuarto. Era hora de bajar al salon y unirme a la celebración.

=========

Eran aproximadamente cerca de las 10:30 de la noche cuando estaba haciendo linea para entrar a la fiesta. Mientras esperaba, podía ver desde donde estaba formado un poco de lo que estaba pasando adentro, había mucha gente y un gran ambiente. Lo primero que tenia que hacer cuando entrara era localizar a mi Tío Ignacio. Nada me podía fallar. Estaba nervioso, pero emocionado.

[[[[ Me gustaría que estuvieras aquí en
la fiesta de Halloween ]]]]

Era un mensaje de texto de Carlos. No sé porque no me había acordado que él y mi Tío Ignacio trabajaban en la misma compañía. Me había concentrado tanto en esta fiesta y en mi disfraz, que me había olvidado de Carlos por unos días. Tenia que hacer un tiempo para verlo.

[[[[ A lo mejor se te concede ]]]]

Le contesté yo.

Me llegó la hora de mostrar la invitación para entrar a la fiesta. Se me quería venir el mundo encima cuando me empezaron a hacer muchas preguntas, que en cual departamento trabajaba, quien era mi supervisor, etc, etc.

--"Yo soy invitada de Ignacio Montemayor. Jefe del departamento de electricidad." les contesté yo con la voz fingida de mujer, esperando sonar convincente. Había estado ensayando la voz suave de mujer. Todo tenia que salir bien.

Después de varios segundos de revisar la lista de empleados por orden alfabetico en la computadora, me dejaron entrar. Volvi a recuperar un poco de calma.
El salón estaba definitivamente lleno de invitados. Estaba algo oscuro, pero ideal para la ocasión. Y en mi caso, entre menos luz hubiera, mas fácil seria pasar por una mujer y engañar a todos, hasta llegar a mi  único objetivo: Mi Tío Ignacio.
Hacia mucho que no iba a una fiesta de disfraces. Y esta fiesta estaba por todo lo alto. Cuando uno de los meseros se me acercó para ofrecerme una bebida, no perdí tiempo en aceptarla. Eso me iba a ayudar a relajarme. Caminé por el salón buscando a mi Tío Ignacio. A la que encontré primero fue a mi Tia, estaba con un grupo de mujeres. Pero donde estaba mi Tío Ignacio??
Segui caminando entre los invitados y en una esquina vi a Carlos y a su esposa. Carlos andaba disfrazado de Doctor, el perfil de su cara era inconfundible. Se veia muy bien, sin embargo no podia competir con el disfraz de bombero de mi Tio.

Le di varias vueltas al lugar y no podía encontrar al hombre mas cachondo y guapo de la fiesta. Cuando me estaba tomando mi segunda copa, lo vi salir del área de los baños. me tomé el vino que quedaba en mi copa de un solo trago. Que hermoso Semental era mi Tío Ignacio. Que presencia. Que cuerpo. Que ganas de que me cogiera ahí mismo, delante de todos.

Pensé que se iba a ir a buscar a mi Tia, pero se quedó parado en una esquina observando a la gente mientras disfrutaba de su cerveza.
Yo estaba escondido detrás de un muro para que EL no me viera. No era el momento todavía.
Cuando un mesero me ofreció la tercera copa de la noche, vi que una mujer disfrazada de enfermera se le acercó a mi Tio. Sentí que la sangre me hervía, pero era de esperarse que las mujeres anduvieran atrás de EL, semejante machote podia tener a quien EL quisiera y con lo puto que era, todo encajaba perfecto.
Sin pensarlo, me acerque para oir lo que hablaban. La musica estaba fuerte, por lo que tuve que acercarme mas de lo que debía para poder oír mejor.

--"Que guapo te ves Ignacio. Que suerte tiene tu mujer." le decía "la enfermera"

--"Tu también te ves bien buena con ese uniforme de enfermera. Que suerte tiene tu marido." le contestó mi Tío y sin ningún recato le paso las manos por el busto, haciendo que la mujer se estremeciera.

--"Cuando nos vamos a ir por ahí para pasarla bien tu y yo?" le pregunto ella.

--"Tu dime cuando te puedes escapar y nos vamos después del trabajo." le dijo EL.

O sea que trabajaban juntos. Mi Tio era un puto de putos. Se metia con quien fuera. A todas les daba su verga y a mi me estaba haciendo esperar. Era momento de empezar con mi ataque. Aprovechando que una pareja de jovencitos pasaba cerca de mi, me hice el que me empujaron y le vacíe mi copa de vino a "la enfermera".
La mujer estalló en gritos. Mi Tio se ofreció a ayudarla, pero ella se fue corriendo al baño. Yo aproveché para sacarle platica a mi Tio, tratando de que mi voz fingida de mujer me saliera lo mejor posible.

--"Disculpeme. Lo siento mucho por su esposa." le dije yo

--"No es mi esposa." me contestó EL y me sonrió de esa manera que me ponía tan caliente. Su mirada me recorrió de arriba a abajo. Y luego le hizo una señal a uno de los meseros para que me trajera otra copa. Siempre tan caballeroso mi Tio. "Usted vino con su esposo?"

--"No. Soy divorciada. Tengo mucho tiempo sola." le contesté yo en un tono seductor y me mordí los labios, detalle que no pasó desapercibido para EL.

--"Una mujer como Usted, joven y bella no debería estar sola."

--"Gracias. Es que a mi me gustan los hombres mayores que yo y ellos ya están casados." le dije sonriendo.

--"Usted busca algo serio solamente?"

--"No. Aveces algo de diversion es buena." le contesté y me le acerque.

--"A veces No. Siempre es buena." me corrigió EL y se me acerco. Nuestros cuerpos quedaron juntos y yo podía sentir su fuerza. "Me atraen mucho las Diablas y si son rojas, mejor."

No cabía duda de que a mi Tio le gustaba ir directo al grano, sin rodeos. Yo también iba a jugar su juego de la misma manera.

--"Yo necesito un bombero que me apague el fuego del infierno en el que vivo." le dije con la voz fingida de mujer que cada vez me salía mejor. A lo lejos vi a mi Tia buscando a mi Tio. Tenia que darme prisa.

--"Yo te apago lo que tu quieras." me aseguró EL.

--"Me voy a quedar a dormir en este hotel. Estoy en el cuarto 515. Te espero a las 12:30 Me gusta que me den por atras, si te animas te espero." le dije yo pasandole la cola de mi disfraz de diabla por su entrepierna. Y me alejé antes de que nos viera mi Tia.

========

Carlos me seguia enviando textos.

[[[[ Estoy en la fiesta.
Encuentrame. ]]]]

Lo reté yo. Eran las 12:15 cuando subí a mi cuarto. Me moría por saber si mi Tío Ignacio iba a aceptar mi invitación. Las manos me sudaban en anticipación de lo que podría pasar. En mi cuarto me aseguré que mi disfraz estuviera en perfecto orden, le di unos ajustes a la mascara y listo.
Cuando pasaron de las 12:30 y mi Tio Ignacio no llegaba, los nervios se empezaron a apoderar de mi. Finalmente, a las 12:45 tocaron a la puerta. Vi por el pequeño orificio de la puerta, era EL. Mi Macho delicioso.

Antes de abrir la puerta, una idea cruzo mi mente: me jalé la cola de diabla de mi disfraz hasta arrancarla. Me vi en el espejo de espaldas. Había quedado un hoyo redondo en mi trasero, justo en mi rajada a la altura de mi culo.
Idea perfecta, retorcida, sucia pero exquisitamente perturbadora y cachonda.
Abrí la puerta y mi Tio entró con aquellos caminados tan machos y de dominio completo tan de EL. Cerré la puerta. Mi Tio pidió permiso para entrar al baño.
Cuando salió yo lo estaba esperando en cuatro patas arriba de la cama, mostrando el hoyo de mi disfraz.
Ofreciendole mi culo. Regalandome. Pidiendole que me tomara como solo los Machos como EL saben hacerlo.

--"Que rica Puta que eres!!!!" me dijo

--"Dame tu verga Papito Lindo." le contesté como perra en brama.


CONTINUARA el próximo Domingo 2 de Noviembre….. Los Espero Cabrones #Ahuevo











































Friday, October 24, 2014

SERIE CALIENTE: El Esposo De Mi Tia ( Episodio #3 )


Nunca me había subido a un carro deportivo tan chingon y del ultimo año como el que tenia Carlos, el amigo de mi Tío Ignacio. Era imponente y masculino como su dueño. Algún día cuando yo me graduara de dentista y tuviera un buen trabajo, me iba a comprar un carrote así.
El carro tenia el olor inconfundible de sus asientos de piel mezclado con el aroma de semental y perfume de Carlos, en una perfecta armonia que me emborrachaba. Pero no al grado que lo hacia mi Tio Ignacio. Otra vez pensando en EL, comparando todo con EL.
Sacudí mi cabeza tratando de no pensar en mi Tio aunque fuera solo por una horas. A mi lado, en el volante iba un Papasote que no le pedia nada a nadie. No cabia duda que ya necesitaba que me dieran una buena cogida, porque ahora me estaba fijando tambien en el amigo de mi Tio y no había ninguna indicación de que a él le gustaran los hombres.
Cada vez que podia y tratando de no verme tan obvio, lo miraba de reojo, tratando de enfocarme en sus atributos y olvidarme de que mi noche no iba a ser lo que yo había estado esperando por tanto tiempo. Que me Tío Ignacio se estaba dando su buena revolcada con mi Tia, su esposa.
 Y que yo tendría que seguir esperando el día en que por fin pudiera sentir y gozar su verga adentro de mi aunque fuera por una sola vez.

No sé en que momento Carlos se dio cuenta de que yo estaba inquieto, que algo me pasaba.

--"Estas bien? Pasa algo? Si no quieres salir a divertirte conmigo, yo lo entiendo. Quieres que te deje en algún lado?"

--"No. Lo que pasa es que tuve una semana muy pesada en la Universidad." le contesté de inmediato. Otra vez mintiendo, pero ni modo que le dijera la verdad.

--"Recuerdo esos días. Pero creeme cuando te digo que valdrá la pena todo el esfuerzo que pongas y cuando te gradúes y tengas un trabajo que te permita vivir, todo sacrificio habrá valido la pena."

Cuando llegamos al restaurante y Carlos me preguntó que si me gustaba tomar cerveza, yo le dije que si. No tomaba seguido ni mucho, pero esta noche lo necesitaba mas que nunca. y cuando le di el primer trago, el liquido frio y agridulce fue como un remanso de calma para el fuego que estaba encendido adentro de mi alma. Poco a poco me fui relajando y empecé a disfrutar de la compañía y de la noche. La musica del lugar era agradable y no era ensordecedora, era ideal para una conversación agradable y amena. Y mi acompañante no se quedaba atras. Desde que entramos al lugar la presencia de Carlos llamo la atención de varia gente. Y como no lo iba a hacer con ese cuerpazo que se cargaba. Pero el actuaba con una naturalidad y no parecia darse cuenta de la cantidad de miradas que acaparaba. Eso me gustó un chingo, porque no era creído. Muchos con un cuerpo y una personalidad inferior a la suya se sentian paridos por la virgen.
Carlos era un tipazo y yo seria muy pendejo si no disfrutaba su compañía y su interesante charla.

Después de todo mi noche se iba mejorando. Y la noche apenas empezaba.

=========

Conforme fueron pasando los minutos, yo me fui relajando mas y mas. Durante la cena me concentré solo en el rico Macho que estaba conmigo en la mesa. Adivinando como seria tocar y sentir aquellos músculos que se escondían bajo su camisa apretada. Debía ser una deliciosa tortura sentir sus grandes manos quitandome la ropa y acariciar mi piel desnuda. Debía ser como la entrada a un mundo desconocido de placer caliente y de gozo infinito. Debía ser fascinante coger con el Amigo de Mi Tio.

La cena estuvo exquisita. Bebí muy rápido. Y sentí que el alcohol se me empezaba a subir a la cabeza. La mirada de Carlos era de sorpresa al verme tomar cerveza tras cerveza me hizo reaccionar y le bajé un poco a la velocidad con la que estaba tomando. Después de la cena, no sabíamos a donde ir. Carlos me invitó a un bar para seguir platicando y tomarnos otras cervezas, primero le dije que Si, pero cuando íbamos en camino le tuve que decir la verdad, no tenia que hacerlo, pero envalentonado por las cervezas que me había tomado le dije:

--"Agradezco la cena y la invitación al bar, pero la verdad no seré buena compañía en un lugar así."

Carlos volteo a verme y con la luz de la calle que entraba por la ventana del carro, pude ver su cara de lo sacado de onda que estaba con mi comentario.

--"No entiendo."

--"No le vayas a decir nada a mi Tio Ignacio, pero en este poco rato que hemos pasado juntos, me siento con la confianza de decirtelo. Soy gay y un bar de heterosexuales es lo ultimo que necesito esta noche."

Mi comentario inicial lo había dejado sorprendido, pero mi confesión lo dejo bien confundido y sin palabras. Nos quedamos en silencio por un buen rato. Carlos siguió manejando mientras yo esperaba que me dijera algo. Después de varios minutos de silencio, finalmente él habló.

--"Yo no tengo porque decirle nada a tu Tío, ni a nadie. Es tu vida. Tu eres lo que eres y a nadie mas le debe importar" su voz era serena y tranquila. No había nada despectivo en el eco de su voz.

--"Gracias. No siempre se encuentra uno con gente de mente abierta." le dije con sinceridad. De verdad me sorprendía su actitud. "Si quieres me puedo bajar en la siguiente esquina y me regreso a la casa en un bus."

--"No. Tu saliste de tu casa conmigo y yo te voy a regresar. Pero me gustaría que fuéramos a un bar y seguir pasandola bien. Me invitas a un bar de los que a ti te gustan?" me dijo mientras hacia alto en la luz del semaforo. Y cuando me volteo a ver y su cara tenia su misma expresión de antes de que yo le dijera que era gay, entendí que Carlos era sincero y no me juzgaba, al contrario, hasta me estaba pidiendo que lo invitara a un club gay.

--"Estas seguro?"

--"Si. Bien seguro." me contestó.

=========

Yo lo guié hasta uno de los club gays que conocía en la ciudad, el lugar estaba llenísimo; era Viernes en la noche y era de esperarse que estuviera así.

--"Pero no me vayas a dejar solo." me pidió Carlos mientras tratábamos de abrirnos paso entre la gente.

--"No. Si te dejo solo, aquí te comen vivo." y los dos soltamos la carcajada.

Cuando llegamos a la barra, pedimos unas cervezas bien frías, yo quería invitarlas, pero él no me dejo pagarlas.
Yo no podía quitarle la vista de encima y estoy seguro que muchos en el club tampoco. Era un hombre muy atractivo. Yo y el juntos debíamos vernos como muchos de las parejas que estaban ahí, como Un Daddy y su Hijo. Carlos debía tener unos 40 o 42 años lo máximo. Estaba en su mero punto. Y con ese cuerpo, se veía mas guapo aun.

La noche definitivamente había mejorado para mi. No había duda que si no hubiera sido por Carlos, me la hubiera pasado mas aburrido y sin parar de pensar en en mi Tío Ignacio y de lo bien que la debería estar pasando en la cama con mi Tia.

Cuando una de las mesas de villar quedo libre, él me invitó a jugar. Yo no sabia como jugar villar, pero Carlos se ofreció a enseñarme. La cercania de su cuerpo me estaba intoxicando. Que sabroso se sentia su cuerpo fuerte y grande junto al mío y cuando se puso atrás de mi para mostrarme como se agarraba el palo para lanzar las bolas, mi verga se me empezó a alborotar sin que yo pudiera hacer algo para evitarlo. Olía a hombre limpio, a hombre sabroso. Yo entendí rápido como se jugaba, pero me hice el loco y que no agarraba la onda, para que siguiera pegado a mi, enseñandome paso a paso como se jugaba villar. Así transcurrió  un buen rato hasta que finalmente tenia que dejar de hacerme el que no aprendía y él se sintió muy orgulloso cuando ya pude jugar solo y ser un compañero de juego de verdad.
Dejamos de jugar cuando el show de medianoche y En vivo empezó. Dos de los Actores Porno del momento se iban a presentar y la locura se desato en el club. Las luces del lugar se apagaron y solo quedaron las de la tarima donde iba a realizarse el show. Los 2 actores Porno salieron y los gritos del publico no se hicieron esperar. El espectáculo que estaban presentando consistia de bailes exóticos hasta quedar desnudos. Carlos estaba junto a mi, en ningún momento se separó de mi. Varios le coqueteaban, le sonreían y cuando uno se acercó a hacerle platica, él amablemente le dijo que venia acompañado.

--"Vengo con él." le dijo al chavo que le quería hacer platica, refiriendose a mi.

--"Que suertudo eres. Dime donde hay mas como este" me dijo el chavo y me dio un apretón de brazos.

Yo sabia donde estaba uno mejor que Carlos. Estaba en la cama haciendole el amor a mi Tia. Llevandola al cielo una y mil veces. Volviendola loca con sus besos y con su aliento de Macho Perfecto.

No. No me podía poner a pensar en mi Tio Ignacio otra vez!!

Me concentré en el espectaculo, el cual iba subiendo de intensidad, los dos actores porno empezaron a cachondearse arriba de la tarima y uno le empezó a mamar la verga al otro. Todo el publico estaba atento y gozando el show. Carlos no era la excepción, de reojo vi como se mordia los labios cuando uno de los actores le ponia la verga bien dura al otro con los lengüetazos que le daba. En un momento hasta vi a Carlos acomodarse la suya que se le estaba poniendo dura debajo de su pantalon apretado.
Y obvio la mía también se estaba endureciendo con aquellos dos machos cogiendo enfrente de todos.

--"Voy a ir al baño." le dije yo.

--"Yo voy contigo." me dijo él. Yo no esperaba que me saliera con eso.

Al llegar al baño, que estaba casi vacío, porque todo mundo estaba embobado viendo el show, vi en la luz que Carlos tenia su verga bien dura y cuando se desabrochó el pantalón para orinar, hizo un gesto de dolor, tenia la verga bien dura y tenia ganas de orinar, eso duele la mayoría de las veces.
Tenia una verga bella. Y yo me había quedado con las ganas de sentir y gozar la de mi Tío Ignacio esta noche y a solo unos centímetros de distancia estaba la verga de Carlos, dura y afilada. Que tortura Cabrón. Que tentación tan grande!
Como pude, yo oriné. Mi verga también estaba dura. Me había calentado viendo a los dos actores porno y mas al ver la vergota que tenia Carlos. Ese cuerpo divino que solo lo superaba el de mi Tio Ignacio.
Cuando los otros tres hombres que estaban en el baño se fueron, yo dejé caer mi pantalón y calzoncillo al suelo, con toda la intención de que Carlos me viera el trasero y mis piernas. Y así lo hizo, disimuladamente, pero me recorrió de arriba a bajo con su mirada. Yo me agaché a levantar mi pantalón y mi calzoncillo, mostrandole mi culo y vi perfectamente como los ojos de Carlos se clavaron en mis nalgas y mi agujero. Su verga seguía bien dura.
Me abroché el pantalon y lo esperé en la puerta del baño. Segundos después el aroma de su perfume me  embriagó los sentidos. Sentí su cuerpo tan cerca del mio.
Ninguno dijo nada y regresamos a seguir viendo el show. Para ese momento el show ya estaba mas subido de tono, mas caliente y mas atrevido. Al actor que le estaban mamando la verga cuando nos fuimos al baño, ahora estaba chupando el culo del otro, le escena era provocadora y no ayudaba a que se me bajara la parazon de verga que yo traia. Y cuando después de darle su buena mamada de culo, le empezó a meter la verga, yo no podía aguantar mas. Mi verga estaba bien dura, necesitaba atención y mi culo también quería sentir la sensación inmensa de placer que solo se siente cuando te lo están rompiendo.

--"Quieres que nos vayamos?" me preguntó Carlos. Como si me estuviera leyendo el pensamiento.

Yo no podía hablar, solo asentí con la cabeza.
Salimos del lugar y afuera, la luz de la calle y el aire fresco me ayudaron a calmarme.

--"Nunca había visto un show de esos." dijo él mientras buscaba las llaves del carro.

--"Lo siento. Debimos salirnos antes. Yo sé que tu no eres gay…" le contesté yo, pero él no me dejo terminar.

--"No. No tienes que disculparte. No estoy diciendo que me la pasé mal. Al contrario."

Y nuestras miradas se juntaron, sus ojos brillaban de deseo.

--"A veces mi esposa y yo vemos vídeos porno. En algunos son un hombre con dos mujeres y en otros dos hombres y una mujer… muchas veces he pensado lo bueno que seria experimentar algo como lo de esos vídeos." me confesó él con sinceridad.

--"Pero ahí adentro era hombre con hombre." le recordé yo.

--"Lo que vi fue un sexo bien caliente. Dos cuerpos disfrutandose mutuamente."

Y los dos nos pasamos una mano por nuestras respectivas vergas. No fue un acto premeditado, solo pasó y no fue desapercibido para ninguno de los dos.

--"No hay nada como el sexo y si es caliente, se disfruta mas." le dije yo mirandolo fijamente a los ojos.

--"Estoy bien caliente. Ese show me puso la verga bien dura." me dijo él en casi un susurro.

--"Estoy igual." exclamé yo.

Y acercandonos uno al otro, él me dijo:

--"Ayudemonos el uno al otro entonces."

=========

La ropa nos estorbaba y el camino al motel se me hizo eterno. Cuando finalmente estabamos en el cuarto y solos, yo me olvidé del mundo. En este momento solo existiamos Carlos y yo. Yo estaba temblando de calentura y deseo.
Carlos era un Semental completo y hermoso. Un Macho que hacia que a cualquier mujer se le mojara su parte noble y que a un gay como yo se le acelerara el corazón hasta el punto de hacer que el culo se te dilatara en anticipación del placer que seria estar entre sus brazos.
Y no tuve que esperar mucho para sentir sus brazos sobre mi cuerpo. Sus manos eran grandes y fuertes. Me tomo por la cintura y me acerco a él con un movimiento experto y sensual.

--"Nunca he besado a otro hombre, pero algunas veces en el gimnasio cuando veo algunos hombres desnudos en el baño, me ha cruzado por la cabeza que se sentiría estar con uno de ellos…" me dijo Carlos y yo podía sentir su aliento casi cerca de mi boca.

--"Yo no tengo un cuerpo de gimnasio, pero…"

--"Ssshhh…" me susurró y me puso su mano derecha para callarme.

--"Tu cuerpo es joven y marcado. Me gusta como se siente tu piel suave y lampiña bajo mis manos." y metió su mano izquierda por debajo de mi camisa para acariciarme la espalda. "Te vi cuando fuimos al baño en el club. Podría cerrar mis ojos e imaginar que estoy acariciando el cuerpo de una mujer, no tienes un solo vello, pero tu cuerpo es mas firme, mas fuerte…"

Cada una de sus palabras me iban incendiando un fuego enorme que solo su verga iba a ser posible de sofocar.

--"Entonces cierra tus ojos e imagina que es una mujer la que tienes aquí…"

--"No. Yo voy a experimentar y vivir este momento por lo que es y como es." me dijo tomando mi cara entre sus dos manos. "Voy a estar por primera vez con un hombre y jamas pensé que seria con alguien tan joven como Tu, pero me gusta esto que siento cuando te tengo así de cerca. Me gustan tus labios…quiero besarlos."

--"No tienes que pedir permiso. Solo hazlo. Yo quiero sentir y saborearte a ti también."

Y yo cerré mis ojos cuando su boca invadió la mía, un beso leve que fue subiendo de intensidad cuando yo le restregué mi cuerpo contra el suyo. Nuestros gemidos se entrelazaron mientras su lengua exploraba la mía. Si mi Tío Ignacio no me hubiera besado antes, los besos de Carlos serian lo máximo.
Nos empezamos a quitar la ropa, yo su camisa y él la mia. Su pecho era musculoso como se adivinaba bajo su ropa. Músculos duros y firmes. Unas tetillas que se antojaban de sobremanera. Y sin pensarlo, se las empecé a lamer, a chupar, haciendo que Carlos tomara mi cabeza con su mano izquierda apretandome contra su pecha, disfrutando de la invasion de mi boca y dientes sobre sus tetillas.
Con su mano derecha se desabrochaba su pantalón. Yo le di unos últimos chupetones a sus ricas tetillas y luego lo ayudé a bajarse el pantalón. Tenia su verga bien dura. Reclamaba atención y yo se la iba a dar.
Después de quitarle el pantalon, se me hizo agua la boca cuando vi su verga grande y suculenta bajo su bóxer y cuando con mi mano medio se lo bajé para verla completamente y sin tela que estorbara, su divina herramienta de placer saltó llena de vida y bien erecta. #SabrosuraCompleta.

--"Que chulada de verga tienes, Carlos." le dije yo sin ninguna pena y ardiendo de ganas por chuparcela.

--"Es toda tuya. Quieres probarla?"

No le contesté, solo me le fui encima. Lentamente recorri cada centimetro de su verga. Mi lengua y mi boca estaban devorando un banquete inigualable y exquisito. Los gemidos de placer que Carlos hacia mientras yo me la iba tragando, eran todo lo que yo necesitaba para saber que estaba haciendo bien mi trabajo.

--"Que rico te la estas comiendo, Cabrón."



--"Con esta verga tan buena que tienes, cualquiera se la come toda." hice una pausa para contestarle y volví a comermela toda otra vez.

Por unos minutos mi boca y mi lengua danzaban sin parar sobre aquella espada dura y afilada.

--"Mmmmmhhh… ohhh… así… así Muchacho, nunca pares…"

--"Quiero que te guste mucho y calentarte bastante hasta el punto de que no aguantes y me la metas por el culo." le dije mientras me bajaba mi propio calzoncillo.

--"Quieres que te la meta por ese culo que se ve bien rico y sabroso?"

--"La quiero toda y hasta el fondo, Carlos."

--"Mirame a los ojos, quiero verlos mientras te llenas tu boca con toda mi verga. Lubricamela bien que ahorita te la voy a meter toda por atrás."

Cuando levanté mi mirada, nuestros ojos se unieron por la lujuria que quemaba nuestros cuerpos y por el deseo desmedido que controlaba nuestras mentes.

--"Te la voy a dejar bien mojadita y lista para que me la metas por mi culo. Quiero que me lo rompas todo. Quiero que tu verga encuentre en mi culo el placer que nadie te ha dado…." le dije mientras me comía su verga por mi garganta y me retorcia como fiera en celo.

Y luego de varios minutos en que su verga estaba completamente lubricada por mi saliva y su pre semen, Carlos metió los dedos de su mano derecha entre mi cabello y me empezó a meter su verga por mi garganta.

--"Oohhh muchacho, ya no aguanto mas, quiero sentir mi verga abrirte las paredes de tu culito… me vas a dar tu hoyito, verdad?"

--"Completamente todo. Tomalo cuando quieras."

Carlos me levantø del suelo y yo cargando me llevo hasta la cama. Nos dejamos caer sobre ella y nos fundimos en un beso salvaje y ardiente.

--"Que chingon se siente todo lo que estamos haciendo, Cabrón."

--"Que bueno, Carlos, porque ya no puedo esperar mas, quiero que me la metas, quiero apretarte la verga con las paredes de mi culito hasta hacerte gritar y gritar y que te vengas a chorros adentro de mi…"

--"Ay Cabrón, me excita un chingo esa manera de hablar…eres una puta completa…"

--"Si. Quiero ser tu puta. Quiero que me rompas el culo. Quiero que me des tu jugo de macho."

Y cuando Carlos me acerco su verga dura a la entrada de mi agujero y la empezó a frotar de arriba a abajo y de abajo para arriba, yo senti la primera llamada al cielo.
Después de unos segundos de sentir aquel movimiento provocativo, mi culo se empezó a dilatar, le agarré su verga con mi mano y lo ayudé para que me la empezara a meter.
Y conforme Carlos me la iba metiendo, poco a poco, yo gritaba de placer desmedido. Yo hubiera querido sentir la verga y la fuerza de mi Tio Ignacio taladrandome mi culo, pero el macho sabroso que me la estaba metiendo ahorita, era como un enviado del paraíso y no podia pedir alguien mejor.

--"Así, papi. Enseñale a mi culo que tu verga grande y dura es lo que necesito." le dije y me agarré las nalgas, para abrirme mas y que su verga entrara toda y hasta el fondo.

--"Que rico culo tan apretadizo tienes, Puta Sabrosa." me dijo Carlos entre susurros de placer. Y milímetro a milímetro fui sintiendo como me la iba dejando caer toda. Completamente toda.

--"Ufff Papi, que rica verga tienes…. así..siiii… asiii… toda, la quiero todaaaa…"

--"Aquí le va toda, mi Putita chula…. aprietemela toda…..  así que rico. Mi mujer nunca me deja que se la meta por atrás."

--"Cuando Usted quiera coger un culito, aquí estoy yo, Papi. Ensartamela hasta el fondooooo."

Y con una embestida maestra, hasta el fondo me la ensartó, yo grité y me retorci sobre las sabanas, aventando mis piernas mas hacia atrás para que Carlos se acomodara mejor y la lucha de su verga contra mi culo dio inicio. Un ritmo que me estaba partiendo mi agujero en dos. Embestidas de verga desenfrenadas, aullidos de dos cuerpos ardiendo en las llamas de la calentura animal.
Finalmente mi deseo de sentir una verga adentro de mi culo se había cumplido, habían pasado muchos meses desde que me lo había dejado reventar por ultima vez. Y había soñado días y noches con sentir la verga de mi Tío Ignacio, pero era un sueño que esta noche no se había podido cumplir; sin embargo Carlos con su espada de carne me estaba llevando a la gloria del edén. #MachoDivino.

--"Que culooo tan ricooo….ooohhhh…."

Y me empezé a mover, apretando cada una de sus embestidas, haciendo que gritara de placer. Los reflejos inevitables del climax se empezaron a acercar. Ninguno de los dos iba a poder aguantar mucho mas. Nuestros pulsos estaban arriba del limite, nuestros cuerpos rígidos ante los sepamos que nos sacudieron cuando nos empezamos a chorrear, yo sobre mi pecho y Carlos adentro de mi agujero.

--"Papi… Papitoooo…siento tu leche llenadome mi culito… asiiii…dame toda esa leche…tooodaaa…" le dije entre gemidos y apreté mas mi culo para sacarle hasta la ultima gota.

Carlos no podía hablar, pero su cara de enorme placer, sus gemidos y gestos eran mi trofeo a una de las noches mas esperadas de mi vida, y aunque no había sido como la había imaginado porque mi Tío Ignacio no estaba aquí dandome y haciendome lo mismo que Carlos, no me podía quejar.
Nos quedamos paralizados, pegados cuerpo contra cuerpo. Volví apretar mi culo con mas fuerza, para asegurarme de que toda su leche quedara adentro de mi.
Después de unos minutos donde el único eco en el silencio de aquel cuarto de hotel eran nuestras respiraciones agitadas, Carlos empezó a sacarme su verga poco a poco. Yo quería protestar, pero cuando sentí uno de sus dedos limpiar el semen que me chorreaba por el culo, me quede viendolo embobado.

--"Mi leche tibia esta adentro de ti, Putita cabrona." y se dejó caer sobre mi suavemente hasta apoderarse de mi boca.

=========

Era ya muy de madrugada cuando Carlos me llevo de regreso a casa de mis Tios.

--"Quiero que sepas que me la pasé muy bien contigo, Muchacho."

--"Yo también contigo, Carlos. Y no me digas Muchacho. Llamame Edgar."

--"Okay, Edgar. Intercambiemos numero de telefono. Te parece la idea?"

Por supuesto que me parecía la idea. Y después de intercambiar nuestros números de teléfono celular, me despedí de él y entré a la casa.
Todo estaba en silencio y tratando de no hacer ruido llegué hasta mi recamara. Estaba muy cansado y necesitaba dormir. Después de lavarme la boca y quitarme la ropa, solo me quedé con mi calzoncillo puesto, salí del cuarto de baño y cuando abrí la puerta, mi Tío Ignacio estaba parado a la orilla de la cama, desnudo. Yo me quede viendolo y no sabia que hacer o que hacer. Pero EL si sabia que hacer, se acercø a mi y en voz baja me dijo:

--"Donde chingados andabas, Cabrón?" me preguntó acercandose a mi y agarrandome de la cintura me dio la vuelta y me puso contra la pared. Yo podia sentir su pecho fuerte y firme contra mis espalda. "Te hice una pregunta, contestame."

Y sin darme tiempo a reaccionar, con una mano me sujetaba contra la pared y con la otra me bajó mi calzoncillo.

--"Qué esta haciendo Tío?"

Y senti uno de los dedos de su mano invadir mi culo.

--"Te fuiste por ahí a buscar verga, verdad Cabrón?" me dijo y me ensarto su dedo mas adentro de mi culo y en un movimiento violento me lo saco y luego me dio la vuelta para quedar frente a frente. Lo vi llevarse su dedo hasta su nariz y olerlo. "Quien te dio verga esta noche? Contestameee."

--"Yo quería que Usted me diera verga. Yo quería que Usted me preñara el culo con su leche…pero como mi..."

--"Yo te voy a enseñar como revientan el culo los machos de verdad. Yo te voy a clavar la verga y nunca lo vas a olvidar." Me advirtió y agarrando me cabeza me la echó hacia atras y senti su boca apoderarse de la parte baja de mi cuello.

Senti un placer énorme recorder mi cuerpo, sus labios me estaban torturando, su barba me raspaba y después de unos breves minutos de aquella deliciosa tortura, mi Tío Ignacio se separó de mi.

--"Tu vas a tener mi verga, pero vas a tener que hacer méritos para ganartela."

Lo vi caminar hasta la puerta. Yo me di la vuelta y desde donde estaba parado me vi en el espejo del baño. Tenia un chupetón en la parte baja de mi cuello.

--"Eso es para que el hijo de la chingada que te la clavó esta noche sepa que el unico dueño que tienes, soy yo. Tu Tío Ignacio y nadie mas." me dijo y salió de mi cuarto cerrando la puerta sin hacer ruido.


CONTINUARA muy pronto…. No se pierdan el Episodio # 4 el Viernes 31 de Octubre. Celebrando Halloween
Los Espero Cabrones !!!!